miércoles, 18 de julio de 2012

Trazando bien la Palabra de verdad

En el relato del Señor resucitado camino a Emaús, Lucas narra que Jesús recriminó a dos discípulos por no creer lo que habían dicho los profetas. “Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían” (Luc. 24:27).


La palabra “declaraba”, es el griego diermeneuo, que significa “ir presentando el significado de lo que se dice; explicar, exponer, traducir a la lengua nativa de uno”. La raíz de estas palabra es Hermes era el dios de la ciencia, la invención, la elocuencia, la oratoria, la escritura y el arte. Hermes traía los mensajes de los dioses a los mortales. De esta palabra se deriva “hermenéutica”, la ciencia de la interpretación bíblica, el término se deriva del verbo griego hermenéuo, que significa interpretar.


Segunda de Pedro 1:20 dice que hay una sola interpretación a cualquier pasaje dado de la Escritura, y ésta es la propia interpretación que hace la Biblia. Hay cristianos confundidos sobre interpretación bíblica en parte porque no saben lo que significa la palabra “interpretar”.


En el idioma español “interpretar” tiene varios significados, uno es “explicar o declara el sentido de una cosa, principalmente el de textos faltos de claridad”. Este es el sentido en que aplicamos  esta palabra comúnmente y así es como la aplicamos al estudio bíblico. La primera meta, es determinar lo que Dios quiso decir cuando habló por medio de la Escritura, en esto consiste la interpretación bíblica. “Es la primera responsabilidad de un intérprete”, dijo Juan Calvino, “dejar que su autor diga lo que dice, en lugar de atribuirle lo que creemos que debiera decir”.


Los inicios de interpretación bíblica se registran a partir del escriba Esdras, según asienta Nehemías 8:1-8, quien en compañía de otros, leía las Escrituras ante todo el pueblo de Israel congregado al aire libre; y dice: “ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura”.


La hermenéutica debe tener como base una exégesis, íntimamente ambas ciencias están muy ligadas, la exégesis es el ente regulador de la interpretación bíblica. La ciencia de la hermenéutica es aquella que aplica todas las reglas necesarias para la explicación de algún pasaje literario, pero especialmente del texto de la Biblia. Todas las reglas derivadas de cualquier fuente que ayudan a entender y explicar la Biblia, constituyen la materia de este estudio.


Obesrvaciones preliminares sobre la interpretacion biblica
1.      Idiomas de la Biblia
Todo lenguaje humano tiene su propio genio e idiosincrasias que no se prestan a la traducción literal en otros idiomas. Modismos, proverbios, peculiaridades gramaticales, referencias a costumbres o circunstancias locales, podrán causar problemas de interpretación para todo aquel que procura entender el significado original que su autor quiso comunicar, a través  de otro idioma; dificultades que subsisten aun para el nativo de aquel idioma en ciertos casos.
Las Escrituras esta compuesta de idiomas ahora muertos y no de la familia lingüística del nuestro. Los hebreos no nos han dejado escritos en su antiguo idioma sino los sagrados y algunos de los apócrifos. El  hebreo moderno no contribuye a entender los escritos sagrados por la sencilla razón que el idioma de la actualidad está basado en esos mismos escritos.
En el griego existen abundantes manuscritos del idioma popular en que fue escrito el Nuevo Testamento. Estos documentos se llaman “los papiros” (por razón de ese antiquísimo papel inventado por los egipcios). El estudio de los papiros ha arrojado mucha luz sobre las características del griego popular (Koiné) en que fue escrito el Nuevo Testamento.
Además se debe tener presente que las Escrituras, fueron transmitidos por diferentes medios de comunicación: oral, mensajes, narraciones, diálogos, poemas, cánticos, profecías, etc.


2.      Respecto a el Lugar de los escritos
Los Escritos Sagrados, fueron escritos en épocas y lugares tan diferentes como; el centro de Asia, en los montes del Sinaí, los desiertos de Judea, en las puertas del Templo, en la escuelas de los profetas de Betel y Jericó, en la cautividad de Babilonia, en las orillas de Chebar, en medio de las civilizaciones del imperio romano, tomando el lenguaje vernáculo, sus figuras, símbolos y expresiones, de los usos, costumbres y escenas que ofrecían tan variados tiempos y lugares.
Debido a esta situación, el predicador, intérprete o expositor bíblico debe ser muy cuidadoso al interpretar la Biblia.


3.      El intérprete.
El lector de la Biblia como intérprete, debe tener siempre en consideración su cultura, y su naturaleza, debido a que ellas influyen en la interpretación bíblica, en algunas oportunidades nos hacen extraviar inconscientemente el camino.
La interpretación adecuada está al alcance de la persona que se empeña por enterarse de las reglas de esa ciencia, adiestrándose en su aplicación. Esto será aun más evidente cuando se comprenda que uno de los requisitos básicos del arte o ciencia de la interpretación es que el intérprete mismo emprenda su trabajo, siendo él mismo preparado espiritualmente para ello.
Además, todo intérprete de las Escrituras deberá poseer al espíritu de Cristo, morando personalmente en él. El buen intérprete de la Biblia, es aquel que tiene la capacidad de "oír lo que los autores sagrados oyeron".


Requisitos del intérprete:


1)      Objetividad  (dejar que el texto hable).
2)      Espíritu científico  (aplicar las reglas de la interpretación bíblica).
3)      Humildad.
4)      Hombre de Dios (de oración).
5)      Amante de la verdad de Dios.
6)      Paciente en el estudio. (Saber usar los métodos de la interpretación).


4.      El libre examen de las Escrituras.
La intención de Dios, es que todos los hombres estuvieran atentos al mensaje de la Biblia, de manera que el  hombre no sólo tiene el derecho de leer y entender la Biblia para sí, sino que es su obligación ante Dios leerla y entenderla lo mejor posible.
Esta obligación incluye la lectura personal y el estudio, siempre que estén a su alcance, dicha afirmación no elimina la necesidad de maestros en la Iglesia de Cristo. Nunca  fue la intención de Dios que la Biblia sola dirigiera a la Iglesia, sin la necesidad de quien la enseñara y predicara. El Espíritu Santo elige a determinados creyentes para ser maestros de la Palabra de Dios, pero la razón  principal por la que todo hombre debe leer y entender para sí las Escrituras, es que ellas mismas lo enseñan en lenguaje inequívoco:


§  “Escrudiñad las Escrituras...” (Juan 5:39).
§  “Y fueron éstos más nobles... escudriñando cada día las Escrituras” (Hch. 17:11).
§  “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16, 17).


