martes, 8 de diciembre de 2015

Edificación del Cuerpo de Cristo (Parte III)

¿Cómo debe ser nuestra acción por la Edificación del Cuerpo de Cristo?

Acción, originado en el vocablo en latín “actio”, el concepto de acción se refiere a dejar de tener un rol pasivo para pasar a hacer algo o bien a la consecuencia de esa actividad. Encierra un significado que traduce dejar de encontrarse en un estado pasivo, por lo cual, al dejar de estar en pasividad, se dice que se está activo, que se encuentra haciendo, sea cual sea la acción o acto que se esté haciendo, por ejemplo, “dejó de dormir para levantarse y luego ir a trabajar”. Según lo definió el filósofo Max Weber, puede ser denominada así toda conducta humana cuyo motor sea subjetivamente significativo y que tenga como efecto cambios valiosos en el medio en que se desenvuelve, trabaja, estudia o habita.
Los seguidores de Cristo deben ser entes activos en el lugar que se encuentran, deben ser el agente determinante para expandir y transformar las personas para que lleguen a ser discípulos del Maestro de Nazaret, (1 Pedro 2:9). Las actividades del Cuerpo de Cristo no dependen solo del liderazgo eclesiástico o de un grupo exclusivo excluyente, (al decir que algo es excluyente significa decir que ese algo no incluye a todo lo que posiblemente podría incluir), sino es deber de todos de producir acciones  incluyentes, una condición indispensable para promover el derecho a la igualdad y no discriminación entre los miembros del Cuerpo de Cristo (Romanos 2:11); la iglesia de Cristo necesita imperiosamente acciones incluyentes donde todos estén involucrados en la proclamación del evangelio de Cristo con el único propósito de dar cumplimiento en forma cabal la gran Comisión (Marcos 16:15; Mateo 28:19-20).
Si Dios no hace acepción de personas (Deuteronomio 10:17), porque entonces, conscientes o inconscientes, está presente en las acciones de sus seguidores, por lo consiguiente, actitud que produce más daño en las interrelaciones en el interior del Cuerpo de Cristo; la palabra utilizada para acepción en el nuevo testamento es la palabra griega # 4381 de la concordancia Strong’s  “προσωπολήπτης”: alguien que muestra parcialidad o favoritismo. De acuerdo a la real academia española, acepción de personas es: “Acción de favorecer o inclinarse a unas personas más que a otras por algún motivo o afecto particular, sin atender al mérito o a la razón.”, por qué entonces, entre los miembros de las iglesias o comunidades cristiana  existe esta condición en forma transversal. Una de la prioridades en la edificación del Cuerpo de Cristo, se debe evitar la acepción de personas entre los discípulos de Cristo o en otra forma la discriminación, que se entiende como un trato desigual, en forma de distinción, restricción y/o pertenencia, que disminuye la capacidad de acción e identificación con el Cuerpo de Cristo.
Debemos tener siempre presente los consejos las palabras de Moisés en su recordatorio al pueblo de Dios, “No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos.” (Deuteronomio 16:19), en especial los miembros que ejercen algún cargo dentro de la iglesia o los que están por eminencia, el principio fundamental entre las relaciones, es tener presente, ante el titulo o cual cargo, es que primero todos en forma incluyente somos hermanos en Cristo como lo escribió el apóstol de los gentiles a  los miembros de la iglesia de Colosas, término que utiliza 133 veces en sus cartas.
Jesús enseña que la relación espiritual es más importante que la relación carnal, o la relación que se establece por el sistema institucional por la cual se organiza y se conduce alguna comunidad cristiana; y la relación con Cristo se establece solamente por medio de hacer la voluntad de Dios: "todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano... ", esta premisa debe ser el cimiento en la edificación del Cuerpo de Cristo. Job escribió: “Él os reprochará de seguro, Si solapadamente hacéis acepción de personas.”(13:10); “No haré ahora acepción de personas, Ni usaré con nadie de títulos lisonjeros.” (32:21); recordando las palabras con respecto a nuestro modelo Jesús “Y le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de Dios con verdad.” (Lucas 20:21).

Que más apropiado para evitar estos conflictos de discriminación dentro del Cuerpo de Cristo, que poner por obra el consejo de Jacobo, el hermano de nuestro Señor Jesucristo “Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas.” (Santiago 2:1).
Juan Salgado Rioseco

viernes, 20 de noviembre de 2015

La Edificación del Cuerpo de Cristo (Parte II)

La iglesia debe vivir en plena convicción de esta siendo edificada por Jesucristo (Mateo 16:18), como  cumplimiento de una promesa divina (Isaías 55:11), que bajo su dirección está segura y permanecerá estable (Isaías 28:16), con un propósito glorioso (Efesios 5:25-27), por lo tanto, ninguno puede colocar otro fundamento, debido a que la base de todo ya está construida y nadie puede construir otra porque esa base es Jesucristo (1 Corintios 3:11).
¿Cómo construimos la iglesia de Dios?
Es responsabilidad de todos los “santos”  de trabajar en conjunto con otras personas en una tarea común, infundiendo en otros con el buen ejemplo, para edificar a la Iglesia (1 Corintios 3:9), porque “son un pueblo elegido por Dios, sacerdotes al servicio del Rey, una nación santa, y un pueblo que pertenece a Dios. Él los eligió para que anuncien las poderosas obras de aquel que los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz maravillosa”. (1 Pedro 2:9 PDT); los que edifican la iglesia ya no son inmigrantes ni exiliados, sino ciudadanos junto con el pueblo santo y forman parte de la familia de Dios. Los creyentes son esa casa, construida sobre una base sólida formada por los apóstoles y profetas, siendo Cristo mismo la piedra más importante de la construcción. Todo el edificio se mantiene unido debido a él, quien hace que crezca y se convierta en un templo santo para el Señor.  (Efesios 2:19-21 PDT).
Es una obra común y mutua, en la que cada uno edifica al otro dándole su pleno valor en el edificio y recibiendo del otro ayuda y fuerza (Romanos 14:19;  15:2; 1 Tesalonicenses 5:11;  Judas 20); utilizando el discernimiento de los carismas (1 Corintios 14:12), lo que implica que debemos permanecer “arraigados y edificado” en Cristo (Colosenses 2:6); el fuego probará el último día la calidad de los materiales empleados (1 Corintios 3:12-15).
En la edificación de la iglesia de Dios en Cristo Jesús, en la cual todos los santos participan, significa “fortalecer a alguien o ser fortalecido con relación a Dios, al caminar Cristiano, y en santidad.” Como cristiano todo debe hacerse “para edificación.” (1 Corintios 14:26). Por lo tanto, todos los componentes fieles deben congregarse continuamente en el Cuerpo de Cristo. (Hebreos 10:24-25; Mateo 6:33) para crear hábitos de orden, respeto, reverencia, entusiasmo. (1 Corintios 14:26, 40),
Los integrantes fieles deben ser instruidos y aprender a trabajar en equipo, por el bien de la iglesia (1 Corintios 3:5-8; Filipenses 4:2) para edificar la iglesia como casa espiritual y sacerdocio santo.  (1 Pedro 2:5), con un Liderazgo que tenga autoridad positiva en beneficio de la iglesia. (2 Corintios 10:8: 13:10).
Una de las labores primordiales en la edificación de la iglesia, es la transmisión de la enseñanza de Jesucristo, enseñando a obedecer todo lo que Jesús ordenó (Mateo 28:20), discipular en los primeros rudimentos de la Palabra de Dios, la “leche espiritual pura” a los recién convertidos (1 Pedro 2:2), instruir a los fieles que sigan la verdad en amor (Efesios 4:15-16) a instar que no sean perezosos ni flojos ni tardos para oír las cosas de Dios (Hebreos 5:11), o serán personas inexpertas, que no podrán reconocer el bien (Hebreos 5:13) y se podrán en una posición de peligro para ser arrastrado por estratagemas de hombre, como un barco a la deriva arrastrados por cualquier nueva enseñanza de quienes buscan engañarnos con sus trampas (Efesios 4:14). La edificación es especialmente necesaria a los nuevos conversos (Mateo 28:20; Hechos 11:22-23, 26; 14:21-22). La iglesia de Dios se edifica a través del conocimiento, este trabajo debe continuar hasta que estemos todos unidos en lo que creemos y conocemos acerca del Hijo de Dios. Nuestra meta es convertirnos en gente madura, vernos tal como Cristo y tener toda su perfección (Efesios 4:13).  

