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miércoles, 6 de diciembre de 2017

Yahweh (Dios): su voluntad.

(Parte I)

Pablo, el judío helénico, escribió a los romanos “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” (Romanos 12:2).
El Señor Jesucristo, dijo de si mismo: “ Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; juzgo sólo según lo que oigo, y mi juicio es justo, pues no busco hacer mi propia voluntad sino cumplir la voluntad del que me envió.” (Juan 5:30).
“Entonces dije: ‘Aquí estoy, tal como está escrito de mí en el libro, para hacer tu voluntad, oh Dios.’” (Hebreos 10:7). 
La voluntad de Yahweh, está muy ligada o coincide con el designio de Dios, el apóstol de los gentiles escribió: “Dios quiere que todos los hombres se salven”. (1Ti. 2:4).
La voluntad de Yahweh, es el atributo por el que Dios aprueba y determina toda acción necesaria para la existencia y actividad de sí mismo y de toda la creación; las Escrituras enseñan formas para discernir la voluntad de Yahweh, las cuales debemos tener presente en los momentos en que se nos presentan situaciones que nos confirman si estamos dentro de ella; la importancia de la voluntad de Dios se hace visible de múltiples modos en la Escritura.
El Nuevo Testamento fue originalmente escrito en el idioma griego Koine, donde encontramos dos condiciones usadas para la palabra "voluntad" en la referencia a la voluntad de Yahweh.
La Etimología de la palabra “voluntad de Yahweh”:
a.  "boulema", qué se refiere a la soberana voluntad de Yahweh. Éste es Su plan predeterminado para todo lo que pasa en el universo y se cumple sin tener en cuenta decisiones hechas por el hombre. (Ro. 9:19; 11:33-36; Hch. 2:23).
b.  “thelema”, se refiere a su plan individual, para cada hombre o mujer. Para cumplir su voluntad, Yahweh requiere la aceptación o disposición del hombre. (Col. 4:12; He. 10:7; Ef. 5:17; 6.6; Col. 1:9; 4:12).
Otro tipo de la voluntad de Yahweh es la "moral", los mandamientos revelados, en su Palabra escrita, que enseña cómo los creyentes deben vivir. (2 Co. 6:14; Ro. 2:18; 1 Ts. 5:18).
¿Por qué es esencial conocer la voluntad de Yahweh? El salmista escribió: “Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.” (Sal 143:10). Es imprescindible que el que se considera servidor de Dios sea conocedor de la voluntad de Yahweh, para poder discernir entre lo recto y lo incorrecto delante de la presencia de Altísimo; esta actitud de aprendizaje traerá consigo de cuidar nuestro comportamiento, no vivir neciamente, sino con sabiduría; aprovechar toda oportunidad para hacer el bien; no actuar insensatamente; procurando en todo momento entender cuál es la voluntad del Señor. (Ef. 5:15-17, paráfrasis): entonces nos podremos considerar “siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;” (Ef. 6:6).
La voluntad de Yahweh, “es buena, agradable y perfecta”. (Ro. 12:2). Para entender y aceptar lo que Él quiere para nosotros, su voluntad está reservada para quienes han confiado en Cristo para la salvación; para todo lo que suceda salga de acuerdo con su voluntad. (Ef 1:11); Nabucodonosor dijo: “Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada, más El actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo y entre los habitantes de la tierra; nadie puede detener su mano, ni decirle: "¿Qué has hecho?"” (Dn. 4:35, LBLA); debido a que todas las cosas fueron creadas por la voluntad de Dios. (Ap. 4:11). 

