miércoles, 22 de enero de 2014

La Misión del Espíritu Santo , en la Iglesia de Dios.

La Iglesia de Dios en Cristo Jesús (Parte V)

La Misión del Espíritu Santo  , en la Iglesia de Dios.

Texto Bíblico: Romanos 8:9
"Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él."

Jesucristo hizo una promesa a los suyos: "Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros." (Juan 14:16-17).


 La palabra "otro" (griego "ayos", en este versículo "ayón") indica que Dios enviaría "otro" Consolador de la misma calidad. Como sustituto de la misma clase, ser o materia. Esto demuestra que Jesús es también un consolador e indica que el Espíritu Santo es el continuador del ministerio de Jesucristo entre los creyentes. Él es el consejero del creyente, o consolador, ayudante, amigo y abogado. Él suprime nuestra incapacidad y nos capacita para poder ejercer el propósito de nuestro llamado, al servicio de la Iglesia de Cristo.

1.     La Misión del Espíritu Santo, en la Iglesia de Cristo.
·          Enseñar y Recordar. (Jn. 14:26; 2 Co. 2:13).
·          Dar Testimonio de Jesús. (Jn. 15:26).
·          Guiar A Toda Verdad. (Jn. 16:13).
·          Declarar TODAS Las Cosas. (Jn. 4:25)
·          Fortalecerla. (Hch. 9:31)
·          Ser las arras de Nuestra Herencia. (Ef. 1:14)

2.     El Espíritu Santo y la Iglesia de Cristo
Obra del Espíritu Santo:
·          Dar vida. (Juan 7:37-39)
·          Constituir Un cuerpo en solitario. (1 Co. 12:13)
·          Dar potestad. (Juan 20:22-23)

. 3     El Creyente un Través de Espíritu Santo:
·            Su hijo Cuerpo y Espíritu de Dios. (1 Co. 06:20)
·            Templo del Dios viviente. (2 Co. 2:16)
·            Templo del Espíritu Santo. (1 Co. 06:19)
·            El Espíritu Santo mora en el. (1 Co. 03:16)
·            ES La Casa Espiritual y Sacerdocio santo. (1 Pe. 2:05)
·            edificado párr morada de Dios en el Espíritu. (Ef. 2:22)

. 4     Los Guiados Por El Espíritu Santo:
·            A Toda Verdad. (Jn. 16:13)
·            Escoge al ministerio. (Hch. 6:03; 13:02)
·            No estan Bajo de la Ley. (Ga. 5:18)
·            Son Hijos de Dios. (Ro. 8:14)

. 5     La Unidad de los Creyentes establecida Por El Espíritu Santo:
Se Manifiesta en El Amor Mutuo de los Creyentes y Se mantiene porción El Vínculo de la paz.

"Solícitos guardar la Unidad del Espíritu en El Vínculo de la paz; ..." (Ef. 4:4-6)
·          Un cuerpo.
·          Un Espíritu.
·          Un Señor.
·          Una fe.
·          Un Dios y Padre de todos.

. 6     La Iglesia Con respecto al Espíritu Santo:
·          Andar en el Espíritu Santo. (Ga. 5:16)
·          Ser llenos del Espíritu Santo. (Ef. 5:18)
·          No entristecer el Espíritu Santo. (Ef. 4:30)
·          No APAGAR el ministerio del Espíritu Santo. (1Tes 5:19)
·          Avivar el fuego del don de Dios. (2. Ti 1:6-7).

7.     El Espíritu Santo de como capacitador de la Iglesia
El Espíritu Santo ProVee:
·       evangelizar Poder párr.
·       defensor Sabiduría y Poder Para La Fe.
·       Dones párrafo el Ministerio.
·       Capacitación párrafo Dirigir la obra de Cristo.
·       Visión to meet la Comision.