El conocimiento de Dios, se trata de un conocimiento práctico, se consigue por medio del estudio de las Escrituras (2 Timoteo 3:16); ellas guían nuestra mente y nuestro corazón. Es privilegio de todo cristiano, no de una élite. El propósito de este conocimiento. (2 Pedro 1:2-4), nos da una base para crecer en la vida cristiana: el poder de Dios y las promesas de Dios; nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda, para llegar a ser participantes de la naturaleza divina y así escapar de la corrupción que hay en el mundo. Pero es imprescindible que este conocimiento sea aplicado (2 Pedro 1:5-7; Tito 2:7; 1 Timoteo 4:12-13; 2 Corintios 4:2), porque estas cualidades, si abundan en los creyentes, les harán crecer en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, y evitarán que sean inútiles e improductivos (1 Pedro 1:8); evitando bajo cualquier circunstancia transgredir la sana doctrina con su testimonio personal (Romanos 2:21), prestando atención a lo que Jesús estableció para su Iglesia y dedicándola hacerla para que todos puedan ver el progreso y el crecimiento, este tenga repercusión efectiva en otros. (1 Timoteo 4:13-16). No olvidemos que somos edificados por la Palabra de Dios (Hechos 20:32) y por el amor (1 Corintios 8:19).
Juan Salgado Rioseco

jueves, 19 de noviembre de 2015

La Edificación del Cuerpo de Cristo (Parte I)


Según datos del Censo 2012 en Chile, la población evangélica pasó del 15,14% al 16,62%, mientras que los católicos bajaron de 69,96% al 67,37% al comparar los censos del 2002 y de 2012. Sin embargo, fuentes del gobierno sostienen que la baja porcentual de católicos estuvo acompañada de una ligera alza en el porcentaje de personas que se declararon evangélicas. Otra dato que vale destacar del Censo 2012 en Chile es que hubo una parte de la población que se declaró no seguir ninguna de estas religiones pasando de un 8,30% a un 11,58%.
La comparación con el Censo 2002, basada en este último cálculo, sugiere que la población católica (69,96%) disminuyó en 3,31 puntos porcentuales, mientras que la población evangélica (15,14%) aumentó en 1,3 puntos porcentuales y la población sin religión (8,30%) lo hizo en 3,16 puntos porcentuales. Aunque la población evangélica muestra un crecimiento, las cifras del Censo 2012 tampoco justifican actitudes triunfalistas por parte del liderazgo evangélico. Su crecimiento entre 2002 y 2012 es 0,64 puntos porcentuales menores que el crecimiento que tuvo entre 1992 y 2002.
La tasa de crecimiento demográfico anual de Chile, cifra que descendió de 1,24% a 0,99% en comparación al último proceso de conteo desarrollado en 2002. Por lo tanto el crecimiento porcentual real de los evangélicos es de 0,33% (debemos tener en cuenta que los menores de 15 años no se les consideró con respecto a la religión). Este retrato demográfico de Chile, nos indica que el crecimiento de las iglesias evangélicas es insignificante, a pesar de los sones rimbombantes de algunos líderes evangélicos.  
Más que buscar los factores excusantés,  tanto internos como externos, debemos hacer una reflexión al respecto, pero que sea sincera e integra, con detenimiento y cuidado riguroso del tema. De mi punto de vista, considero que dentro de las prioridades, es volver a la Palabra de Dios en cuanto al conocimiento, para erradicar las iniquidades injertadas en las diferentes comunidades en su diario vivir, producto a que sus líderes han olvidado las enseñanzas del Maestro de Galilea, (Oseas 4:6); se deben retomar las sendas bíblicas en la edificación de la iglesia evangélica, que se han extraviados o desviados por elementos y circunstancias ajenas al devenir fundamental y prioritario de la iglesia de Cristo Jesús, teniendo presente las palabras del profeta Jeremías (6:16).   
La iglesia de Cristo Jesús  está conformada por los verdaderos convertidos y creen en el evangelio de Jesucristo (Marcos 1:15), que su único propósito es adorarlo en espíritu y en verdad (Juan 4:23) y hacer su voluntad (Mateo 7:21), cumpliendo fielmente lo ordenado en las Escrituras (Marcos 16:15; Mateo 28:19, 20); la iglesia de Cristo debe alcanzar su plenitud, una llenura perfecta e integra, estar en Cristo, plenamente llenando todas sus coyunturas,, teniendo en cuenta que la Iglesia no es su cuerpo porque simboliza a Jesús, sino porque ha sido plena y perfectamente transformada de acuerdo a Cristo.
La iglesia es el Cuerpo de Cristo (1Corintios 6:15, Efesios 5:30); como miembro del cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:12), tiene identidad y funcionalidad claramente definida (12:27). La Iglesia debe edificarse en la excelencia y  la integridad, “debe llevar fruto en toda buena obra y crecer en el conocimiento de Dios”. (Colosenses 1:10); la iglesia debe dejar de ser insensata, y volver a los sendas de los “prudentes” (Mateo 7:24-27).
La iglesia debe vivir en plena convicción de esta siendo edificado por Jesucristo (Mateo 16:18), como  cumplimiento de una promesa divina (Isaías 55:11).
Significado de la palabra "edificación": El término en la Biblia que se usa para referirse a la acción de desarrollar el crecimiento espiritual,  es "edificación”, en el sentido literal, esta palabra se emplea para describir un edificio (Mateo 24:1; Marcos 13:1,2). Edificación es la traducción española de la palabra griega "OIKODOME", esta palabra se compone de dos partes: “OIKOS”, una casa, y “DEMO”, construir. En el sentido figurado, la edificación se refiere a lo que promueve el crecimiento espiritual de la iglesia (Vines, vol. 2, p. 10), la cual es la casa de Dios.
El Eterno y Todopoderoso, es el constructor y el primer edificador de su pueblo por excelencia (Hebreo 3:4); en el Salmo 127:1 dice: "Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia.", por lo tanto para edificar al pueblo de Dios sus colaboradores deben estar en obediencia con El (1 Juan 4:6), agradándole en todo momento. (1 Tesalonicenses 2:3-5), Dios ha encomendado hombres para la edificación de su iglesia (1 Corintios 3:9-16).
El desea que sus adoradores crezcamos, maduremos en Él. Leemos en Judas 20-21: "Pero ustedes, amados, edificándose en su santísima fe, orando en el Espíritu Santo, consérvense en el amor de Dios, esperando ansiosamente la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna." Debemos asegurarnos que construimos sobre un buen cimiento, sobre el fundamento apostólico.