El deseo de yahweh: es que todos los que creen en su Hijo, este los resucite en el día final (Jn. 6:40); es que seamos santos y nos apartemos de todo pecado sexual (1 Ts. 4:3); seamos agradecidos en toda circunstancia (1 Ts. 5:18); que no imitamos las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien que dejamos que Èl nos transforme en personas nuevas al cambiar nuestra manera de pensar; así podremos entender y aceptar lo que Dios quiere para nosotros y también lo que es bueno perfecto y agradable a El. (Ro. 12:2. parafraseado).
La soberana voluntad de Yahweh, (que tiene el máximo poder o autoridad sobre algo.); está presente en la creación y la preservación de la naturaleza (Sal.135:6; Jer. 18:6; Ap. 4:11); en los gobiernos humanos (Ap. 21:1; Dn. 4:35); en la elección y la reprobación de los seres humanos (Ro. 9:15, 16; Ef. 1:11); en los sufrimientos de Cristo (Mt. 26:42; Lc. 22:42¸ Hch. 2:23); en la regeneración (Stgo. 1:18); en la santificación (Fil. 2:13); en los sufrimientos de los creyentes (1 Pe. 3:17); en la vida de los hombres y su fin (Hch. 18:21); hasta las cosas más pequeñas de la vida (Mt. 10:29).
El término designio es aquel que se utiliza para hacer referencia a la idea de un plan, un proyecto que es llevado a cabo por alguien de manera intencionada o buscada. Dios tiene designios: que todos los hombres sean salvos. (1 Ti. 2:3-4); que vengan al conocimiento de la verdad (Jer. 29:11); sabemos que Dios ordena todas las cosas para bien de los que le aman, de los que han sido elegidos según su designio (Ro. 8:28 SB-MN); a veces el sufrimiento está conforme la voluntad de Yahweh (1 Pe. 3:17; 4:19).
La salvación del hombre es por la voluntad de Yahweh: solo entraran aquellos que hacen la voluntad del Padre (Mt. 7:21); el que está dispuesto a vivir el resto de su vida según la voluntad de Yahweh y no según los deseos humanos (1 Pe. 4:2); se evidencia en que fue el sacrificio del cuerpo de Jesucristo nos hiciera santos (He. 10:10).
 El gobierno humano existe en conformidad con la voluntad de Yahweh: la sentencia al rey Nabucodonosor de Babilonia, deja entre ver la injerencia de la voluntad de Yahweh en los gobiernos terrenales (Dn. 4:31-36); a veces para que cumplan sus designios que ha determinado previamente (Hch 4:28); cambia los tiempos y las épocas, quita y pone reyes, da sabiduría a los sabios e inteligencia a los expertos (Dn. 2:21); no hay autoridad que no venga de Dios. (Ro 13:1).
El apóstol Juan escribió: “Y el mundo pasa, y sus deseos; El que hace la voluntad de Yahweh permanece para siempre”. (1 Jn 2:17).
Conocer la voluntad de Yahweh es esencial, pero es más importante cumplirla, conforme a lo establecido en las Escrituras. Jesús nos enseña en la oración, que debemos pedir en nuestra oración permanentemente a Dios que “hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo.”  (Mt. 6:10).  La conformidad con la voluntad Yahweh es una Virtud cristiana; Jesús dijo: “Pues cualquiera que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.” (Mr. 3:35). 

Juan Salgado Rioseco

lunes, 28 de noviembre de 2016

Jesús y el Leproso


Lectura Bíblica Marcos   1:40-45

I.                   La Lepra:
En tiempos de Jesús, la palabra lepra, diagnosticaba una variedad de enfermedades de la piel, y no solamente para lo que hoy día conocemos como dicha enfermedad. Los escribas contaban más o menos setenta y dos diferentes condiciones de la piel que se definían como lepra, incluyendo enfermedades como “fuegos” (furúnculos) y tiña (Lv. 14:54-57). Algunas de estas enfermedades no tenían cura conocida, y por eso se les temía mucho. Algunas eran altamente contagiosas, así que se requería que los leprosos vivieran en lugares aislados.
La condición y tratamiento de la enfermedad del punto de vista bíblico en los tiempos de Jesús
1.             La Ley de Moisés, era muy explícita al respecto.  Ref. Lv. 13:45-46. (cap. 13-14)
2.             El Antiguo Testamento tiene varios pasajes donde Dios aflige al pueblo castigandolos con lepra.  Ref. Nm. 12:9-10; 2 Re. 5:27; 15:5; 2 Cr. 26:19-21, la gente frecuentemente interpretaba la lepra como un castigo de Dios por su pecado. 
3.             La lepra tenía diversas implicancias: física, religiosa, social y económica. La persona afectada (físicamente) era considerada como ritualmente impura (espiritual). Ref. Lv. 13:15
4.             A los leprosos se les requería que vivieran aislados y mantuvieran una distancia de cincuenta pasos lejos de una persona sana (social). Ref. Lv. 13:45-46; Lc. 17:12, los que lo aislaba de la comunidad.
5.             La persona afligida por la lepra no podía trabajar, y por lo tanto se le reducía a pedir limosna (económica). Lo que traía consecuencias también a la familia. 
6.             Si la persona con lepra tocaba a otra o era tocada por alguien, se consideraba que esa persona estaba ritual y físicamente impura hasta que se le examinara y fuera pronunciada limpia por el sacerdote. Ref. Lv.14:2-3, 54-57.
7.             Los capítulos 13 y 14 de Levítico prescriben en forma muy detallada cómo se diagnosticaba la lepra, y hacía al sacerdote responsable de examinar a la gente con problemas en la piel para determinar si tenían lepra. El sacerdote también era responsable de evaluar si la persona con lepra era sanada de la enfermedad. De acuerdo al ritual Levítico. Ref. Mr. 1:44
Las consecuencias espirituales, sociales y financieras de la lepra, impureza, aislamiento, y pobreza, eran más terribles que las consecuencias físicas de esas formas más benignas de la enfermedad.
La lepra era considerada como un castigo de Dios, que la persona que adquiría dicha enfermedad era inmunda no solo física, sino del alma.