Dones, Ministerios y Operaciones:
"Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho."             
(1 Corintios 12:4-7)

Dones
(Carisma)
Romanos 12:03 al 8
Ministerios 
(Diakonia)
Efesios 4:11, 12
1 Corintios 12:27 al 31
Actividades
(Energema)
1 Corintios 12:07 al 11
1.     Profecía (presesión) (propheteia)
1.     Apóstol
1.     Palabra de Sabiduría
2.     Servicio
2.     Profeta (prophetes)
2.     Palabra de Ciencia
3.     Enseñanza
3.     Evangelista
3.     Fe
4.     exhortación
4.     Pastores
4.     Sanidad
5.     Dar
5.     Maestros
5.     Milagros
6.     Administración

6.     Profecía (propheteia)
7.     Misericordia

7.     discernimiento de Espíritu


8.     Lenguas


9.     Interpretación de Lenguas


Juan Salgado Rioseco

domingo, 29 de diciembre de 2013

Fundamento apostólico de la Iglesia

La Iglesia de Dios en Cristo Jesús (Parte IV)

Fundamento apostólico de la Iglesia

Texto Bíblico: Efesios 2:20 - 21
“edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;”

Fundamento, del latín “fundamentum”, es el principio o cimiento sobre el que se apoya y se desarrolla una cosa. El concepto se utiliza para nombrar al motivo o razón con que se pretende asegurar o afianzar algo.
Con este concepto de fundamento podemos decir: la Iglesia de Dios en Cristo Jesús, tiene su principio en Jesús, como cimiento las enseñanzas de Él, se desarrolla por la obediencia de los seguidores de Jesucristo en la aplicación de estas enseñanzas, teniendo como verticalidad la unidad, comunión, compañerismo por mandato que emana de Cristo mismo, con la obligación de crecer en santidad hasta ser un templo al servicio del Señor Jesús; podemos agregar que se debe de tener la convicción de que el poder mostrado por Jesús en su ministerio terrenal perdura incólume hasta su siguiente parusía.

El Fundamento de la Iglesia
Dios hizo a Jesús cabeza de la iglesia (Efesios 1:20-23); Él es la cabeza debido a su preeminencia (Colosenses 1:15-18); la iglesia está sujeta a Cristo (Efesios 5:23-24); por lo tanto, la cabeza mantiene al cuerpo. (Colosenses 2:16-19).
Las Sagradas Escrituras afirman que Jesucristo tiene su Iglesia, una Iglesia que permanecerá por siempre, pues las puertas del infierno no podrán prevalecer contra ella. (Mateo 16:18). Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”

El Señor Jesús edifica su Iglesia. (1 Corintios 3:9-10).
El sentido de edificar es que él construiría su Iglesia como aquel que construye un edificio.
Este edificio llamado Iglesia tiene un fundamento firme y seguro el cual es Cristo mismo. Sobre este fundamento los apóstoles pusieron las bases para que el edificio llamado Iglesia siguiera levantándose con firmeza y seguridad.
Los pastores y maestros que verdaderamente han sido llamados por Cristo tienen la función de edificar la Iglesia tomando como base el fundamento que ya ha sido puesto. Ninguno puede decir que está construyendo la iglesia verdadera de Cristo sino edifica encima del fundamento seguro de Cristo y los apóstoles. (Efesios 2:19-22). Las figuras de este párrafo representan con mayor claridad la forma cómo Dios va construyendo la Iglesia de Cristo.
También el apóstol Pedro utiliza la figura del edificio para dar a entender que la Iglesia de Cristo va construyéndose día a día con la adhesión de nuevos creyentes que se convierten en piedras vivas para rendir sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. (1 Pedro 2:4, 5).
No solo la Iglesia de Cristo se va edificando con los nuevos creyentes, sino que las piedras que ya forman parte de este edificio van edificándose y creciendo. Este es el objetivo del trabajo de los siervos del Señor

La Iglesia es pertenencia de CRISTO. (Hechos 20:28).
La iglesia de Cristo se compone de esas personas que Cristo compró con la sangre de su vida (Hch. 20:28; 1 Co. 6:19,20; 1 Pe. 1:18,19), y que, por lo tanto, le pertenecen a él.
Siendo que él fue sacrificado como el cordero salvador, solo él puede tener el derecho de propiedad de esta Iglesia. Los pastores no son dueños de esta Iglesia, no pueden cambiar los fundamentos ni establecer otros, porque el dueño de la Iglesia ha ordenado que todos deban construir sobre el fundamento que es Cristo mismo.
Jesucristo ha sido declarado por Dios mismo como la cabeza y dueño de la Iglesia, precisamente porque la Iglesia es su cuerpo. (Efesios 1:22). La verdadera Iglesia de Cristo solo tiene un propietario y este es Cristo. Ninguna persona u organización puede tener los derechos de propiedad de la Iglesia.