Este principio halló expresión en el comienzo de la reforma, recibiendo el nombre de “el libre examen” (de las Escrituras). Toda confesión evangélica afirma o da por sentado este principio, que consiste en el derecho de examinar las Escrituras personalmente.
Debemos notar, que el principio no se llama “libre interpretación” sino “libre examen”, esta libertad existe para todo hombre, porque Dios se la ha dado, y porque ningún hombre tiene la autoridad para prohibírsela, ni tener señorío sobre la fe de otro (2 Co. 1:25).
La libertad que tiene el hombre para examinar las Escrituras, es respecto a los demás hombres, don respecto a Dios, el hombre tiene la obligación de examinarlas, pero no la libertad de interpretarlas a su gusto. Esto sabemos por aquella palabra de Pedro: “Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la escritura es de particular interpretación... sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21).


5.      Responsabilidad personal.
Cada uno responderá por sí ante el tribunal de Cristo (2 Co. 5:10), y si hemos sido falsos en el manejo de su Palabra, tendremos mayor condenación (Stgo. 3:1).
La interpretación bíblica requiere interpretaciones reverentes, hechas en el temor de Dios, guiadas por el Espíritu Santo, quien fue dado por el Maestro divino. Si como creyentes hemos seguido el principio del “libre examen”, y especialmente como estudiantes preparándose par el ministerio de la Palabra de Dios, nos vemos en la obligación de aprender el uso de la hermenéutica para poder desempeñar esta noble tarea lo mejor posible, iluminados y ayudados por el Espíritu Santo.


6.      Aplicación de las reglas.
En la interpretación bíblica, cabe observar que no todas las reglas presentadas tendrán aplicación en todo caso. Las varias reglas se aplicarán al juicio del intérprete para resolver el problema de interpretación que existe, o formarán parte del equipo intelectual para guiarlo en el manejo del texto sagrado.
No todos los textos necesitarán alguna interpretación especial, ya que la gran mayoría de ellos serán perfectamente comprensibles a personas de normal inteligencia. Algunos requerirán una interpretación sólo para algunos cuyo fondo cultural no será adecuado para permitirles captar el sentido del pasaje. Otros presentarán problemas para la gran mayoría; y tal vez algunos serán enteramente incomprensibles aun para los intérpretes más peritos.


7.      Dos grandes divisiones.
La hermenéutica se divide usualmente en dos grandes divisiones: la general y la especial.


a. La general incluye todas aquellas reglas que tienen aplicación en la interpretación de toda la Biblia en general.
b. La especial abarca aquellas reglas y consideraciones necesarias para interpretar categorías especiales de literatura, que puede contener lenguaje figurado, poesías o profecía, o que presente problemas de varios tipos.


8.      El Espíritu correcto.
El intérprete tiene la necesidad de la presencia del espíritu morando en él, sin su presencia en el alma, el individuo ni es cristiano y mucho menos deberá pretender ser guía de otros. Todo verdadero cristiano posee el Espíritu Santo, según muchas declaraciones de la Palabra de Dios. Y es con este fin principal que hemos sido hechos partícipes del Espíritu, para hacernos entender las cosas del Señor nos quiere enseñar. (Juan 14:26; 2:20 y 27; 1 Co. 2:12).
Aparte de este don inicial, el intérprete debe manifestar una actitud correcta a la hora de interpretar las Escrituras. Debe comenzar la lectura bíblica con humildad y mansedumbre. Ante Dios debe ser humilde, ya que es su Palabra, y debemos atender a su voz como criaturas ante el Creador, como siervos ante el amo, como súbditos ante el rey.
El intérprete debe ser humilde también ante los hombres, ya que en ellos también puede existir una mente dotada con el mismo Espíritu. Nunca debe pensar el intérprete que Dios le ha hecho infalible, aun cuando tenga la plena seguridad que su interpretación procede de Dios.
El apóstol Pablo nos ha dejado un ejemplo para el caso: leemos en Gálatas 1;11, 12, que Pablo recibió su evangelio directamente de Dios, sin embargo, fue a Jerusalén guiado por el mismo Espíritu, para exponer su evangelio ante los demás apóstoles. lo hizo para saber ¡si acaso había corrido en vano durante tanto tiempo! (Gá. 2:1,2). Tal actitud humilde se hace imperativa en todo intérprete de la Biblia.
Urge también un espíritu de reverencia ante la revelación divina. Con frecuencia queremos sujetar a nuestro juicio la revelación de verdades bien claras, queriendo desvanecerlas en intelectualismo e incredulidad.
El intérprete debe mantener su corazón en espíritu de obediencia, sin ella, el intérprete no podrá comunicar el mensaje divino a los oyentes; porque aun cuando pronuncie la verdad con toda precisión, su mensaje carecerá de la potencia de Dios necesaria para despertar en ellos el efecto deseado. Por otro lado, siempre habrá en el predicador la tendencia de modificar el mensaje de acuerdo con su propia desobediencia, de manera que pervertirá el mensaje en lugar de interpretarlo justamente a los requerimientos de su auditorio.
El espíritu correcto del intérprete incluirá la oración que pida la ayuda de Dios para su labor espiritual.
Ciertamente el intérprete cristiano está en posesión del espíritu para iluminar y guiar, y podrá tener las demás aptitudes necesarias para la interpretación. Pero Dios ha ordenado que recibamos sus bendiciones generalmente mediante la oración. “No  tenéis lo que deseáis”, dijo Santiago, “porque no pedís” (Stg. 4:2). Y con frecuencia no tenemos la iluminación y ayuda necesarias hasta que se las pidamos a Dios con fe. “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela a Dios, el cual da a todos abundantemente, y no zahiere, y le será dada. Pero pida en fe, no dudando nada...” (Stg. 1:5,6).


En la actualidad, es imperioso que los interpretes de la Palabra de Dios, sigan el consejo del apostol Pablo a Timoteo " Delante de Dios y de Cristo Jesús, que vendrá glorioso como Rey a juzgar a los vivos y a los muertos, te encargo mucho, que prediques el mensaje, y que insistas cuando sea oportuno y aun cuando no lo sea. Convence, reprende y anima, enseñando con toda paciencia.
Porque va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que solo les enseñen lo que ellos quieran oír.
Darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos.
Pero tú conserva siempre el buen juicio, soporta los sufrimientos, dedícate a anunciar el evangelio, cumple bien con tu trabajo". (DHH. 2 Ti. 4:1-5)


Una sana interpretación de la Palabra de Dios, traerá consigo que muchos de los males que aquejan hoy a las iglesias sean subsanados, evitando los yerros que provocan los seudos predicadores. Los Predicadores de Cristo tienen que demostrar integridad al transmitir el mensaje de nuestro Señor Jesucristo, conforme con los propósitos  y el corazón de Dios.