En 1 Pedro 2, los creyentes somos llamados piedras vivas: "También ustedes, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo" (v. 5). Si nos desviamos de la dirección de Dios, terminaremos edificando una torre de Babel, que traerá confusión en medio de una sociedad convulsionada por el ateísmo. Lo que provocará descrédito y vergüenza a los que buscan a Dios. 
Juan Salgado Rioseco

lunes, 16 de noviembre de 2015

La Cristología en la Epístola a los Hebreos



Tema:             La supremacía de la revelación de Cristo sobre toda otra revelación. (Superioridad de Cristo).

Introducción:            La revelación en Cristo es suprema a la de los Profetas, a Moisés y la ley, a los Sacerdotes y al sistema sacerdotal y a los ángeles.

                        Es la revelación final de Dios para la humanidad.

Problema:      Parece que en esos tiempos, algunos de los judíos cristianos estaban tentados a regresar al judaísmo y sus ritos, puesto que no estaban seguros de sus decisión de haber seguido a Cristo.

Propósito:      El autor les escribe para animarles a la lealtad y a la fidelidad de Cristo y amonestarles de los peligros de abandonar el cristianismo después de haber iniciado ese peregrinaje.

Autor:                        Cuando se le preguntó quien era el escritor de Hebreos, el teólogo del tercer siglo Orígenes dijo: “En cuanto a quien escribió la epístola, lo cierto es que sólo Dios lo sabe”. Y eso sucedió en el año 225 d.C... Así que si los eruditos del amanecer del cristianismo no sabían quién pudo haber escrito Hebreos, nosotros seguramente no podremos elevarnos por sobre ellos.

Citas del A. Testamento: Aproximadamente hay 26 citas directas y 5 que carecen de introducción, total 31 versículos de referencia del A. Testamento. Salmos es el libro favorito del escritor de Hebreos. Un tercio de sus citas han sido extraídas del libro de los Salmos. La mayoría de ellas se encuentra en Heb. 1. Una cita proviene del Cántico de Moisés, Deuteronomio 32, en la versión de los Setenta.

Amonestaciones Pastorales: El escritor escribe pastoralmente y alienta a los hebreos a permanecer fieles a Dios y a su Palabra. “Tengan cuidado, hermanos, de que ninguno de vosotros tenga un corazón pecador e incrédulo que se aleja del Dios viviente “(3:12). Esta amonestación es la clave para comprender las preocupaciones pastorales del escritor.

            Referencias: 2:1-4; 3:1, 12-19; 4:1-3, 11, 14-16; 6:1-3, 11-12; 10:19-39; 12:1-28; 13:1-25.
El llamamiento del escritor llega a los lectores en una fraseología que es casi redundante. El mensaje es claro: guardad la fe, sed obedientes, permaneced fuertes, venid a Dios, y reclamad vuestra salvación.
El escritor advierte al lector en contra del pecado de incredulidad que eventualmente tiene su costo y termina en la apostasía.
Expresa su preocupación de que los lectores obedezcan efectivamente la Palabra de Dios, y a eso los exhorta. También desea que sus lectores conozcan la Palabra, y a eso los conduce.

1.         Jesucristo en relación a sus nombres

a.         Cristo  (He. 3:6, 14; 5:5, 7; 6:1; 9:11, 14, 24, 28; 10:12; 11:26)
b.         Jesús   (He. 2:9; 4:14; 6:20; 7:22; 12:2, 24; 13:12).
c.         Señor   (He. 2:3; 7:14; 8:2; 12:14; 13:6)
d.         Jesucristo  (He. 10:19; 13.8)
e.         Cristo Jesús (He.3:1)
f.         Señor Jesucristo (He. 13:20)

2.         Jesucristo en relación a su filiación.

a.         Hijo  (He. 1:2; 3:6; 5:8; 7:28)
b.         Hijo de Dios.  (He. 4:14; 7:3; 10:29)
c.         Hijo del Hombre (He. 2:6)
d.         Hermano  (He. 2:11, 17)

3.         Jesucristo en relación a sus oficios

a.         Sumo sacerdote  (He. 2:17;  3:1; 4:14, 15; 5:10; 6:20; 7:26; 8:1; 9:11; 10:21)
b.         Mediador de un nuevo pacto He. 8:6; 9:15; 12:24)
c.         Apóstol  (He. 3:1)
d.         Constructor de la casa (Iglesia) (He. 3:3)
e.         Ministro del santuario  (He. 8:2)
f.         Profeta            (He. 1:2)
g.         Sacerdote (He. 1:3)
h.         Rey  (He. 1:3)

4.         Jesucristo sus características.

a.         Fiel  (He. 3:2)
b.         Digno  (He. 3:3)
c.         Fiador (He. 7:22)
d.         Santo  (He. 7:26)
e.         Inocente  (He. 7:26)
f.         Sin mancha. (He. 7:26)
g.         Apartado de los pecadores. (He. 7:26)

