viernes, 6 de julio de 2012

Vivir la Integridad cristiana

“…preséntate tú mismo en todo como ejemplo de buenas obras y muestra en la enseñanza integridad y seriedad,…” Tito 2:7

¿QUE ES LA INTEGRIDAD?

Es un de los valores máximos, al que le siguen los demás valores. Dicho de una persona (integra): recta, proba, intachable.

Esta palabra en el idioma griego es “afthoria” (ἀφθορία, G862), similar a aftharsia. Que significa libre de mancha (moral).

De acuerdo con el diccionario Larousse, se define al íntegro como aquel al que no le falta ninguna de sus partes, tanto en el aspecto físico como en el moral; desinteresado, incorruptible, recto, completo, entero.

El accionar del genuino cristiano debe ser basado en la integridad, o sea, en pureza de motivos o sinceridad de corazón y en la integridad de la doctrina cristiana. A los discípulos de Jesucristo y en especial a los que ejercen un liderazgo o ministerio en el Cuerpo de Cristo se les demanda tener una integridad absoluta, además de una conducta acorde al cargo que ejercen; se les exige actuar con el ejemplo de buenas obras.  

¿Qué es ser integro delante de Dios?

No es una integridad o perfección aparente como lo hace el mundo; es una integridad que va desde el más recóndito de los pensamientos hasta las acciones más importantes.

En las Escrituras encontramos varios textos que nos señalan como andar en el camino de la integridad:

1.        Ser un ejemplo para los creyentes en el modo de hablar y de comportarse, y en amor, fe y pureza de vida. (1 Ti. 4:12).

2.         Ser ejemplo en el cumplimiento de los deberes que nos corresponde con la grey de Dios. Cuidar el rebaño de Dios que han sido puestas a su cargo; hacerlo de buena voluntad, de acuerdo a la voluntad de Dios, y no forzadamente ni violentamente ni por ambición de dinero, sino de buena gana o disposición. Tener un comportamiento  como servidor de Cristo en todo momento, y nunca tener la actitud de ser amos de los creyentes que Dios a puesto a nuestro cuidado, procurando ser un ejemplo para ellos. (1Pe 5:2-3).

3.        Ser imitadores de los buenos ejemplos cristianos. (Hch 20:33-35).

4.        Ser ejemplo de conducta en el Señor. (2 Ts. 3:9).

5.        Ser justo, esta palabra significa: ser ecuánime, imparcial, objetivo, neutro, equitativo. (Mateo 1:19).

6.        La falta de integridad puede evidenciarse en la idolatría. (Josué 24:14).

¿Cuál debe ser nuestra reacción delante de los que no actúan con integridad?

De las palabras del apóstol de los gentiles podemos tomar una posición frente a los que se comportan indignamente en el interior del Cuerpo de Cristo. Pablo nos ordena que en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, nos apartemos de cualquier hermano que lleve una conducta indisciplinada y que no siga las enseñanzas del kerigma apostólica. Debido que los verdaderos discípulos de Jesucristo, saben cómo deben vivir para seguir el ejemplo apostólico, debido que ellos no llevaron ni legaron entre nosotros una conducta indisciplinada he indigna. (2 Ts. 3:6-7).

Ejemplo de los hombres que andad en integridad

Un hombre fiel es fiable, digno de confianza, comprometido con alguien o algo y con sus compromisos. El fiel se juega por una persona o una convicción incluso hasta costarle la vida. Cuando Job estaba atravesando su tremenda prueba, Satanás lo hirió con una sarna maligna desde la cabeza hasta los pies. Job tomaba un tiesto para rascarse sentado sobre ceniza. Su esposa, viendo su horrible sufrimiento y en un arrebato de desesperación, le dijo: “¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios y muérete”. (Job 2:9). Pero Job no lo hizo así, fue fiel a Dios y aun a costa de su sufrimiento, no pecó contra Dios.

