domingo, 30 de agosto de 2015

La justicia social y la Iglesia de Jesucristo (Parte I)

Según el Profeta Amós . 

La descomposición moral y ético en diferentes ámbitos de nuestra sociedad, es la preocupación primordial aparente de diversos sectores: el poder ejecutivo, el legislativo, el judicial, los sectores económicos, laborales, comerciales, religiosos. En las diferentes clases sociales, de una u otra manera están enfrentando problemas que han generado en una disgregación de los valores y normas, permitiendo que la falta de conciencia se apodere de las conductas tanto individuales como colectivas, produciéndose un relajamiento o rompimiento de los vínculos existentes entre personas e instituciones, con los valores éticos morales que regían la sociedad. Este síntoma se llama corrupción, la que corroe todas las vetas sociales, inhumanizando la actual sociedad, produciéndose injusticias en todos los actores: gobernantes, gobernados, lideres, creyentes y no creyentes. El cristiano actual debe tomar conciencia de la importancia y la dimensión social que con lleva de dejarse arrastrar por el envolvente de vivir embutido en una sociedad con estos tipos de gérmenes que los apartan de los principios bíblicos, de las normas de la fe cristiana.

¿Qué posición tomar? ¿Qué tenemos que decir al respecto? ¿Cómo actuar?, la mejor guía del creyente para enfrentar esta clase de situación, es tornarse a lo que se dice respecto al tema, redescubrir a los hombres de Dios de antaño que se enfrentaron a iguales situaciones, entre los profetas menores encontramos a uno llamado Amós, el pastor de Tecoa, del reino del sur, contemporáneo de Oseas, Isaías, Miqueas; llamado el profeta de la justicia, defensor de los pobres y oprimidos, el tiempo de su ministerio profético fue durante los reinados de Uzías de Judea y de Jeroboam II, desarrollo su actividad en el reino del norte alrededor del 765 al 750 a. C.
Hay tres temas en los que llama la, atención la agudeza de penetración con que los trata Amós: el monoteísmo, la elección y la injusticia social de su tiempo. Esta sensibilidad en especial en el área social, llevarían a sus contemporáneos a dejarlas registradas, para que los creyentes de todos los tiempos a buscar la respuestas y a la acción de Dios ante las injusticias sociales.

Siguiendo la línea de Natán y Elías (1Sam12; 1Re 21), que habían salido en defensa de los derechos de los débiles frente a la opresión de los fuertes, Amós muestra una gran sensibilidad por las injusticias de carácter social.

Las condiciones políticas.
Era aquella una época de gran prosperidad, la relaciones y el comercio con otros países enriqueció el estado, Israel recobró el esplendor de los días de Salomón. Las victorias militares restauraron los límites de Israel del lado este del Jordán (6:13), desde la entrada de Amath hasta el mar de la llanura (2 Reyes 14:25). En este tiempo no había enemigos externos potenciales que pusieran en peligro la soberanía de la nación. Los gobernantes confiaban en que Jehová los protegería, siempre que ellos no dejaran de presentar sus sacrificios y guardar los días santos. (4:4-5).

Las condiciones sociales.
La prosperidad había traído sus gérmenes de males, habían desaparecido de la sociedad la antigua sencillez de costumbres y la igualdad entre los hombres. Ciertamente, los éxitos militares, y el incremento de la riqueza despertaron en el pueblo grandes entusiasmos; pero al propio tiempo fueron causa de que creciera la desigualdad entre los diversos estratos sociales. Los ricos aumentaron sus riquezas, en tanto que los pobres se hundían cada vez más en la miseria. El pueblo humilde sufría la opresión de los poderosos, una opresión agravada por la corrupción de los jueces y de los tribunales de justicia. (2:6-7; 5:7-12).

El mensaje central de Amos representa así una dura crítica contra la sociedad israelita de la época. Fustiga el profeta la injusticia social reinante.
1.      El enriquecimiento de muchos a costa de los débiles, explotados sin compasión. (3:10; 5:11; 8:4-6).
2.      El soborno y la prevaricación de jueces y tribunales. (5:12).
3.      La opresión, la violencia y hasta la esclavitud a que los más pobres son sometidos. (2:6; 8:6).