II.                 La actitud del Leproso
Las personas que tenían lepra, eran seres que vivían en una condición de miseria física, espiritual, social, y económica. Eran desarraigados de su ambiente natural, extrañados a llevar una vida solitaria, vivir de la mendicidad y el oprobio de las otras personas.
1.        La actitud del leproso.
(a)  Su condición física, “lleno de lepra”.  Ref. Lc. 5:12
(b)  Se acercó a Jesús, “suplicante”, estaba consciente de su gran necesidad. “rogándole”.  Ref. Mr. 1:40.
(c)  Llenó de humildad.  Ref. Lc. 5:12, “postrándose sobre el rostro…”
(d)  Reconoce la autoridad y soberanía de Jesús.  Ref. Mt. 8:2 “Señor, si quieres, …”
(e)  Está seguro del poder de Jesús.  Ref. Mr. 1:40, “puedes…”
(f)   Reconocía su condición de impureza, su petición era precisa y personal. Ref. 1:40. “limpiarme”. Este hombre no pide ser sanado (físicamente), sino ser limpiado (espiritual y socialmente), su petición va más allá de un acto físico de sanidad, sino, él pide una limpieza integral para su vida. Él sabe lo que está suplicando.
(g)  Para alcanzar su objetivo, rompe con todas las normas ritualista, sociales, en busca de solución para su problema.  Ref. Lv. 13:46, compárese con la actitud de los diez leprosos.  Ref. Lc. 17:12.
(h)  Fue breve y conciso; la súplica del leproso en el idioma original cuenta con cinco palabras.
(i)   Y lo declara públicamente la obra realizada en él por Jesús.  Ref. Mr. 1:45
Había una gran necesidad en su vida, ningún ser humano podía darle solución, todo lo contrario. Lo habían declarado inmundo y expulsado de la comunidad. Viene a Jesús con la confianza de que él será el único que le pueda dar una solución integral a su vida y lo consigue, Jesús hace el milagro y lo restaura, dignifica en todos los aspectos.

III.              La reacción del Jesús.
La compasión de Jesús, su ternura hacia los seres humanos, las expresiones de su corazón en palabras y hechos de su bondad, se mencionan en varias oportunidades en los evangelios. Constantemente estaba tomando la condición de los afligidos como una preocupación personal y utilizaba todo el poder investido por Dios en beneficio de las almas angustiadas y necesitadas, sin importar su condición física, social, espiritual o económica.
1.             Fue conmovido por la actitud y condición del leproso.  Ref. Mr. 1:41, la traducción literal es: “se le enternecieron sus extrañas...”.
2.             Jesús muestra su sensibilidad y compasión antes la aflicción y las necesidades de los hombres.  Ref. Is. 53:4; Mt. 8:17; Mr. 7:37.
3.             Sin mirar las consecuencias, Jesús rompe con las normas ritualistas: “extiende su mano y le tocó...”.  Ref. Mr. 1:41, Jesús se identifica con las miserias de la humanidad, eliminando las consecuencias del pecado sin quedar contaminado por ellas. (Lv. 5:3)
4.             El toque de Jesús tiene un poder sanador, porque Él se compadece de nuestras debilidades.  Ref. He. 4:15,16; Mr. 7:33; Lc. 22:51.
5.             El poder de Jesús se manifiesta en sus palabras.  Ref. Mr. 1:41, 42, “Quiero, sé limpio.”, Lucas (medico) indica “la lepra lo dejó”.  Ref. Lc.5:13 y Mateo agrega que fue limpiado. Ref. Mt. 8:3. Jesús sana completa, instantánea e integral.
6.             Ese poder sanador de Jesús, aún está vigente:
1)   fue transmitida a sus discípulos Ref. Lc. 9:1; Mt. 10:8.
2)   a los setenta. Ref. Lc. 10:9, 17-19.
3)   y a todos los que creen. Ref. Mr. 16:17-18.
4)   Lo comprobó Pablo en su ministerio.  Ref. 2 Co. 10:12.