Los Predicadores con la unción de Dios llevan a las personas el mensaje de verdad, bien trazado, de acuerdo a lo enseñado y ordenado por Jesús; debido que un evangelio, sano e inalterable, que trae la salvación; y para los que creen, sean marcados con el sello del Espíritu Santo, El garantiza nuestra herencia hasta que alcancemos la redención final del pueblo adquirido por Dios.


La iglesia de Cristo tiene su fundamento en la palabra de Dios, por que ella es la piedra angular del evangelios, desde aquí se edifica, crece y se expande conforme a la voluntad de Dios.
Juan Salgado Rioseco

domingo, 15 de julio de 2012

Critica Documentaria de la Paternidad del Pentateuco


I.                  Introducción


A. Antes de 1753

Según la tradición judía, Moisés escribió todo el Pentateuco, y en esta opinión concordaron : Ben Sira (Eclesiástico 24:23), Filón (Vida de Moisés, 3:39), Josefo (Antiguedades IV, viii,48), la Misná (Pirque Aboth i.I), y el Talmud (Baba Bathra 14b). La única pregunta que se planteaba era si el relato de la muerte de Moisés (Dt. 34:5-12) había sido escrito por Josué como dice el Talmud. La iglesia cristiana aceptaba esta tradición judaica, con pocas excepciones, hasta la aparición de la Introducción de J. G: Eichhorn (Einleitung, 1780-83).

 B. Desde 1753

La época moderna de estudios literarios comenzó con el libro del médico J: Astruc (1783), quien estudió sistemáticamente el uso de los nombres de Dios (Yahveh y Elohim) en Génesis y atribuyó la variación literaria a las fuentes que Moisés había utilizado. Poco después Eichlorn rechazaba la tradición que consideraba a Moisés como autor del Pentateuco.

Por más de un siglo los eruditos propusieron una serie de teorías para explicar la variedad de rasgos estilísticos y datos teológicos e históricos del Pentateuco. Estas teorías culminaron en una hipótesis documentaria que afirmaba que había cuatro fuentes básicas. En 1786 Julio Wellhausen, profesor en varias universidades alemanas, dio a la hipótesis su exposición clásica. Esta hipótesis proponía que el Pentateuco estaba compuesto de cuatro documentos principales de fechas posteriores a Moisés: J (yahvista), E (elohista), D (deuteronomista), P (sacerdotal).

II.               Historia de la Teoría.

 La crítica de las formas, iniciada por H. Gunkel (a principios del siglo XX), ha influido notablemente sobre el estudio del Pentateuco. El método de Gunkel busca el género literario de cada pasaje y la situación vital (Sitz im Leben) en la cual se originó, algunos seguidores de Gunkel rechazan la hipótesis documentaria de Wellhausen; otros combinan la crítica de las formas con esa teoría. Gunkel mismo rechazó lo sobrenatural y exageró lo mítico, hablo mucho de las sagas en el Pentateuco, las cuales fueron transmitidas oralmente durante largo tiempo antes de ser escritas.
Otros han usado este mismo método de una manera más positiva, el análisis de géneros tales como leyes, máximas jurídicas, lamentos, narraciones históricas, dichos de los sabios, diferentes tipos de poesía y formulaciones de pactos dio nuevo impulso al estudio del Pentateuco. La comparación de estos géneros literarios con géneros semejantes en culturas contemporáneas de los mismos utilizando los nuevos datos de la arqueología, ha provocado un mejor entendimiento del Pentateuco.
Estas modificaciones resultan de:

1.     La confirmación arqueológica de la antigüedad de muchos elementos del Pentateuco, que Wellhausen había señalado como posteriores, y la refutación de la interpretación evolucionista de la historia de Israel.

2.     La conclusión de muchos críticos en cuanto a que las fuentes del pentateuco no se extienden a otros libros posteriores a Moisés (contra algunos que habían propuestos un hexateuco, incluyendo el libro de Josué).

 3.     La crítica de las formas que ha mostrado la complejidad de las fuentes (J, E, D, P, etc.) y que cada una contiene elementos muy antiguos.

 Por tanto, las fuentes se consideran estratos de materia antigua con largas historias de redacción, en vez de obras literarias con fechas precisas.

III.           Postulados

 Los que mantienen la hipótesis documentaria generalmente encuentran más de cuatro estratos, pues tienen que proponer otros adicionales como para dividir el Pentateuco en estratos son:

1.     Las narraciones repetidas (p.e. Gen. 12; 20; 26).

2.     Las contradicciones entre los pasajes paralelos (p.e. Gn. 1:1-- 2:4a y Gn. 2:4b - 25).

3.     Los diferentes nombres que se dan a Dios.

4.     Las diferencias lingüísticas entre los estratos y.

5.     Las diferencias de punto de vista.

A.  Argumentos

1.     El autor recibe el nombre de J (yahvista, 950 - 850 a..C.), del reino de Judá). Hay críticos que dividen aún más esta fuente, dando J1 y J2. Se basa en tradiciones orales o en textos ya escritos anteriormente, refleja en parte las ideas e ideales de la corte de Jerusalén.

Los límites del documento, a pesar de que no reine una unanimidad total en todos los detalles, comienza en Gn. 2:4b y se termina con el relato de Balaán Nm. 22;24, al que se debe añadir el relato de Israel en Baal Peor, Nm. 25:1.5. 

2.     El autor E (elohísta, por dar a Dios el nombre Elohim, 750 a.C.). en el se encuentran tradiciones paralelas a las del documento yahvista, lo cual permite un cierto trabajo sinóptico. Fue compuesto en el reino del norte, en Israel, y refleja las preocupaciones de los ambientes proféticos de este reino, sobre todo de Elías, Elíseo, Oseas.

Los límites del documento elohísta son difíciles de determinar, se puede precisar que el primer texto elohísta se reduce a unos pocos versículos de un capítulo complejo por su redacción y contenido, en el que la obra del redactor final es muy importante (Gn. 15). Según algunos exegetas, el primer relato estructurado elohísta se encuentra en el capítulo 20 del Génesis. El final del documento no es tampoco fácil de determinar, nos encontramos con algunos fragmentos en los capítulos 25 y 32 de los Números. Otros  piensan que algunos textos elohísta habrían entrado a formar parte del Deuteronomio. 