La base del fundamento apostólico (Efesios 2:20-22)
Las Sagradas Escrituras ponen de manifiesto que la Iglesia tiene un fundamento firme, el cual fue establecido por Cristo y los apóstoles (Mt. 16:18; Ef. 2:19-22).
Desde el génesis de la iglesia de Dios en Cristo Jesús se sometió a lo establecido por Jesucristo y transmitido por los apóstoles a través de enseñanzas, ordenanzas y acuerdos aceptados por la iglesia y sus líderes en Jerusalén; el mismo apóstoles de los gentiles se sometió a este devenir inicial de la Iglesia (Hch. 16:4).
Los apóstoles fueron enseñados por el Maestro por un periodo de aproximadamente tres años, testigos de la resurrección de Cristo, hecho transcendental en sus vidas, investido por autoridad divina (Hch. 1:8), tomaron fuerzas para convertirse en los portavoces del Salvador para el resto de la humanidad (1 Co. 2:9-13), sus enseñanzas tienen el carácter de normas de fe (Gálatas 1:8; 2 Ts. 2:15), y de conducta (2 Ts. 3:4, 6, 14), con el propósito de establecer las bases doctrinales y el ordenamiento sobre el cual descansa, se edifica y crece la Iglesia.
Los apóstoles, orientaron su accionar, a dar una constitución espiritual solida a los creyentes y establecer una estructura para recibir a los que iban hacer agregados a la novel comunidad; sus enseñanzas son la norma de la doctrina y la práctica en la Iglesia del Nuevo Testamento (Hch. 2:42; 1 Jn. 2:19), por la cual se edificó la Iglesias (Ef. 19:28), por su obra, sus nombres están grabados sobre el fundamento del muro de la ciudad santa (Ap. 21:14).
El mensaje paulino con referencia a este tema precisó: lo que los apóstoles establecieron para la iglesia son “los mandamientos del Señor” (1 Co. 14:37).
La obligación de la iglesia es seguir sobredificándose sobre este fundamento, no olvidando que la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. (Efesios 2:20.)

 EL FUNDAMENTO APOSTÓLICO NO ADMITE MODIFICACIONES:
Desde Pentecostés hasta la segunda venida de Cristo la enseñanza de Jesús y de los apóstoles no debe ser cambiada, modificada, ni corregida, aunque sí profundizada o ampliada en su significado (Judas 3, 17).
Tan convencido está el apóstol Pablo de la inmutabilidad de la palabra de Dios, que en Gálatas 1:8 afirma: “Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema”, el fundamento apostólico jamás debe ser modificado.
La doctrina apostólica, originada como está en el Espíritu Santo, se halla en el testimonio común de todos los apóstoles y no en el privilegio especial de ninguno de ellos como individuo por encima de los demás; tanto es así, que el apóstol Pedro al eludir un principio fundamental que él mismo había aceptado y enseñado, recibió resistencia por comportamiento condenable (Gá. 2:11).
Los apóstoles en el ejercicio de su ministerio colocaron el fundamento de la Iglesia, Cristo mismo; los colaboradores apostólicos, los que les sucedieron y los profetas de aquel tiempo sobredificaron sobre el fundamento colocado por ellos; es en este edificio, teniendo como piedra angular a Cristo Jesús, establecieron la verticalidad de la estructura de la Iglesia, con el solo propósito de a glorificar como cabeza y Señor a Cristo mismo (Ef. 1:22).
La Iglesia de Dios en Cristo Jesús, puede seguir fundamentado, con convicción, que la doctrina que enseñaron, predicaron y escribieron los apóstoles, se cimenta la fe en Cristo, nadie puede poner otro fundamento que el que ya fue puesto por ellos (1 Co. 3:11).


Juan Salgado Rioseco

sábado, 28 de diciembre de 2013

Las marcas de la Iglesia de Cristo

La Iglesia de Dios en Cristo Jesús (Parte III)

Las marcas de la Iglesia

 Texto Bíblico Romanos 11:22 
“Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.”