¿Qué pasa con los creyentes que han sido capacitados con el don de sanidad?
El hombre con sus actos de desobediencia, entorpece los planes de Dios y crea situaciones inexcusables e insospechadas en su obra, no permitiendo que esta se desarrolle conforme a la voluntad y el mandato del Señor.

IV.              Condiciones impuestas por Jesús.
1.             Le advirtió severamente que no dijese nada sobre lo sucedido. Ref. Mr. 1:43, 44.
2.             Le ordena ir donde un sacerdote, para que fuese declarado limpio. Ref. Lv. 14:2.
3.             Cumpliera la Ley de Moisés, con respecto al holocausto de la purificación.  Ref. Lv. 14:19-20. (Lv. 14)
4.             Y fuera de testimonio para los sacerdotes del poder de Jesús.  Ref. Mr. 1:44.
1)   Al oír los sacerdotes, que Jesús era el que había curado al leproso en forma tan completa e instantánea, habrían recibido un testimonio irrefutable del poder y amor de Jesús; ellos solo pueden verificar la limpieza de acuerdo a un ritual de limpieza; Jesús puede limpiarlos.
2)   Se habrían dado cuenta que, aunque condenaba las tradiciones humanas que anulaban la ley de Dios, Jesús no era desobediente al sentido de la Ley. Mt. 5:17.

V.                Consecuencias de la sanidad del leproso.
1.             El hombre comenzó a pregonarlo y divulgar el hecho, desobedeciendo el mandato dado por Jesús.  Ref. Mr.1:45.
2.             Esta acción de desobediencia privó a Jesús de seguir su recorrido evangelístico, privando a otras ciudades la bendición de escuchar el evangelio.  Ref. Mr. 1:38-39, 45b, tuvo que volverse a su casa en Capernaum. (2:1).
3.             El leproso fue restaurado a la sociedad, podía ir tranquilamente a cualquier lugar, en contraste con Jesús, tenía que andar encubierto en la ciudad. Ref. Mr. 1:45.
4.             Está situación obligó a Jesús a buscar lugares solitarios, restringiendo sus movimientos evangelizadores.  Ref. Mr. 1:45.
5.             Antes de este hecho, Jesús iba a las personas llevando su mensaje, a contar de este momento venían a él de todas partes, porque su fama de sanador se había difundido.  Ref. Mr. 1:45, 28.


El hombre con sus actos de desobediencia, entorpece los planes de Dios y crea situaciones inexcusables e insospechadas en su obra, no permitiendo que esta se desarrolle conforme a la voluntad y el mandato del Señor.
Juan Salgado Rioseco

martes, 8 de diciembre de 2015

Edificación del Cuerpo de Cristo (Parte III)

¿Cómo debe ser nuestra acción por la Edificación del Cuerpo de Cristo?