5.         Jesucristo la voz de Dios

a.         Dios ha hablado en los postreros días por su Hijo. (He. 1:2).
b.         En el pasado Dios habló a un grupo de hombres escogidos y constituidos por él. (He. 1:1). El profeta inspirado por el Espíritu Santo, habló la Palabra de Dios, que no tuvo su origen en la voluntad humana (2 Pe. 1:21) sino que vino de Dios (He. 3:7).
c.         Jesucristo es superior a los profetas porque :
c1. En tiempos pasados las revelaciones de Dios a los profetas eran parciales, y eran dadas en diferentes tiempos y de diversas maneras, una revelación progresiva  (He. 1:1)
c2. Con Jesucristo, Dios ha dado una revelación perfecta, plena, completa y final (He. 1:2-3)
6.         Jesucristo y su relación con Dios

a.         Creador del universo (He. 1.2).
b.         Sustentador de todas las cosas (He. 1:3)
c.         Heredero universal  (He. 1:2).
d.         Manifestación visible de la gloria de Dios (He. 1:3)
e.         Representación  exacta de su ser  (He. 1:3).

7.         Jesucristo y su relación con el Hombre.

a.         Profeta de Dios, puesto que Dios ha hablado en estos últimos tiempos por él  (He.1:2).
b.         Sacerdote, ha provisto la purificación de los pecados   (He.1:3).
c.         Rey, sostiene el mundo por su poderosa palabra y está sentado a la diestra de Dios en el cielo (He.1:3).
d.         Jesucristo anuncia el plan salvífico de Dios, confirmado por el Padre, al cual el hombre debe oír, o, recibir la justicia de Dios (He. 2:1.4).
e.         El hombre es participante del llamamiento celestial  a través de Jesucristo  (He.3:1a)
f.         Es apóstol y Sumo sacerdote de nuestro ministerio (He.3:1b).
g.         Es el constructor de la casa de Dios, (la Iglesia) (He 3:6)
h.         Somos participantes en Jesucristo  (He.3:12-14).
i.          El hombre debe aprender los principios elementales de su doctrina, para proseguir perfeccionándose  (He. 6:1-3)
j.          El hombre que recae, expone a Cristo a la burla  (He. 6:4-6).
k.         La sangre de Jesús purifica las conciencias (He. 9:11-14).
l.          La sangre de Jesús logra el perdón (He. 9:16-22)

8.         Jesús superior a los ángeles.

Nota: En la cultura de los Hebreos, los ángeles eran portadores o mediadores de Dios.

a.         Porque es el heredero de todas las cosas (He. 1:2).
b.         Jesucristo es superior a los ángeles porque es el eterno Hijo de Dios y el hombre glorificado y exaltado  (He. 1:4).
c.         Los ángeles son seres creados, son siervos de Dios y están siempre dispuestos para atender a su mandato  (He. 1:7).
d.         Jesucristo es superior a los ángeles por las siguientes razones :
(1) ningún ángel individual fue jamás llamado.
(2) a Cristo se le llama «Hijo» de Dios, un título nunca dado a los ángeles. (He.1:5).
(3) es el Primogénito y adorado por ellos, posición de preeminencia de Cristo. (He. 1:6).
(4) mientras los ángeles sirven, el Hijo reina. El reino de Cristo es para siempre. (He. 1:8,9)
(5) el Hijo no es criatura, sino el Creador, preexistente e  inmutable, toda su creación es mutable   (He. 1:10-12)
(6) Dios le da honra exclusiva a Cristo.  (He. 1:13).

e.         A ningún ángel se le promete autoridad universal, porque su función es ministrar y servir (He. 1:13,14).
f.         Los ángeles trajeron el “mensaje”, (He. 2:2),  Jesucristo trajo “salvación”  (He. 2:3).
g.         Jesucristo  fue exaltado sobre los ángeles. ¿Por qué fue hecho menor que ellos? (2.5-18):
(1) para que la naturaleza humana pudiera ser glorificada y para que el hombre pudiera tomar su lugar otorgado por Dios como gobernante del mundo venidero (2:5-8).
(2) para que Él pudiera cumplir el plan de Dios muriendo por todos los hombres (2:9).
(3) para que el salvador y los salvados pudieran ser uno solo ( 2:11-15).
(4) para que pudiera cumplir las condiciones de un sacerdote  (2:16-18).

9.         Jesús es superior a  Moisés.

Nota: En la mentalidad Hebrea, se tenía la convicción de ser llamado en un sentido: en la relación que Moisés tenía con Dios.

a.         Existen algunas similitudes entre Jesucristo y Moisés:
(1) ambos Dios los constituyó (He.3:2a).
(2) ambos son fieles (He. 3:2, 5)
(3) ambos tienen la misma esfera de acción, la casa de Dios.  (He. 3:2b).
(4)ambos son dignos  (He.3:3).
b.         Moisés era solo parte de la casa de Dios; Jesucristo es el edificador  de  la casa (3:2,3).
¿Qué es la casa? => La Iglesia... (El nuevo Israel).
¿Quiénes tienen el privilegio de ser la casa? => Los que mantienen la seguridad y la alegría en la esperanza que tenemos.
c.         Jesucristo fue hallado digno de mayor honor que Moisés   (He. 3:3).
d.         Moisés fue solo un siervo; Jesucristo es el Hijo (3:5,6).

10.       Jesucristo superior a Josué

a.         Jesús es superior que Josué porque en el plan de Dios se encuentran todos los seres humanos y no un pueblo determinado. (4:6-13).
b.         Josué condujo a los israelitas al reposo de Canaán, donde Dios les daría paz y descanso  de su peregrinación y guerras   (He. 4:8)
c.         El reposo que Dios quiso para su pueblo trasciende lo temporal y llega a lo eterno  (He. 4:8, 9)
d.         Jesucristo conduce a los creyentes al reposo verdadero, ante la presencia de Dios y les concede el eterno reposo sabático  ( He. 4:6-10).
e.         Este reposo es obtenido por el creyente en :
(1) En el arrepentimiento personal
(2) Y una dedicación ardiente a la obediencia.

11.       Jesucristo es la seguridad del creyente

a.         Dios da seguridad por dos cosas inmutables:
(1) La promesa de Dios  a Abraham
(2) y su juramento en sí mismo  (He. 6:17; 7:20-21, 28).
b.         Además tenemos Jesucristo como precursor.  (He. 6:19-20).