La Iglesia de Dios en Cristo Jesús mantiene el derecho exclusivo de identidad como origen y pertenencia divina, que son sus marcas de presentación delante de la sociedad.
Las Sagradas Escrituras no escatiman esfuerzo alguno en declarar el origen celestial y la alta vocación de la Iglesia, lo que marca la diferencia con cualquiera organización humana, aunque sea esta la más altruista existente en beneficio de la humanidad.
Varias de estas “marcas” distintivas, muestran que la Iglesia de Dios en Cristo Jesús, como un ente superior por encima de los derechos y deberes ineludibles que tiene el hombre con respecto a la sociedad en la cual está inmerso. Las “marcas” de la Iglesia verdadera, la distinguen como un valor inherente y por sí misma, por sobre la gestión eclesiástica de alguna denominación, debido a este valor intrínseco los miembros del Cuerpo de Cristo deben ampliar su visión más allá del derecho de pertenencia como miembro de alguna denominación, con el fin de alcanzar la propuesta del fundador de la Iglesia: Jesucristo mismo.

Marcas distintivas de la Iglesia de Dios en Cristo Jesús:

1.     Fue comprada por la sangre de Cristo. Hch. 20:28.
  Toda iglesia verdadera está conformada por personas que han sido redimidas por la sangre de Cristo. La Iglesia le costó al Señor su propia vida. Los sufrimientos más grandes de nuestro Salvador dieron origen a la Iglesia. El que rechaza o tiene en poca estima a la Iglesia, también tiene en poca estima la sangre de Cristo que fue derramada por ella.
2.     Fue salvada por Cristo. Ef. 5:25-29.
  La Iglesia es el objeto del amor soberano de Cristo. El amor de Dios por la Iglesia es tan profundo, fuerte e íntimo, que, en la tierra, solo puede ser comparado por la relación íntima y única que existe entre una pareja de esposos. Así es el amor de Cristo por la Iglesia. Él la salvó.
3.     Es santificada por Cristo. Ef. 5:26-27.
  La Iglesia es tan importante para Dios, que no solo envió a Jesús para que la comprara con su sangre preciosa, sino que la sigue purificando cada día, puesto que será presentada como la novia sublime del divino salvador. La Iglesia es santificada por la palabra. Jesús se encarga de dotar a hombres para que sean pastores, maestros y predicadores que proclamen, con fidelidad, la enseñanza clara de las Sagradas Escrituras, con el propósito de mantener la limpieza espiritual de la novia del cordero de Dios.
4.     La Iglesia es la esposa de Cristo. Ef. 5:22-32.
  “Porque os celo con celo de Dios; pues os he deposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo” (2 Co. 11:2). Por lo general, cuando un hombre escoge a una mujer para casarse con ella, esto obedece a que su corazón se ha prendado de esta mujer. Cuando el amor verdadero une a dos corazones, estos deciden unirse en matrimonio. Jesucristo, ha decidido desposarse con la Iglesia, porque el amor de su corazón es ella. Es imposible amar a Cristo y a la vez pretender desconocer la importancia de la Iglesia, pues, ella es el delirio de su corazón.
5.     Es el cuerpo de Cristo. Col. 1:18; Ef. 4:12.
  La Iglesia es más que una organización, es un cuerpo, un organismo vivo, cuya preeminencia se encuentra en la cabeza, que es Cristo. Los más grandes daños hechos a la Iglesia no han venido de los impíos y enemigos externos de ella, sino de aquellos que, desde dentro, han tratado de tergiversar el verdadero llamamiento de la misma. La Iglesia es, nada más y nada menos, que el cuerpo de Cristo. Todos los miembros verdaderos de la Iglesia han sido injertados en ella, y por ende en Cristo, para ser uno con él. Solamente la Iglesia tiene este alto llamamiento. “Como cabeza de su iglesia, Cristo le da vida y crecimiento (Col. 2:19; cf. Ef. 4:15,16). Él es su cabeza orgánica. Como su cabeza también ejerce autoridad sobre la iglesia; por cierto, sobre la totalidad de la creación, para el beneficio de la Iglesia (Ef. 1:20-23).