Acción, originado en el vocablo en latín “actio”, el concepto de acción se refiere a dejar de tener un rol pasivo para pasar a hacer algo o bien a la consecuencia de esa actividad. Encierra un significado que traduce dejar de encontrarse en un estado pasivo, por lo cual, al dejar de estar en pasividad, se dice que se está activo, que se encuentra haciendo, sea cual sea la acción o acto que se esté haciendo, por ejemplo, “dejó de dormir para levantarse y luego ir a trabajar”. Según lo definió el filósofo Max Weber, puede ser denominada así toda conducta humana cuyo motor sea subjetivamente significativo y que tenga como efecto cambios valiosos en el medio en que se desenvuelve, trabaja, estudia o habita.
Los seguidores de Cristo deben ser entes activos en el lugar que se encuentran, deben ser el agente determinante para expandir y transformar las personas para que lleguen a ser discípulos del Maestro de Nazaret, (1 Pedro 2:9). Las actividades del Cuerpo de Cristo no dependen solo del liderazgo eclesiástico o de un grupo exclusivo excluyente, (al decir que algo es excluyente significa decir que ese algo no incluye a todo lo que posiblemente podría incluir), sino es deber de todos de producir acciones  incluyentes, una condición indispensable para promover el derecho a la igualdad y no discriminación entre los miembros del Cuerpo de Cristo (Romanos 2:11); la iglesia de Cristo necesita imperiosamente acciones incluyentes donde todos estén involucrados en la proclamación del evangelio de Cristo con el único propósito de dar cumplimiento en forma cabal la gran Comisión (Marcos 16:15; Mateo 28:19-20).
Si Dios no hace acepción de personas (Deuteronomio 10:17), porque entonces, conscientes o inconscientes, está presente en las acciones de sus seguidores, por lo consiguiente, actitud que produce más daño en las interrelaciones en el interior del Cuerpo de Cristo; la palabra utilizada para acepción en el nuevo testamento es la palabra griega # 4381 de la concordancia Strong’s  “προσωπολήπτης”: alguien que muestra parcialidad o favoritismo. De acuerdo a la real academia española, acepción de personas es: “Acción de favorecer o inclinarse a unas personas más que a otras por algún motivo o afecto particular, sin atender al mérito o a la razón.”, por qué entonces, entre los miembros de las iglesias o comunidades cristiana  existe esta condición en forma transversal. Una de la prioridades en la edificación del Cuerpo de Cristo, se debe evitar la acepción de personas entre los discípulos de Cristo o en otra forma la discriminación, que se entiende como un trato desigual, en forma de distinción, restricción y/o pertenencia, que disminuye la capacidad de acción e identificación con el Cuerpo de Cristo.
Debemos tener siempre presente los consejos las palabras de Moisés en su recordatorio al pueblo de Dios, “No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos.” (Deuteronomio 16:19), en especial los miembros que ejercen algún cargo dentro de la iglesia o los que están por eminencia, el principio fundamental entre las relaciones, es tener presente, ante el titulo o cual cargo, es que primero todos en forma incluyente somos hermanos en Cristo como lo escribió el apóstol de los gentiles a  los miembros de la iglesia de Colosas, término que utiliza 133 veces en sus cartas.
Jesús enseña que la relación espiritual es más importante que la relación carnal, o la relación que se establece por el sistema institucional por la cual se organiza y se conduce alguna comunidad cristiana; y la relación con Cristo se establece solamente por medio de hacer la voluntad de Dios: "todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano... ", esta premisa debe ser el cimiento en la edificación del Cuerpo de Cristo. Job escribió: “Él os reprochará de seguro, Si solapadamente hacéis acepción de personas.”(13:10); “No haré ahora acepción de personas, Ni usaré con nadie de títulos lisonjeros.” (32:21); recordando las palabras con respecto a nuestro modelo Jesús “Y le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de Dios con verdad.” (Lucas 20:21).

Que más apropiado para evitar estos conflictos de discriminación dentro del Cuerpo de Cristo, que poner por obra el consejo de Jacobo, el hermano de nuestro Señor Jesucristo “Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas.” (Santiago 2:1).
Juan Salgado Rioseco

miércoles, 2 de abril de 2014

Misión de la Iglesia de Dios en Cristo Jesús : HACED DISCÍPULO... Y ENSEÑARLES..

La Iglesia de Dios en Cristo Jesús (Parte VIII)

Misión de la Iglesia de Dios en Cristo Jesús : HACED DISCÍPULO... Y ENSEÑARLES..

Jesucristo dio a su Iglesia la responsabilidad de predicar el evangelio del Reino de Dios y de hacer discípulos en todo el mundo, enseñándoles exactamente lo que él había enseñado (Mateo 24:14; 28:19-20).

La misión de la Iglesia, dada primeramente a los apóstoles, ha ido pasando de generación en generación, y Jesucristo prometió estar con todos sus fieles seguidores continuamente hasta el día en que él retorne (Mateo 28:20).

§  DISCIPULO DE CRISTO JESUS.
“Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere grata a tu alma, la discreción te guardará”. (Proverbios 2:10-11).

“Id, y haced discípulos”

Isaías 50:4 (LBLA)

El Señor DIOS me ha dado lengua de discípulo, para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado. Mañana tras mañana me despierta, despierta mi oído para escuchar como los discípulos.
(BJ).

El Señor Yahveh me ha dado lengua de discípulo, para que haga saber al cansado una palabra alentadora. Mañana tras mañana despierta mi oído, para escuchar como los discípulos;
(NVI).