3.   La fusión J-E se realiza durante el reinado de Ezequías, hacia el año 700 a. C. posiblemente. En esta operación el yahvista ocupa el lugar más importante, mientras que el elohísta es relegado a un lugar secundario. 

4.   El documento D (deuteronista, ca. 621 a.C.), comprendería la mayor parte de Deuteronomio. Este sería el libro de la Ley <> en el templo, bajo Josías (2R. 22:23). 

5.   Documento H  (de Holiness, inglés para santidad), es el nombre del <> (Lv. 17--26), que trata de la pureza ceremonial; los críticos debaten si se debe ser situado antes o después de Ezequiel. 

6.   El documento sacerdotal P  (de Priestercodex, palabra alemana), el llamado código sacerdotal, fue compuesto en el exilio de Babilonia en el siglo VI a. C. Esta obra fruto de los ambientes sacerdotales de Jerusalén, marcados profundamente por la situaciones del exilio, se apropia de antiguas tradiciones interpretándolas de manera nueva a fin de encontrar en ellas la luz necesaria para poder vivir en las circunstancias difíciles en las que se encontraban. 

7.   Este documento se fusionará  con J-E a comienzo del siglo IV. En esa ocasión se añadieron igualmente una serie de "leyes complementarias", designadas por Ps, impregnadas del espíritu sacerdotal. 

Finalmente, uno o varios recopiladores habrían amalgamado todos estos heterogéneos componentes para producir el actual Pentateuco, entre ellos Esdras y habría sido leído (atribuyéndolo a Moisés) a la muchedumbre hacia el año 398 a. C.

B.  Contra Argumentos 

Muchos eruditos se han opuesto a la hipótesis documentaria, y han mostrado que:
1.     Generalmente las narraciones repetidas se pueden explicar mejor de otra manera (diferentes sucesos, énfasis especial, la literatura hebrea se caracteriza por la repetición).

2.     Las supuestas contradicciones de los pasajes paralelos se han exagerado, pues cualquier literatura puede describir un mismo acontecimiento en forma sumaria y luego más detallada, o con diferente enfoque. 

3.     Los nombres divinos no sirven para dividir estratos, pues a menudo se usan con propósitos específico. 

4.     Los argumentos basados en diferencias lingüísticas e ideológicas entre los estratos son demasiado subjetivos. Además tienden ha ser argumentos cerrados, y 

5.     Hay demasiados datos que no se explican en el esquema (comúnmente se  atribuyen a los redactores). 

Se pretende que la Ley no llegó a constituir un todo completo hasta el inicio del siglo II a.C., sin embargo, la versión LXX es la traducción griega del A.T. desde mediados del III a.C., comenzando, desde luego por el Pentateuco. Es insostenible la pretensión de que la redacción del pentateuco hubiera estado apenas acabada sin que sus ilustres traductores conocieran este hecho.

El Pentateuco mismo indica algunas de las fuentes en su composición. Se mencionan "el libro de las batallas de Jehová" (Nm. 21:14) y "el libro de las generaciones de Adán" (Gn. 5:1), es posible que las secciones de Génesis que terminan (o empiezan) con "Estas son las generaciones de" representen tablas históricas escritas por Abraham y sus descendientes, además se encuentran varios paralelos entre las leyes y costumbres del Pentateuco y las de Mesopotamia y Egipto, podemos concluir: 

1.     Que hay algunos postmosaicismos en el Pentateuco, estos se pueden atribuir a aclaraciones editoriales de escribas posteriores, como hacían los escribas en el Cercano Oriente antiguo. 

2.     Que hay muy pocas partes del Pentateuco que requieren una fecha posterior a la época mosaica.

3.     Que Moisés es el personaje clave tanto en el origen del Pentateuco como la historia de Israel. Si él no fuera su arquitecto principal, sería necesario proponer otro personaje semejante. Con razón el Pentateuco se conoce a través de las demás escrituras como "la Ley de Moisés".

IV.           Conclusión

 El Pentateuco como un todo muestra una unidad extraordinaria, la mayoría de las teorías acerca de su origen no hacen justicia ni a la unidad de las narraciones individuales, ni a la unidad del total.

El Pentateuco Samaritano (aparte de algunas diferencias textuales de muy pequeña extensión es el mismo que el de la LXX y de los Masoretas; fue redactado mucho antes de lo que aceptan los críticos, derrumbándose con ello todas sus teorías acerca de las fechas de redacción. Sería muy inverosímil pretender que los Samaritanos, violentamente hostiles a los judíos, hubieran aceptado más adelante en su historia todo el código de leyes de manos de sus enemigos declarados.

Cabe señalar el hecho de que los judíos, tan estrictamente conservadores y tan leales a la persona y obra de Moisés, no se hubieran dado cuenta de que se le atribuía la paternidad de tantos documentos falsos, y de cómo llegaron aceptar, sin protestar vehementemente, la imposición de todos estos diferentes cuerpos legislativos, con todas sus múltiples exigencias, y ello apelando falsamente el nombre de Moisés.

Juan Salgado Rioseco

domingo, 8 de julio de 2012

La diáspora Evangélica


En primer lugar debemos definir ¿Qué es diáspora?

Diáspora del griego: διασπορά [diasporá], «dispersión») es la dispersión de grupos étnicos o religiosos que han abandonado su lugar de procedencia originaria y que se encuentran repartidos por el mundo, viviendo entre personas que no son de su condición. Usualmente se ha empleado el término para referirse al exilio judío fuera de la Tierra de Israel y la posterior dispersión de este pueblo en todo el mundo, extendiéndose su acepción hasta finales del siglo XIX. Cabe aclarar que la tribu o casa de Judá está conformada también por la tribu de Benjamín; las diez tribus restantes son las que forman la casa de Israel, dividiéndose en dos casas: la casa de Judá, que en la actualidad se conoce como pueblo judío; y la casa de Israel, comprendiendo las diez tribus restantes, que son las que aún están dispersas y desterradas de entre las naciones y no lograron conservar sus raíces hebreas. (Wikipedia)

El prototipo del término diáspora es la persona judía. Hoy en día, el término también se utiliza para otros varios grupos transnacionales, por ejemplo, chinos en el extranjero (huaren), armenios, personas kurdas, etc. La idea detrás del término es la imaginación de una tierra ficticia en la cual las personas se propagarían en el mundo. La diáspora es una categoría de una población étnica formada. (http://es.answers.com)

También denota la idea de dispersión de grupos humanos que abandonan su lugar de origen, también puede significar disgregación, en este contexto esta el presente escrito, en el abandono que hacen los creyentes evangélicos de sus comunidades originarias, ¿cuales son los motivos o circunstancias? ¿Por qué lo hacen?