12.       Jesucristo el gran Sumo Sacerdote.

a.         Es el Hijo de Dios.  (He. 4:14)
b.         Ha traspasado los cielos.  (He. 4:14)
c.         Misericordioso y fiel  (He. 2:17)
d.         Con características especiales:
(1) Un Sumo Sacerdote celestial (He. 4:14).
(2) Compasivo de nuestras debilidades  (He. 4:15a).
(3) Sometidos a las mismas tentaciones, pero no pecó  (He.4:15b).
(4) Es un sumo sacerdote confiable (He. 4:16a)
(5) Atento para ayudarnos  (He. 4:16b)
e.         Designado por Dios  (He. 5:5-6, 10)
f.         Padeció el sufrimiento y fue oído  (He. 5:7).
g.         Es obediente, con “temor reverente” (He. 5:7, 8). => sumiso a la voluntad de Dios.
h.         Autor de la salvación (He. 5:9)
i.          Jesucristo cumple a la perfección el Sumo Sacerdocio (5:5-11) “perfección” => se usa en sentido de la función salvadora :
(1) es nombrado.
(2) Experimento la legitima humanidad.
(3) Se sacrificó por el pecado.
(4) Tuvo sentimientos compartidos con los hombres.
j.          Hecho Sumo sacerdote para siempre  (He. 6:20).
k.         Su sacerdocio trae una redención eterna  (He. 9:12)
l.          Sirve en un santuario celestial  (He. 9:23-24)
m.        Sirve en un santuario mejor y más perfecto (He. 9:11).
n.         Su sacerdocio trae cambios, (La Ley de Cristo sustituye a la ley mosaica con respecto al sacerdocio)   (He.  7:12,15, 16).
(1) La ley de Moisés era una sombra   (He. 10:1)
(2) No era la ley verdadera   (He. 10:1)
(3) La ley de Moisés no hace perfecto al hombre  (He.10:2)
(4) Jesucristo quita la Ley primera por voluntad de Dios  (He.10:5-10)

13.       Jesús sacerdote según el orden de Melquisedec

a.         Melquisedec unía los títulos de Rey y Sacerdote, Jesucristo unifica los dos oficios y restaura la unión patriarcal de estos oficios, uniendo el reino y el sacerdocio  (He.7:1-2).
b.         El sacerdocio de Jesucristo es sempiterno antes del de Melquisedec, el sacerdocio de este último  es semejante al del Hijo de Dios.  (He. 73:c; 8:5-6).
c.         El  sacerdocio según la orden de Melquisedec permanece para siempre  (He 7:3d), el Levítico era transitorio y hereditario, por el significado de su nombre “Rey de justicia”, “Rey de paz” (He. 7:2), su sacerdocio no es hereditario (He. 7:3).
d.         El sacerdocio de Cristo, tipo Melquisedec, es superior al de Aarón  (He. 7:1—8:6), por el cual también juro Dios mismo (He. 7:20-21)
e.         Los levitas estaban subordinados a los sacerdotes, estos a la vez a Abraham su progenitor, Y Abraham lo estaba a Melquisedec  (He.7:4).
f.          El sacerdocio levítico es imperfecto  (He. 7:11). El ministerio de los sacerdotes de la orden de Aarón terminaba con la muerte; pero Cristo tiene un sacerdocio eterno e inmutable, porque el vive para siempre (He. 7:23-25), la ministración de Jesús es infinita, invariable. Él puede ofrecer una salvación perfecta.
g.         Los sacerdotes de Aarón ofrecían sacrificios cada día, incluso por sus propios pecados; Cristo ofreció un sacrificio eternamente eficaz (He. 7:26-28). Reúne los requisitos de Dios:
(1) Santo.
(2) Sin maldad ni pecado,
(3) Apartado de los pecadores
(4) Y levantado más alto que los cielos.
h.      Los sacerdotes de Aarón servían en el tabernáculo, que era solamente un tipo terrenal del tabernáculo en el cual Cristo ministra en los cielos (He. 8:1-6).
(1) El santuario terrenal es copia y sombras de lo que hay en el cielo copiado por Moisés por orden de Dios. (He. 8:5; 9:23 ).
(2) Jesucristo presta su servicio en el verdadero santuario, el celestial. (He. 8:11; 9:25)

14.       Jesucristo  mediador del Nuevo Pacto.

a.         Jesucristo fiador de un mejor pacto   (He. 7:22).
b.         El Nuevo Pacto, superior al primero (He. 8:6), basado en:
(1) Ley escrita.  (He. 8:10)
(2) Dios del pacto.  (He. 8:10)
(3) Conocimiento universal  (He. 8:11)
(4) Remisión completa   (He. 812).
c.         Basado en mejores promesas (He. 8:6).
d.         El pacto primero tenia defecto (He. 8:7).
e.         Dios lo prometió anteriormente (He. 8:8-12).
f.         Dios al declarar viejo al primero, por lo tanto a punto de desaparecer  (He. 8:13).
g.         El pacto primero tenía su santuario terrenal, (He. 8:5; 9:1), el segundo tiene su santuario no en esta creación (He. 9:11).
h.         Jesucristo anuló lo primero para establecer lo segundo  (He. 10:9)
i.          Jesucristo es el Mediador de un pacto mejor (He. 7:22-25; 9:15; 12:24) por los siguientes motivos:
(1) Dios lo juró  (He.7:21).
(2) Jesucristo no muere  (He. 7:24).
(3) No pasa su oficio sacerdotal a ningún otro  (He.7:24).
(4) Puede salvar para siempre a los que se acercan a Dios por medio de él  (He. 7:25)
(5) Porque vive para siempre, para rogar a Dios por ellos. (He. 7:25)
(6) Se ofreció en sacrificio sin mancha (He. 9:14)
(7) Purifica nuestras conciencias, para servir al Dios viviente (He. 9:14)
(8) Para que los llamados reciban la herencia eterna  (He. 9:15).
(9) Con su sangre confirmo el nuevo pacto  (He.13:20).
(10) Traerá salvación a todos los que le esperan  (He. 9:27).
(11) Cualidades del mejor pacto:
•          Es perfecto.
•          Viene con promesas de restauración.
•          Las leyes estarán en la mente y corazón.
•          Tiene un acercamiento personal.
•          El conocimiento del Señor es más perfecto.
•          Es eterno.
•          Es universal

15.       Jesucristo y su sacrificio

a.         La Ley era una sombra de la realidad  (He. 10:14).
b.         Jesucristo dejó a un lado las sombras para establecer la realidad  (He.10:5-10).
c.         El sacrificio de  Jesucristo reemplaza a los sacrificios del primer pacto  (He.10:9).
d.         El sistema Levítico de adoración era insuficiente (9:1-10).
e.         Los resultados del sacrificio perfecto de Jesucristo (9:23)
 => El sacrificio es mejor porque es voluntario.
f.          El sacrificio de Jesucristo se ofrece una sola vez  para siempre para quitar el pecado (He. 9:25, 26).
g.         El sacrificio de Jesucristo quita los pecados de muchos  (He. 9:27-28).
h.         El sacrificio de Jesucristo, permite que Dios nos consagre  (He. 10:10).
i.          Jesucristo ofreció un sacrificio (He. 10:11-14).
j.          El sacrificio de Jesucristo a los consagrados nos hace perfecto  (He. 10:14).
k.         El sacrificio de Jesucristo es testificado por el Espíritu Santo  (He. 10:15-18)

16.       Jesucristo nos acerca a Dios

a.         Tenemos libertad para entrar al Lugar Santísimo celestial   (He. 10:19).
b.         Podemos seguir por un camino nuevo que nos abrió  (He. 10:20).
c.         Podemos acercarnos a Dios , porque es nuestro gran sacerdote   (He. 10:21-22)
d.         Porque es fiel el que lo prometió  (He. 10:23).