El SEÑOR omnipotente me ha concedido tener una lengua instruida, para sostener con mi palabra al fatigado. Todas las mañanas me despierta, y también me despierta el oído, para que escuche como los discípulos.
           

      DIFERENCIAS ENTRE:
Cristiano
Discípulo
Ha recibido a Cristo.
Por la fe es salvo.
Jesús es su Salvador.
Tiene vida eterna.

Es un Cristiano
Es un aprendiz
Vive bajo su señorío
La obediencia un modo de vida
Discípula a otros
Lleva frutos

Etimología

    Significado en hebreo
Procedencia del griego
Procedencia del griego
“limmud”
“mathetes”
“Manthano”
enseñado
instruido
discipulado
acostumbrado
aprendiz
alumno
discípulo

Aumentar el conocimiento
Aprender por el uso
Aprender por la practica


¿Qué es un Discípulo?
  • Un discípulo es aquella persona que aprende alguna enseñanza o doctrina de un maestro.
  • En otras palabras; un discípulo es alguien que se coloca en una actitud de aprender algo de otra persona.
  • Además es un partidario de su maestro; es aquel que aplica y propaga las enseñanzas de su maestro; de ahí que se les mencione como imitadores de su maestro (Jn 8:31; 15:8.).


Aprende de su Maestro

enseñanza
doctrina
Relación con su Maestro

conoce
partidario
Aplica la enseñanza de su Maestro

imitador
propaga

¿Cuáles características espirituales se deben buscar en el posible discípulo?

Mateo 5:6

Hambre espiritual.
2 Timoteo 3:14

Actitud de aprendiz.
2 Timoteo 2:2

Persona de confianza.
     
Carácter de un DISCIPULO de Jesucristo:

Las enseñanzas de Jesús

Las enseñanzas con respectos a sus discípulos, estaban enfocadas primordialmente a la formación del carácter.
“Carácter” en el diccionario:

Es el conjunto de cualidades de una persona que la distingue de otras (en su modo de ser, de vivir, de obrar). (Diccionario de la Real Academia Española)
Ser discípulo de Jesús

Consiste primordialmente en tener un estilo de vida diferente al de aquellos que no lo son.
Mateo 5:6-7

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
La palabra que se traduce “Justicia”

Es el término griego “dikaiosúne”, el cual se refiere a las cualidades de rectitud y justicia en el carácter.
La Palabra nos habla de que ambos rasgos forman parte del carácter de Dios: es recto y justo.
Un Verdadero Discípulo

Tiene hambre y sed de justicia, es decir, desea ser recto y justo. Así se va conformando a la imagen de Dios.
     
Requisitos de un Discípulo de Jesucristo:
a.      Ser sabio. (Is. 50:4)
b.      No es más grande que su maestro. (Mt. 10:24)
c.       Es bondadoso. (Mt. 10:42)
d.      Debe negarse a sí mismo. (Mt. 16:24)
e.      Debe tomar su cruz.(Mt. 16:24)
f.        Seguir a Jesucristo. (Mt. 16:24)
g.      Cumplir con el mandato. (Mt. 28:9)
h.      Debe perfeccionarse. (Lc. 6:40)
i.        Amar a Dios por sobre todas las cosas. (Lc. 14:26)
j.        Capacidad de renunciar. (Lc. 14:33)
k.       Permanecer en la Palabra. (Jn. 8:31)
l.        Ser servidor de Cristo. (Jn. 12:26)
m.    Amar los unos a los otros. (Jn. 13:34)
n.      Guardar los mandamientos. (Jn. 14:15-21)
o.      Guardar la Palabra. (Jn. 14:23)
p.      Llevar frutos. (Jn. 15:8)

Todos los que son guiados por Cristo se dan cuenta de que en ellos hay un mismo Espíritu: el Espíritu de su Creador, el cual los hace el pueblo de Dios. Ese poder los guía a colaborar en unidad en el cumplimiento de la comisión que Cristo dio a su Iglesia cuando dijo: “Id, y haced discípulos a todas las naciones. . . enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. . .” (Mateo 28:19-20).

  Juan Salgado Rioseco

Dios Santo y el Pecado (Parte VII)

El Servidor de Dios no debe quebrantar la Ley del Eterno y Santo para ser victorioso en la lucha contra el pecado. “ Ahora bien, ¿debe...