Podemos deferir en peculiaridades personales, sin embargo, hay realidades indesmentibles que se encuentra en casi todos los que por una u otra causa abandonan sus creencias primitivas, aunque a muchos le pueden parecer subjetivos los planteamientos que se van a exponer, es inevitable escapar de una realidad que esta mermando el crecimiento de las primitivas comunidades pentecostales en pos de movimientos o ministerio que han traspasado la tenue línea que existe entre el kerigma apostólico y la apostasía.

“Algunas investigaciones misionológicas han sacado a la luz hechos aun más perturbadores que indican que en algunos países los evangélicos muestran señales de fatiga y deserción.

  1. En algunos países los evangélicos muestran fatiga y deserción: muchos regresan al catolicismo o abandonan el cristianismo por completo.
  2. Frente al crecimiento numérico constante, la capacitación de líderes pasa a ser una de las tareas más urgentes, pues las formas de liderazgo están en crisis.
  3. Es necesario que los teólogos y pastores articulen una ética contextual en lo social y político nutrida de la fe protestante”. (desarrollo cristiano.com ) 
¿Cuáles son las problemáticas que originan la diáspora evangélica?

Uno factores más influyentes que producen esta dispersión o deserción de creyentes, es el tipo anacrónico de conducción y administración que existe en las congregaciones que se mantienen en el ala conservadora del pentecostalismo. Los paradigmas que regularon los liderazgos iniciales del movimiento pentecostal en Chile fueron forjados por las circunstancias sociales, religiosas, económicas y culturales del momento y a eso se agrega la procedencia periférica y marginal de la gran masa de los adherentes al movimiento; se optaron decisiones algunas inadecuadas a largo plazo, pero que eran efectistas en el momento; la solución que proveyó el paradigma elegido o impuesto por las circunstancias tuvo una efectividad durante un determinado período de tiempo, pero indefectiblemente a traído consecuencias nefasta en la conducción actual en la diversas comunidades o lo que ha originada que las generaciones actuales comiencen una búsqueda por vías ajenas a las que transitaron sus padres; estos paradigmas deberían ser cambiados o ser remplazados por decisiones que se fundamenten en los principios bíblicos, que modelen un nuevo sistema de conducción acorde a los tiempos y la enseñanza de Jesús, sin embargo la voluntad de buscar estos nuevos paradigmas de conducción están ajenas a la política administrativa de las iglesias conservadoras pentecostales.

¿Cuáles son las trabas que impiden un paradigma de liderazgo sano?

Las ramificaciones de intereses personales que sean ido  construyendo a lo largo de estas diez décadas de existencia del movimiento pentecostal en Chile, muchas de ellas ajenas a los principios mas rudimentarios de la fe cristiana; la incultura doctrinal de los que se posesionan del gobierno de la iglesia; los iletrados religiosos celosos de los usos y costumbres en las disímiles comunidades; los neófitos que ejercen el liderazgo de las neo generaciones cada día mas preparadas en el mundo secular humanista; la profesionalización del oficio de Pastor, lo que ha traído consigo la despreocupación pastoral hacia los miembros de sus congregaciones; un sistema arcaico de administración de las iglesias, que son mas de tipo familiar, donde predomina el nepotismo o el caudillismo, que no son propiamente idóneas y diligentes para ejercer la mayordomía cristiana.

En un segundo lugar, falta de relaciones sanas en las iglesias, provocados por el conflictos entre los miembros, el mal uso financiero, el aprovechamiento ilícito de algunos pastores de los bienes congregacionales, competencia deslealtad entre los líderes por ejercer poder e influencia, la ambición de alcanzar lugares de privilegios sin tener la mas mínima competencia, la inmadurez espiritual por falta de doctrina, son causas de las permanentes de la diáspora de los evangélicos.

En tercer lugar, es la falta de conocimiento de un gran porcentaje de los creyentes, por la falta de un discipulado fundamentado en las enseñanzas de Jesús; la omisión de establecer espacios dinámicos y meticulosos en la transmisión de las doctrinas fundamentales. Estas causas, que son vitales en el desarrollo de una congregación madura están ausentes en el trabajo planificado y programado de las mayorías de las iglesias pentecostales. Muchas de estas congregaciones tienen la idea que la Escuela Bíblica (o Dominical) es un espacio de entretención de los niños o donde establecen vínculos de relación los jóvenes. El proverbista escribió “Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará;” “El hombre sabio es fuerte, Y de pujante vigor el hombre docto”. (Pro 24:3, 5) Somos responsables por nuestra generación y con las siguientes en dejarles cimientos solidos donde se puedan edificar la fe del mañana.
La falta de conocimiento lleva a los falsos maestros a incorporar doctrinas extrañas, ha producir “fuegos extraños” y sutilmente desviar del camino de Jesús a los que pecan por error.  En estos tiempos, estamos cercados por doctrinas llenas de error, posiblemente con énfasis en alguna verdad bíblica, pero que disfrazan sus desviaciones que  se hacen imperceptibles al vago conocimiento de la gran mayoría, todo esto es producto que el nivel pastoral no saben discernir entre la sana doctrina y la que no la es, por haber abandonado su sacerdocio pastoral. Este misticismo sin fundamento en la Palabra de Dios ha traído que miles y miles de personas caminen sin fe en Dios. 

En cuarto lugar la falta de identidad de las nuevas generaciones, un alto porcentaje son más nominales que genuinos creyentes, nos se siente identificada con los postulados de la ortodoxia pentecostal. El postdenominacionalismo esta dañando el confesionalismo clásico de las congregaciones; los cambios sociales, culturales y las relaciones interdenominacionales registrados en los últimos tiempos, la pluralidad religiosa y la educación interreligiosa han determinado las nuevas tendencias religiosas de un sector importante de los jóvenes pentecostales, lo que ha producido el desbandé hacia el secularismo, al modernismo racional, al cristianismo humanista o las tendencias neo liberales del pentecostalismo.
La globalización y relativización de los valores morales de la sociedad ha provocado que las nuevas generaciones externalicen sus valores en forma sincrética, lo que ha provocado que no sean creíbles o aceptadas ciertas formas de vida que deben asumir los creyentes conforme lo que la Palabra de Dios, originando búsqueda de senderos extraños a lo indicado por Dios.