17.       En Jesucristo debemos fijar la mirada.

a.         Porque  Jesucristo es el autor y perfeccionador de nuestra fe  (He. 12:2).
b.         A Jesucristo debemos considerar, para no cansarnos, ni perder el animo  (He. 12:3).
c.         Mirar a Jesucristo que nos habló por Dios  (He.12:25-27).
d.         Porque Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y siempre (He. 13:8).
e.         Porque debemos alabar a Dios por medio de Jesucristo  (He. 13:15).
f.         Porque es Él, el  gran pastor de las ovejas (He. 13:20).
g.         Porque Él nos hace apto para toda buena obra  (He.13.21):

A. En la esfera social (13:1-6) :
(1) Hospitalarios
(2) Acordaos de los presos.
(3) Matrimonio puro.
(4) Libre de avaricia.

B. En la esfera religiosa  (13:7-17) :
(1) Considerar a los Pastores.
(2) Valorar la presencia de Cristo.
(3) Mantenerse en la ortodoxia de la fe. (en conformidad con la doctrina fundamental del cristianismo).
(4) Valorar la doctrina de la gracia.
(5) Unirse a Cristo.
(6) Valorar el sufrimiento.
(7) Ofrecer sacrificios de alabanzas.
(8) Haced el bien.
(9) Obedecer a los Pastores.
(10) Orar por los líderes espirituales.


Nota: Palabra “velan “=> denota la idea de cuidar que las personas crean y hagan lo correcto.

Juan Salgado Rioseco

martes, 22 de septiembre de 2015

La sabiduría de Dios (Parte II)

La sabiduría humana relación con la sabiduría de Dios.
La definición que daba Platón sobre la sabiduría: “Quien realmente ama aprender está dotado por naturaleza para luchar para encontrar el ser. No se detiene en cada una de las muchas cosas que se opina que son, sino que avanza y no flaquea ni abandona su intenso deseo hasta que alcanza la naturaleza de cada cosa. Y lo hace con la parte del alma a la que corresponde alcanzarla, con la cual se aproxima y se mezcla con el verdadero ser, engendrando inteligencia y verdad. Así adquiere el conocimiento y vive y se nutre verdaderamente, cesando entonces y no antes, sus dolores de parto.”
La sabiduría judía de la Cabalá  nos dice que es nada más y nada menos que una secuencia de raíces, que se desprenden por la vía de causa y consecuencia, mediante reglas fijas, determinadas, entretejiéndose en un solo y elevado objetivo descripto como "la revelación de Su Divinidad a Sus criaturas en este mundo." Y existe aquí una conducta en lo general: toda la humanidad está eventualmente obligada a llegar a esta inmensa evolución, como está escrito, "Porque estará la tierra llena del conocimiento del Señor, como las aguas que cubren el mar" (Isaías 11:9). "Y no enseñarán más cada cual a su compañero y cada cual a su hermano, diciendo: “¡Conoced al Señor!”, porque todos ellos Me conocerán, desde el menor de ellos hasta el mayor de ellos" (Jeremías 31:33). "no tendrá que esconderse más tu maestro, sino que tus ojos verán a tu maestro” (Isaías 30:20). En lo particular que aún antes de la perfección de toda la humanidad, esta regla es implementada en unos pocos individuos elegidos en cada generación. Estos son los únicos dotados, en cada generación, con ciertos grados de revelación de Su Divinidad. Y estos son los profetas y los hombres de Dios. Y como dijeron nuestros sabios, "No existe una generación que no posea un hombre como Abraham y Jacob". Por lo tanto se ve que la revelación de su divinidad se implementa en cada generación, tal como nuestros sabios, que nos merecen toda la confianza, lo proclaman.
En la actualidad  los cristianos procuran ser sabios y entendidos utilizando la interpretación bíblica para sus fines personales o propagandísticos, aplicando los principios bíblicos conforme a su forma de vida; con frecuencia nos  encontramos que están aplicando una sabiduría humanista ante la sabiduría de Dios. Sabemos que la sabiduría terrenal es opuesta a la sabiduría celestial, ¿cómo podemos identificar la una de la otra? ellas son identificadas por la conducta, y las acciones.
Las Escrituras,  nos dan algunas características de la sabiduría humana, nos dice que:
a.      es terrenal, animal y diabólica (Santiago 3:14-16).
b.      no tiene fundamento en Dios (Mateo 11:25).
c.       no tiene la gracia de Dios (2 Corintios 1:12).
d.      es dogmática o sectaria (Colosenses 2:20-23).
e.      su origen es la filosofía y tradiciones humanas (Colosenses 2:8).
f.        son palabras vanas (Efesios 5:6; 1 Corintios 3:20).
g.      conduce a la necedad (Romanos 1:22).
h.      es insensata delante de Dios (1 Corintios 3:19).