En el texto bíblico del evangelio de Mateo (1:18-25), encontramos una profunda enseñanza de Dios cómo ser hombres y mujeres íntegros; a través de la vida de María, la madre de nuestro Señor Jesús y José en ese momento su comprometido de acuerdo a la estricta tradición judía de su tiempo. Con respecto a José, el texto bíblico no dice que era un hombre justo y no quería denunciar públicamente a María, decidió separarse de ella en secreto. El carácter integro de José, se evidencia al resistirse a infamar a su prometida repudiándola delante de testigos, según la costumbre, recordemos que conforme a la ley de Moisés a María la hubieran tenido que apedrear. Aquí está la pregunta: ¿Por qué no lo hizo? Porque José era un hombre integro.

El hombre de integridad cuida su mente y corazón. Los cuida para no pecar contra Dios, José   pudo haber pensado todo lo que él quería, sin embargo, cuidó su corazón porque era un hombre íntegro de mente y corazón. (Mateo.1:20).

Dios le dijo Abilemec en sueño: “También Yo sé que con integridad de tu corazón has hecho esto, y Yo también te retuve de pecar contra mí, por eso no te permití tocarla”. (Génesis 20:6). En el contexto de esta escritura encontramos a un “hombre que creyó que Sara era la hermana de Abraham. Dios sabía por qué Abimelec lo había hecho, pero Dios lo estaba probando; estaba probando su integridad. Abimelec fácilmente pudo haberle echado la culpa a Abraham, pero no lo hizo por la integridad que tenia. A veces queremos hacer valer nuestra integridad violando la de otros… Abraham tuvo miedo de la consecuencia de ser íntegro, sin embargo Abimelec responde con integridad.”. (El poder de la integridad, poder Cash Luna).

El rey David escribió en el Salmo 102:2 “Entenderé el camino de la perfección. Cuando vengas a mí. En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa”. Este texto bíblico nos enseña algo vital en el testimonio del servidor de Dios, la integridad en el hogar, debemos de caminar con un corazón integro,  ¿cuánta integridad hay en la convivencia familiar? ¿Existe integridad en la relaciones entre padres e hijos? ¿Coexiste integridad entre conyugues y en su intimidad? Toda nuestra convivencia debe basarse en la integridad de corazón, muchas de las discordancias, discrepancias o desavenencias familiares se evitarían al actuar bajo los designios de Dios.

¿Qué es andar en Integridad?

El Proverbista  (28:18) escribe: “El que anda en integridad, será librado, Pero el perverso de dos caminos caerá de repente.” Hay promesa de liberación de parte de Dios, para aquellos que encaminan su vida bajo los parámetros de la integridad en sus acciones, aun mas, de confianza en su accionar (10:9).

La Integridad y rectitud preservan el caminar del justo, (Sal. 25:22), para  obtener esa promesa debemos aprender a esperar en Dios. La integridad encamina a los rectos por el camino del bien y no de la destrucción. (Pr. 11:3), en muchas ocasiones les allana su  caminar (11:5),  y los libra de las tentaciones del mundo (11:6) y de sus tribulaciones.

La forma de vida del hombre de integridad es diferente a los que se complacen con el mundo (Salmo 15), los integro de corazón, no hablan mal de nadie, no hace daño a su amigo ni ofende a su vecino; el que mira con desprecio a quien desprecio merece, pero honra a quien honra al Señor; el que cumple sus promesas aunque le vaya mal; el que presta su dinero sin exigir intereses; el que no acepta soborno en contra del inocente. El que así vive, jamás caerá.      

La vida de un hombre que vive en integridad sirve a Dios con excelencia en busca de la perfección en el diario vivir, con justicia, con fe, para vivir bajo la presencia de Dios en forma permanente.

La integridad es algo que se puede cultivar en el corazón de nuestros hijos desde que nacen y también se puede enseñar cuidadosamente a los recién convertidos para que sean buenos discípulos de Jesucristo, una persona de integridad es prudente y sensata.

La integridad produce excelencia y nos llevara a estar aprobado delante de la presencia de Dios sin tener que avergonzarnos, además permite transitar por la vida en los caminos de perfección hasta alcanzar la perfección perfecta cuando se manifieste el Señor Jesús en su segunda venida. Si vivimos en integridad, veremos como consecuencia la excelencia y el respaldo de Dios y así podremos vivir confiadamente hasta alcanzar la eternidad.

Juan Salgado Rioseco

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