El individualismo que promulga la actual sociedad, es otro de los factores que corroe la identidad, debido a la falta de padrones de conducta de vida de la koinonia cristiana donde se inculcaba los valores pentecostales bajo la motivación de llevar una forma de vida en santidad. Esta deterioro de santidad del movimiento, especialmente en el nivel pastoral ha con llevado que las generaciones mas conservadoras se alejen de aquellas comunidades que han optado por un sistema liberal en su observancia religiosa o se han detenido en su andar de fe, engrosando la diáspora evangélica.

En quinto lugar, un espiritualismo superficial, mas basado en el emocionalismo humano que sostenido por una real evidencia del obrar del Espíritu Santo, hoy se proclama “dance con sus emociones para que sienta la presencia de Dios”, contrario a lo que escribió el salmista “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios” (46:10). Existe un gran porcentaje de conversiones sin el más mínimo arrepentimiento, se les impone a las personas de tomar “decisión por Cristo”, sin tener una aceptación de corazón por Cristo, esto en el tiempo mediático trae consecuencia funesta para la persona, debido por el obrar de la vieja naturaleza humana que se impone, lo que trae consigo frustración espiritual y deserción,

Una gran parte de las comunidades practican un evangelio sin Cristo, mas fundamentado en el uso costumbre o tradición de su congregación, y orientado en el hombre, en sus necesidades y complacer su hedonismo que inculcar una enseñanza ortodoxa bajo los principios que rigen el servicio de Dios. Este tipo de actitud trae consigo la decepción cuando los propósitos no son alcanzados y la fuga hacia los movimientos que avivan la prosperidad del hombre por subterfugios humanos.

Considero que es iluso seguir desgastándose en conseguir conversiones sin considerar la deserción, no hay lógica posible de planificar un crecimiento si no se considera el alto nominalismo y el alejamiento progresivo de las generaciones que nacen en el  seno de la iglesia. No podemos emprender un evangelismo orientado al exterior de la iglesia, cuando los hijos de nuestros hermanos de fe o lo propios son encantados por el mundo o los neos movimientos ajenos a la praxis pentecostal.

También ocupa un lugar importante en esta situación es la migración por causas laborales o educacionales, el alejamiento de centenares de miembros en busca de trabajo o educación a zonas distantes ha provocado una merma seria en muchas de las congregaciones, estos migrantes al reubicarse no se sienten a gusto en comunidades a fines por diferentes situaciones, entre ellos el uso y costumbres lo que ha implicado en muchos casos el enfriamiento paulatino de la fe o el cambio a otras denominaciones o confesiones.

Este mismo fenómeno ocurre con las emigraciones o inmigraciones, de personas de culturas diferentes y el cobijamiento que realizan algunas comunidades ha producido crisis por el encuentro de culturas disímiles, en algunos casos la dispersión de la comunidad originaria que ven perplejo como su idiosincrasia religiosa se ha visto sobrepasada por estos nuevos miembros.

¿Qué hacer ante las problemáticas que originan la diáspora evangélica?

Las Iglesias evangélicas de origen pentecostal, deben entrar en una seria y responsable reflexión, no solo teológica, sino de restructuración en su administración y procedimiento del uso de sus sistemas financieros, en el proceso de elección de sus miembros pastorales, que sean capaces de enfrentar los desafíos del siglo XXI con mas medios donde puedan argumentar con bases solidas los postulados de la fe cristiana desde la cosmovisión pentecostal a la vez anclar a sus dirigidos bajos los argumentos que las Escrituras nos señalan.

Los pastores y obreros cristianos deben recibir educación teológica formal y en forma sistemática de acuerdo a los postulados de fe y principios cristianos, con el propósito de servir en forma idónea a la gente y a sus comunidades.

Proveer programas de discipulado para los nuevos conversos, a los  adolescentes, y a los miembros al servicio de la iglesia, de acorde a la madurez espiritual y al grado de responsabilidad.

Desarrollar mejor sensibilidad a las preocupaciones y necesidades de los miembros de la congregación, y no sentirlo como antagonista o solo un servidor de su ministerio personal.

Equilibrar la koinonia entre los miembros originarios, migrantes, inmigrantes, donde  el encuentro de las culturales no sea tan gravitante en la relación entre los dos grupos, mas sea un encuentro armónico de personas de la misma fe.

Juan Salgado Rioseco



viernes, 6 de julio de 2012

Vivir la Integridad cristiana

“…preséntate tú mismo en todo como ejemplo de buenas obras y muestra en la enseñanza integridad y seriedad,…” Tito 2:7

¿QUE ES LA INTEGRIDAD?

Es un de los valores máximos, al que le siguen los demás valores. Dicho de una persona (integra): recta, proba, intachable.

Esta palabra en el idioma griego es “afthoria” (ἀφθορία, G862), similar a aftharsia. Que significa libre de mancha (moral).

De acuerdo con el diccionario Larousse, se define al íntegro como aquel al que no le falta ninguna de sus partes, tanto en el aspecto físico como en el moral; desinteresado, incorruptible, recto, completo, entero.

El accionar del genuino cristiano debe ser basado en la integridad, o sea, en pureza de motivos o sinceridad de corazón y en la integridad de la doctrina cristiana. A los discípulos de Jesucristo y en especial a los que ejercen un liderazgo o ministerio en el Cuerpo de Cristo se les demanda tener una integridad absoluta, además de una conducta acorde al cargo que ejercen; se les exige actuar con el ejemplo de buenas obras.  

¿Qué es ser integro delante de Dios?

No es una integridad o perfección aparente como lo hace el mundo; es una integridad que va desde el más recóndito de los pensamientos hasta las acciones más importantes.

En las Escrituras encontramos varios textos que nos señalan como andar en el camino de la integridad:

1.        Ser un ejemplo para los creyentes en el modo de hablar y de comportarse, y en amor, fe y pureza de vida. (1 Ti. 4:12).

2.         Ser ejemplo en el cumplimiento de los deberes que nos corresponde con la grey de Dios. Cuidar el rebaño de Dios que han sido puestas a su cargo; hacerlo de buena voluntad, de acuerdo a la voluntad de Dios, y no forzadamente ni violentamente ni por ambición de dinero, sino de buena gana o disposición. Tener un comportamiento  como servidor de Cristo en todo momento, y nunca tener la actitud de ser amos de los creyentes que Dios a puesto a nuestro cuidado, procurando ser un ejemplo para ellos. (1Pe 5:2-3).