El oriental Job se preguntaba “Mas ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia? (28:12), su respuesta “No conoce su valor el hombre, ni se halla en la tierra de los vivientes. (28:13). 
La sabiduría de Dios es ampliamente superior a la sabiduría del hombre: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:8-9).
El profeta Jeremías escribió “Él es el que hizo la tierra con su poder, el que afirmó el mundo con su sabiduría, y extendió los cielos con su inteligencia.
A su voz se producen tumultos de aguas en los cielos, y hace subir las nubes de lo último de la tierra; él hace relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos.
Todo hombre se ha infatuado, y no tiene ciencia; se avergüenza todo artífice de su escultura, porque mentira es su ídolo, no tiene espíritu.” (Jeremías 51:15-17). 
El apóstol de los gentiles dice que lo insensato de Dios es más sabio que los hombres. La sabiduría de Dios y la sabiduría del hombre no son iguales, no son compatibles. En realidad, se oponen.  “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos.
¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?
Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.
Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; más para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.
Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.” (1 Corintios 1:18-25)  
En el capítulo 2 de la misma carta explica “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría.
Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.
Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

Más hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.” (2:1-7-8).
Juan Salgado Rioseco

sábado, 5 de septiembre de 2015

La sabiduría de Dios (Parte I)


«A ustedes los hombres, los estoy llamando; dirijo mi voz a toda la humanidad. Ustedes los inexpertos, ¡adquieran prudencia! Ustedes los necios, ¡obtengan discernimiento! » (Proverbios 8:4-5 N.V.I.).
“Yo, la sabiduría, convivo con la cordura; en mí se hallan el conocimiento y el consejo.” (Proverbios 8:12 RVC)
La sabiduría es una cualidad atribuida a quien posee una gran cantidad de conocimientos y se distingue por usarlos con prudencia y sensatez.
La palabra sabiduría proviene del latín. Deriva de sapientia, sapientiae que además del anterior significado en español, es inteligencia, juicio, sensatez, cordura, prudencia, filosofía y saber. Precisamente en latín esta palabra procede del verbo sapio, sapis, sapere, sapivi/sapui/sapii  que originalmente significó tener sabor, saborear, tener buen gusto y también saber y tener sensatez, sentido común para juzgar las cosas. Puede considerarse entonces, como el concepto etimológico de este término la sensatez, la prudencia para saber juzgar. La primera definición de este vocablo, relacionada con su etimología es la conducta atinada, ecuánime, sensata en la vida. Por extensión es también el conocimiento profundo de lo que acontece en la existencia de todo ser, a nivel individual, grupal y universal.
Por lo tanto, la sabiduría es la cualidad de buen juicio desarrollada a partir del conocimiento, la experiencia, la observación y la reflexión; unificando en si muchos valores elevados fuera de los anteriores: la comprensión, el entendimiento y el discernimiento, como también la facultad de pensar, unido a la aplicación.
Según el filósofo Platón el significado de Sabiduría, que en griego es sophia, es «el conocimiento de las ideas divinas».
El hombre oriental más antiguo de la Biblia se preguntaba “Mas ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia?” (Job 28:12), respondiéndose que el hombre ignora el camino que lleva hacia ella; no se encuentra en este mundo (v. 13), que es de un valor inestimable (v.15-19; 8:11), que esta encubierta de todo ojo viviente (v. 21), y nos dice que “Sólo Dios sabe llegar hasta ella; sólo él sabe dónde habita” (v. 23), debido a cuando estaba en su obra creadora, con su omnisciencia (todo lo sabe, todo lo conoce, y solo en Él están todos los secretos de la sabiduría {1 Samuel 2:3}),  vio la sabiduría y le dio valor. Él la aprobó e incluso la escudriñó (v. 24-27), porque fue lo primero que hizo el Eterno y Todopoderoso (Proverbios 8:22-31; 3:19).
La enseñanza bíblica nos enseña que Dios: es sabio (Isaías 31:1-2), el único y sabio (Romanos 16:25-27; Judas 1:25), es poderoso en fuerza de sabiduría (Job 36:5), es infinitamente sabio (Romanos 11:33), su entendimiento es infinito (Salmo 147:5), con Él está la sabiduría y el poder (Job 12:13; Daniel 2:20), en El habita la sabiduría (Proverbios 8:12-21).
Las cualidades o características de la sabiduría de Dios es: profunda (Romanos 11:33-34), ampliamente superior a la sabiduría del hombre (Isaías 55:8-9), superior, no hay quien lo alcance (Isaías 40:28), nadie  tiene argumentos para rebatirle (Job 9:1-4), nadie la puede igualar (Job 28:12-28), creadora (Jeremías 10:12), multiforme (Efesios 3:10), universal (Daniel 2:22), pura y pacífica (Santiago 3:17), más allá de toda comprensión humana (Salmos 139:6), se ha de discernir espiritualmente (1 Corintios 2:14).
En proceso de la Creación: la sabiduría estaba desde el principio (Proverbios 8:22-31), Dios fue quien con su poder hizo la tierra (Jeremías 10:12), con su sabiduría creó el mundo; con su inteligencia extendió los cielos, con sabiduría fundó la tierra, afirmó los cielos con inteligencia (Jeremías 51:15-16). Con su ciencia los abismos fueron divididos, y destilan rocío los cielos (Proverbios 3:19-20), hizo los cielos con entendimiento (Salmo 136:5). El ser humano solo puede exclamar “SEÑOR, ¡qué numerosas son tus obras, todas ellas nos muestran tu sabiduría! La tierra está llena de tus criaturas.” (Salmo 104:24) y solo le resta decir como el apóstol Pablo “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” (Romanos 11:33) 
El proverbista insta a los seres humanos a tener siempre los mandamientos de Dios, a prestar atención a la sabiduría y a consagrarse de todo corazón a la inteligencia, a buscarla con esmero y ahínco porque es como un tesoro escondido. (Proverbios 2:1-4), con el solo propósito de que al encontrarla  se aprenderá a respetar al SEÑOR, y sabremos lo que es conocer a Dios. Porque el SEÑOR es el que da la sabiduría; el conocimiento y la ciencia brotan de sus labios. (Proverbios 2:5-6). Dios da sabiduría a la gente que es justa con los demás, protegiendo la senda de los que le son fieles.  (Proverbios 2:7-8).

Juan Salgado Rioseco

viernes, 4 de septiembre de 2015

La Justicia social y la Iglesia de Jesucristo (Parte II)