6.     La Iglesia es propiedad del Dios viviente. 1 Co. 1:2; 1 Tim. 3:15; Ro. 16:16.
En aquel tiempo (y en la actualidad) en el mundo pagano existían incontables templos llenos de ídolos. La iglesia se diferencia de todos ellos en que el Dios viviente reside y actúa en ella, y que es propiedad de ese Dios viviente.
7.     Es el edificio de Dios. 1 Co. 3:9.
  Pablo usa repetidamente la imagen de la construcción en sus epístolas. Representa a los cristianos como el edificio de Dios (1 Co. 3:9,16) y hace notar que Cristo es el único cimiento (vv. 10-14; Ef. 2:20). Describe la vida espiritual de los creyentes como un proceso de edificación (Ef. 4:29; 1 Ts. 5:11). También revela que los cristianos están siendo edificados juntos en Cristo (Ef. 2:22; Col. 2:7).” Todo creyente que se aleja del cuidado y comunión de la Iglesia Local está dejando de ser edificado conforme a los principios bíblicos.
8.     Dios la está labrando. 1 Co. 3:9.
  Los que colaboran en la Iglesia, no trabajan en la iglesia para sí, sino para el Señor. De la figura agrícola Pablo ahora se vuelve a una metáfora sacada de la arquitectura. «Sois edificio de Dios», así como un campo se cultiva, un edificio se construye. Los edificadores laboran para el Señor. Ef. 2:19-22; 1 Pe. 2:5.
9.     Es la habitación de Dios. Ef. 2:22.
  Aunque los cielos de los cielos no pueden contener la presencia sublime del Dios Santo, a él le place tener moradas especiales entre los hombres. En tiempos prístinos de la nación israelita habitó en el Tabernáculo y en la época de la monarquía en el Templo de Salomón. Hoy día ha hecho morada en la Iglesia.
10.  La Iglesia es el Reino del Hijo amado de Dios. Col. 1:13.
  Aunque Dios gobierna soberano sobre toda la creación, Jesús, es reconocido plenamente como Rey sobre la Iglesia. Ella está compuesta de súbditos que se gozan en obedecerle. Este es un reinado de luz, verdad, amor, paz, justicia perfecta. Este reino sigue creciendo cada día con los nuevos súbditos que son atraídos por la fe. Este reino se expresa hoy en la Iglesia.
11.  Es la casa espiritual y el templo de Dios. 1 Pe. 2:5; 1 Co. 3:16.
  En la época contemporánea, Dios no mira el tempo de Jerusalén como su casa, sino que ahora él es adorado en una casa “espiritual”, de acuerdo a las palabras de Cristo en Juan 4 “Dios busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad”, pero esto no quiere decir que Dios no tenga un templo especial en esta dispensación, el templo es la Iglesia, la cual es construida con piedras vivas que reciben su poder vivificador de Cristo. “La casa espiritual, que es la Iglesia, es una expresión que alude a su condición de santuario (1 Co. 6:19; 2 Co. 6:16), pues también el templo antiguo era llamado casa (Sal. 69:9; Is. 66:7). En él ejercen los creyentes su sacerdocio, no solo por medio de la oración de intercesión, sino también mediante los sacrificios espirituales (Ro. 12:1; Fil. 4:18; He. 13:15,16).”

Las marcas de la Iglesia de Dios en Cristo Jesús son indubitables para que los miembros del Cuerpo de Cristo puedan tener un sentido de pertenencia basado en un cimiento espiritual solido e indestructible en cuanto a la fe.
Las marcas propias e indelebles nos ayudan a tener confianza que nuestro trabajo en el Señor no es vano, a la vez que nos estimula a seguir, avanzar en la vida cristiana y en el trabajo del Reino de Cristo, complementados con vivo entusiasmo en proseguir expandiendo la causa de Cristo con el vigor del primer amor.

 Juan Salgado Rioseco

Dios Santo y el Pecado (Parte VII)

El Servidor de Dios no debe quebrantar la Ley del Eterno y Santo para ser victorioso en la lucha contra el pecado. “ Ahora bien, ¿debe...