3.        Ser imitadores de los buenos ejemplos cristianos. (Hch 20:33-35).

4.        Ser ejemplo de conducta en el Señor. (2 Ts. 3:9).

5.        Ser justo, esta palabra significa: ser ecuánime, imparcial, objetivo, neutro, equitativo. (Mateo 1:19).

6.        La falta de integridad puede evidenciarse en la idolatría. (Josué 24:14).

¿Cuál debe ser nuestra reacción delante de los que no actúan con integridad?

De las palabras del apóstol de los gentiles podemos tomar una posición frente a los que se comportan indignamente en el interior del Cuerpo de Cristo. Pablo nos ordena que en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, nos apartemos de cualquier hermano que lleve una conducta indisciplinada y que no siga las enseñanzas del kerigma apostólica. Debido que los verdaderos discípulos de Jesucristo, saben cómo deben vivir para seguir el ejemplo apostólico, debido que ellos no llevaron ni legaron entre nosotros una conducta indisciplinada he indigna. (2 Ts. 3:6-7).

Ejemplo de los hombres que andad en integridad

Un hombre fiel es fiable, digno de confianza, comprometido con alguien o algo y con sus compromisos. El fiel se juega por una persona o una convicción incluso hasta costarle la vida. Cuando Job estaba atravesando su tremenda prueba, Satanás lo hirió con una sarna maligna desde la cabeza hasta los pies. Job tomaba un tiesto para rascarse sentado sobre ceniza. Su esposa, viendo su horrible sufrimiento y en un arrebato de desesperación, le dijo: “¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios y muérete”. (Job 2:9). Pero Job no lo hizo así, fue fiel a Dios y aun a costa de su sufrimiento, no pecó contra Dios.

En el texto bíblico del evangelio de Mateo (1:18-25), encontramos una profunda enseñanza de Dios cómo ser hombres y mujeres íntegros; a través de la vida de María, la madre de nuestro Señor Jesús y José en ese momento su comprometido de acuerdo a la estricta tradición judía de su tiempo. Con respecto a José, el texto bíblico no dice que era un hombre justo y no quería denunciar públicamente a María, decidió separarse de ella en secreto. El carácter integro de José, se evidencia al resistirse a infamar a su prometida repudiándola delante de testigos, según la costumbre, recordemos que conforme a la ley de Moisés a María la hubieran tenido que apedrear. Aquí está la pregunta: ¿Por qué no lo hizo? Porque José era un hombre integro.

El hombre de integridad cuida su mente y corazón. Los cuida para no pecar contra Dios, José   pudo haber pensado todo lo que él quería, sin embargo, cuidó su corazón porque era un hombre íntegro de mente y corazón. (Mateo.1:20).

Dios le dijo Abilemec en sueño: “También Yo sé que con integridad de tu corazón has hecho esto, y Yo también te retuve de pecar contra mí, por eso no te permití tocarla”. (Génesis 20:6). En el contexto de esta escritura encontramos a un “hombre que creyó que Sara era la hermana de Abraham. Dios sabía por qué Abimelec lo había hecho, pero Dios lo estaba probando; estaba probando su integridad. Abimelec fácilmente pudo haberle echado la culpa a Abraham, pero no lo hizo por la integridad que tenia. A veces queremos hacer valer nuestra integridad violando la de otros… Abraham tuvo miedo de la consecuencia de ser íntegro, sin embargo Abimelec responde con integridad.”. (El poder de la integridad, poder Cash Luna).

El rey David escribió en el Salmo 102:2 “Entenderé el camino de la perfección. Cuando vengas a mí. En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa”. Este texto bíblico nos enseña algo vital en el testimonio del servidor de Dios, la integridad en el hogar, debemos de caminar con un corazón integro,  ¿cuánta integridad hay en la convivencia familiar? ¿Existe integridad en la relaciones entre padres e hijos? ¿Coexiste integridad entre conyugues y en su intimidad? Toda nuestra convivencia debe basarse en la integridad de corazón, muchas de las discordancias, discrepancias o desavenencias familiares se evitarían al actuar bajo los designios de Dios.

¿Qué es andar en Integridad?

El Proverbista  (28:18) escribe: “El que anda en integridad, será librado, Pero el perverso de dos caminos caerá de repente.” Hay promesa de liberación de parte de Dios, para aquellos que encaminan su vida bajo los parámetros de la integridad en sus acciones, aun mas, de confianza en su accionar (10:9).

La Integridad y rectitud preservan el caminar del justo, (Sal. 25:22), para  obtener esa promesa debemos aprender a esperar en Dios. La integridad encamina a los rectos por el camino del bien y no de la destrucción. (Pr. 11:3), en muchas ocasiones les allana su  caminar (11:5),  y los libra de las tentaciones del mundo (11:6) y de sus tribulaciones.

La forma de vida del hombre de integridad es diferente a los que se complacen con el mundo (Salmo 15), los integro de corazón, no hablan mal de nadie, no hace daño a su amigo ni ofende a su vecino; el que mira con desprecio a quien desprecio merece, pero honra a quien honra al Señor; el que cumple sus promesas aunque le vaya mal; el que presta su dinero sin exigir intereses; el que no acepta soborno en contra del inocente. El que así vive, jamás caerá.      

La vida de un hombre que vive en integridad sirve a Dios con excelencia en busca de la perfección en el diario vivir, con justicia, con fe, para vivir bajo la presencia de Dios en forma permanente.

La integridad es algo que se puede cultivar en el corazón de nuestros hijos desde que nacen y también se puede enseñar cuidadosamente a los recién convertidos para que sean buenos discípulos de Jesucristo, una persona de integridad es prudente y sensata.

La integridad produce excelencia y nos llevara a estar aprobado delante de la presencia de Dios sin tener que avergonzarnos, además permite transitar por la vida en los caminos de perfección hasta alcanzar la perfección perfecta cuando se manifieste el Señor Jesús en su segunda venida. Si vivimos en integridad, veremos como consecuencia la excelencia y el respaldo de Dios y así podremos vivir confiadamente hasta alcanzar la eternidad.

Juan Salgado Rioseco

domingo, 1 de julio de 2012

Comisión Pastoral o intereses humanistas.