Según el profeta Amós

Para captar la trama teológica del profeta Amós en sus oráculos, hay que definir con precisión las acusaciones dirigidas contra Israel, todas ellas se sitúan en el terreno de la justicia social. 
Las imputaciones  de corrupción que hace el profeta Amos contra Israel:
a.        La justicia (2:6,7). Los jueces de Israel eran inducidos a condenar bajo soborno al que tenía una causa justa, en abierta violación de Deuteronomio 16:19. Posiblemente se trata de la venta como esclavos de los pobres que no podían pagar sus deudas, debido a que los cambios climáticos (sequía) pone a los aldeanos pobres en manos de los ricos. La esclavitud no estaba prohibida en Israel, el profeta denuncia sin dudar la falta de proporción entre el delito legal y la sanción. Esta denuncia mostraría claramente la degradación de las relaciones sociales, Amós los condena de injusticia, la impureza incestuosa y la opresión, primeramente, pues estas eran notorias que no las podían negar y luego procede a reprocharles el desprecio de Dios.
b.        Los comerciantes (8:4-8). En este Amós se concentró en los pecados de los mercaderes que estaban en frecuente contacto con los pobres y desamparados, señalando su mundanalidad con que actuaban en los días sábados y las lunas nuevas, la deshonradez en cuanto a pesas y medidas, mercancías de baja calidad. No solo sacaban ganancia de los pobres, sino también colocaban en servidumbre a los hombres, a sus hijos o toda su familia como pago de una deuda. La misma idea fue expresada en 2:6, donde el contexto puede referirse al cohecho de los jueces corrompidos, o a la venta de deudores en esclavitud por acreedores avaros.
c.         A la mujeres ricas (4:1-3). El profeta utiliza una expresión despectiva y llena de sarcasmo, que compara a las mujeres de Samaria con el ganado engordado de Basan, una región fértil al noreste del lago de Galilea, famosa por su calidad de sus rebaños. Estas damas  manipulaban a sus señores con el fin de satisfacer sus más ínfimos deseos de opulencia, sin importarles la forma en que estos obtenían los recursos para complacer sus demandas. La crítica del profeta: se portan como explotadoras, los consideran como objetos de sus deseos, sin tener conciencia de la opresión y quebrantamiento a que son expuestos los pobres y menesterosos para satisfacer sus suntuosas excentricidad.
d.        La opresión (2:7a; 3:9, 15). Con un tono de ironía, el profeta invita a los Filisteos de Asdod a ver las injusticias y los actos de violencia que cometen los príncipes de Israel en opresión de los pobres (Job 35:9; Ec. 4:1), su corrupción ciega su poder de discernimiento, de modo que no pueden hacer lo recto (Jeremías 4:22). No es simple ignorancia intelectual o de la Ley; el defecto se halla en el corazón y la voluntad, la codicia domina sus mentes, su objetivo es cada día obtener más fortuna sin interesarles la forma para satisfacer sus más ostentosos deseos, en desprecio total de la voluntad de Dios expresada en las leyes y costumbres del pueblo.
e.        La inmoralidad (2:7b). algunos interpretan esta segunda parte del versículo  como alusión a la prostitución sagrada, (Dt. 23:17; Os. 4:14), adjunta al ídolo del templo de Asarte (la prostitución era parte de sus inmunda adoración), Israel en tales abominaciones obraba como si intencionalmente buscaran insultar a Dios. Amós no toca nunca este tema, a diferencia de Oseas, es posible más bien que se trataría de los abusos sexuales, por el padre y el hijo a una misma concubina o  esclava (Ex. 21:7-11; Lv. 18:17; 20:14).

Amós para los tiempos de hoy.
No se puede separar la vida entre lo secular y lo sagrado, porque la religión y la justicia en la vida diaria son indispensables. Los juicios morales siempre deben ser hechos a la luz del carácter de Dios.
Amós vio claramente los males profundos de la sociedad de Israel, producidos por los lujos extravagantes y la excesiva indulgencia y una imperdonable indiferencia hacia las necesidades de los más desprotegidos y necesitados, era el resultado evidente de los deseos egoístas de prosperidad personal y seguridad económica impiden que muchos creyentes de Dios levanten la voz para denunciar la injusticia, la inmoralidad, la corrupción y la codicia, solo se encuentran ocupados en satisfacer sus propias necesidades, llevando una religión llena de sutilezas externas.
Amós vio que Israel sufría de orgullo asentado en sus propios logros y su posición favorecida como escogidos de Dios, los llevó a una autosuficiencia, reflejado en una religión sincretista y externa, el ejemplo de Israel visto a través de los ojos de Amós debería guiarnos a una mayor dependencia de Dios como creador y sustentador de toda la vida, Cristo debe ser nuestro modelo, porque de El emana la vida.
Amós se enfrentó a la rancia sacerdotal de su época, que solo buscaban su beneficio personal y privilegio de mantener su posición de poder sin importar que la religión había caído en descredito, solo eran ritualistas y tradicionalistas de costumbres que satisfacían sus interese personales. Las verdades del evangelio son inmutables; sin embargo, la aplicación del evangelio a las necesidades de cada época requiere un intenso auto examen, autocritica y adaptación por parte de los líderes para conservar la esencia de Dios viva en los corazones de los creyentes. El Líder cristiano debe demostrar cada día que su fe permanece viva e incólume por la causa de Jesucristo, a pesar del posible rechazo o sufrimiento que le pueda ocasionar al enfrentar los problemas sociales con la valentía que Cristo enfrento la cruz.
Amós veía toda la vida en relación con la justicia imparcial de un Dios justo, muchos de sus contemporáneos (sacerdotes y profetas), podían asociar los negocios con sus deberes en el santuario, El permanecería fiel a lo establecido por el Eterno.
Como en esa época, hoy hay quienes esperan que Dios pase por alto sus actos de opresión e injusticia cumpliendo solo con sus deberes religiosos; otros manipulan la fe de los creyentes para saciar sus bajos instintos; algunos aprovechan la ingenuidad de la personas para convertirse en nuevos ricos; o abusan de su posición de autoridad para someter con despotismo la grey de Dios omitiendo que solo son simples colaboradores de un Dios que tiene a su Hijo como la cabeza de su iglesia.
El cristiano debe tener la misma sensibilidad de Amós, en relación de los derechos de todos los hombres, no hay opción en cuanto a la aplicación de los principios de la justicia social, el mandamiento es muy preciso para toda época: “corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo” (5:24).
El tiempo no ha restado importancia al incisivo mensaje del destacado profeta de Tecoa. Sus palabras han trascendido los tiempos, su aplicación cobra mayor relevancia cuando nuestras sociedades compulsivas por el consumismo, atrae prejuicios, injusticias, opresión, la indiferencia al dolor y sufrimiento del prójimo, en algunas ocasiones este es participe de la misma fe y comunidad.
Donde se mantenga la dura indiferencia y el pecado, el Espíritu de Dios continuara usando las palabras del profeta Amós, para llamar a los hombres, especialmente a los que sirven a su iglesia, a que vuelvan a las relaciones fundamentales de la vida justa.
El mensaje de Amós un sistema social basado en la explotación y en abuso no tiene capacidad de sobrevivir. Las iglesias de Dios en Cristo Jesús deben entre sus planificaciones integrar la justicia social al igual que la parte cultual, para así llegar a un mejor entendimiento y cumplimiento de la misión de Dios en la sociedad actual.
Hoy más que nunca resuenan la voz del Maestro “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros.” (Juan 13:34-35).

Juan Salgado Rioseco

Dios Santo y el Pecado (Parte VII)

El Servidor de Dios no debe quebrantar la Ley del Eterno y Santo para ser victorioso en la lucha contra el pecado. “ Ahora bien, ¿debe...