La gran comisión pastoral dada por Jesús a sus discípulos en un monte de Galilea, que relata el Evangelio de San Mateo, cap. 28:16-20, nos hace meditar, cuestionar y preguntar: ¿Estaremos haciendo la voluntad del Maestro en nuestros tiempos? ¿Estaremos preparados para enfrentar la gran comisión? ¿Estamos aptos y aprobados para tener éxito en el mandato de Jesús? ¿Tenemos el ánimo y la fuerza necesaria para enfrentar al enemigo en misiones de evangelización? ¿Como está nuestra perseverancia? ¿Estaremos dentro de la recomendaciones que Pablo hace a Timoteo?: "Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros". (2 Timoteo 2:1-2).
Sin duda estas y otras interrogantes nos hemos hechos alguna vez en nuestras vidas, quedando sin respuestas gran parte de ellas. Donde se produce la dicotomía entre nuestro actuar y lo que realmente debiéramos realizar. Donde se encuentra el origen de nuestras debilidades y falencias en el accionar del cristianismo que profesamos y practicamos.
El Evangelio de San Marcos nos indica la extensión mundial y la universalidad del mandato, ¿pero que estamos haciendo los cristianos actuales?, muchos cristianos creen que la iglesia es las cuatro paredes donde se congregan, se dejan llevar por el ambiente que los rodea, por lo que han logrado o se les ha legado, influenciados en gran parte por la tradición y las costumbre del medio en que se desenvuelven, cada día son menos los discípulos que mantienen la inquietud latente de llegar a conquistar parajes indómitos donde aun el cristianismo no ha alcanzado con plenitud y libertad, los ha invadido la comodidad, han perdido la alegría de llevar las gratas nuevas de salvación a los países no alcanzados por nuestra fe, a los oídos necesitados de esperanzas, a los angustiados y afligidos de latitudes lejanas, han perdido la sensibilidad cristiana y nunca han asociado el amor de Dios con el amor al prójimo. Están convencidos que cumplir la misión pastoral, es vocear en el cantón de la calle de la esquina del Templo donde se reúnen, ¿estarán obrando bien o mal?
Millares de nuestros hermanos de fe en este momentos sufren persecución, oprobio en sus propios países, que se encuentran dominados por otras religiones o ideologías ateas y nosotros que hacemos, nada, somos ignorantes de lo que le sucede a la Iglesia de Cristo, nos hemos convertidos en células cristianas, indiferentes, impermeables, impermutable a los acontecimientos que están sucediendo a nuestros alrededor, e indolentes al sufrimiento de nuestros hermanos de fe.
Con nuestras actitudes y hechos, en muchas oportunidades, actuamos como enemigos de Cristo en vez de discípulo, ¿Como o Cuando? se preguntara Usted, simplemente dándole la oportunidad al enemigo de nuestra fe de posesionarse en los lugares estratégicos de nuestra sociedad, eligiendo hombres o mujeres para los cargos públicos a sabiendas que sus pensamientos o ideologías son contrarias a la enseñanza cristiana, así poniendo en peligro a las diferentes comunidades creyentes con nuestras ambiciones personales, la ignorancia cívica o nuestra nula visión de cristianismo universal.
Normalmente tenemos la aspiración de ser la congregación cristiana más grande de nuestro sector compitiendo con la más próxima, que generalmente se encuentra en la misma cuadra, o sea, una lucha sin cuartel entre cristianos, con todo el estrago que puede causar esta guerra por las almas, que en gran porcentaje son personas ya convertidas o conocedoras del Evangelio, olvidando que el verdadero campo de batalla es ganar almas para Cristo arrebatándoselas al enemigo, y la vez posecionarlos en los lugares estratégicos  de la sociedad, muchos pensarán que existe un rasgo de política partidista en estas palabras, que no corresponde con el propósito del accionar de la iglesia, veamos primero las Escrituras antes de criticar, en Hechos 6:7 encontramos: "La palabra del Señor  crecía y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían la fe". Los sacerdotes pertenecían a la clase aristocrática y gobernante de la época. En el capitulo trece de Hechos, encontramos en Antioquía a Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, en la isla de Chipre, Pafos, al procónsul romano Sergio Paulo, en Berea fueron alcanzadas mujeres distinguidas, en Corinto, Crispo y Sóstenes, altos dignatarios de la sinagoga. En Éfeso algunas autoridades eran amigos de Pablo, en Corinto estaba Erasto, tesorero de la ciudad, en la carta a los Filipenses, Pablo saluda especialmente a los de la casa de César (el emperador del imperio dominante de esa época), entre otros. Este simple analisis de las Escrituras, nos podemos dar cuenta, que muchas veces nuestro obrar en el campo del evangelismo no sigue el padrón bíblico, dejándonos influenciar por aspectos tradicionales, apegos culturales y dogmas ajenos a las enseñanzas bíblicas, produciendo la denigración del Evangelio
Da tristeza contemplar el estado de la iglesia, hemos abandonado la frescura del evangelio, hemos dejado que lideres ineptos o no preparados idóneamente se apropien de la grey de Dios para sus beneficios personales, muchos de ellos buscan ser figuras, en algunas oportunidades solo figurines, y luchan por los lugares de privilegios dentro de sus estructuras organizacionales, en vez de optar por el camino ordenado por Jesús, en otras oportunidades se instalan personas frente a la grey de Dios que escasamente alcanza el nivel de convencidos, por ser familiar o protegido de un preminente líder de la congregación en desmedro de los genuinos convertidos que han alcanzado un grado de compromiso real al servicio de Cristo, mermando la eficacia y la idoneidad del Cuerpo de Cristo.
Trae consternación ver como los cristianos se enfrascan entre sí por reglas, normas absurdas e incoherentes con la misma Palabra de Dios, llegando a profundas y dolorosas  cismas. Las inconsecuencias de estas actitudes, han llevado a tener una segregación tan grande de comunidades, que simplemente se han convertido en un laberinto de profanas comunidades religiosas, imponiendo una verdad que a la simple luz de las enseñanzas de Jesús no son tales, ocasionando daños colaterales inmensurables en el Cuerpo de Cristo.
John MCarthur se hizo la siguiente pregunta y dio la respuesta “¿Puede la iglesia combatir la apatía y el materialismo alimentando la concupiscencia y el gusto de la gente por el entretenimiento? Parece que muchos creen que si, pues una tras otra, las iglesias se montan al vagón de los espectáculos cristianos. Esta lamentable tendencia ha hecho que muchas iglesias, que en otros aspectos son sanas, se alejen de las prioridades bíblicas”.
¿Cuál debe ser nuestro genuino interés en el servicio del Cuerpo de Cristo? John MCarthur nos da la respuesta: “Simplemente necesitamos retornar a la predicación de la verdad y dedicarnos a sembrar la semilla. Si somos fieles a eso, la tierra que Dios ha preparado producirá fruto”.
Juan Salgado Rioseco

Dios Santo y el Pecado (Parte VII)

El Servidor de Dios no debe quebrantar la Ley del Eterno y Santo para ser victorioso en la lucha contra el pecado. “ Ahora bien, ¿debe...