El profeta proclama que el Señor no permanecerá indiferente ante tales pecados, sino que castigara a quienes los cometan (2:13-16; 4:2-3; 5:18-20; 8:3);  por eso urge a todo Israel: “¡Prepárate para venir al encuentro de tu Dios!” (4:12).

Condiciones Religiosas.
La religión que estaba alejada de la Ley (2:7,8; 4:4, 5; 3:14; 5:5-6, 21-25), desprovista para entregar beneficios espirituales, ni tenía la capacidad de amparar a las personas que lo necesitaban. En medio de ella existía la insinceridad, debido a un sincretismo religioso que ejercían sus líderes, moralmente era una religión corrupta.

La religión había perdido su vitalidad y la  moral era menospreciada. La insinceridad, la corrupción, la inmoralidad era lo que dominaba entre los ricos a tal grado que el paganismo dominaba sus formas de vida, aunque nominalmente seguían el tradicionalismo de sus antepasados. Los sacerdotes y profetas habían reducido la religión de Israel a una religión de estado, utilizándola para su propio provecho y en beneficio a los que aportaban más a su tesoro personal.

El profeta salió de Tecoa al mandato de Jehová por el año 765, el reino del norte tenía a Bethel como centro de su idolatría, sus ceremonias externas eran efectuadas en el santuario, eran abundantes los sacrificios, holocaustos, ofrendas voluntarias y de acciones de gracia. Se observaban puntualmente lunas nuevas, sábados y fiestas religiosas; los cantos alegres de los adoradores resonaban en los santuarios (4:4; 5:21-23; 8:3, 5,10), y a pesar de esto, el pueblo era nominalmente leal a Jehová, en cuanto a los ritos y los servicios religiosos que no se interponían en sus negocios, estaban prontos a celebrarlos.

“Por tres pecados de Israel, y por cuarto, no revocare su castigo” (2:6), está formula fija, que aparece al comienzo de cada serie de oráculos, quiere dar a entender que sea colmado ya la medida del mal, e otras palabras indica “el pecado multiplicado por el pecado”, en hebreo es simplemente: “no lo revocaré”

Juan Salgado Rioseco

jueves, 20 de agosto de 2015

La restauración espiritual


 “Restáuranos a ti, oh SEÑOR, y seremos restaurados; renueva nuestros días como antaño,” (Lamentaciones 5:21 LBLA).
 “Oh Dios, restáuranos; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.” (Salmo 80:3)

El cristianismo está viviendo una etapa crucial de su compleja historia; un gran porcentaje de su seguidores se encuentran con “decadencia espiritual”, lo que ha provocado grandes crisis en su interior; la decadencia espiritual, ha dado paso al enfriamiento de la fe y a la apostasía; la voz de Dios retumba por las palabras del profeta Jeremías “Pues bien, mi pueblo me ha olvidado, queman incienso a dioses vanos, y se han desviado de sus caminos, de las sendas antiguas, para andar por senderos, no por calzada,…” (Jeremías 18:15); la iglesia de Dios en Cristo Jesús necesita imperiosamente una restauración.
Se aproxima el tiempo de restauración de todas las cosas (Hch. 3:21), donde Dios pondrá todo en su orden original, para eso, la iglesia necesita volver a los propósitos originales por la que fue creada.
Restauración espiritual, es volver al camino señalado por Dios en sus Escrituras, y vivir conforme a las enseñanzas que ha establecido para la iglesia y no lo que el hombre ha instaurado a lo largo de estos siglos. La voz de Dios a través de los labios del profeta Jeremías, cada día retumban más fuerte: “Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma.” (Jeremías 6:16). “para que el SEÑOR tu Dios nos indique el camino por donde debemos ir y lo que debemos hacer.” (Jeremías 42:3).
O la voz angustiante del salmista “Vuelve, alma mía, a tu reposo, porque el SEÑOR te ha colmado de bienes.” (Salmos 116:7)
Síntomas de un cristiano que ha retrocedido:
1)      No mantienen firme la profesión de su esperanza. (Hebreos 10:23).
2)      Dejan de congregarse. (Hebreos 10:25).
3)      Continúan pecando. (Hebreos 10:26).
4)      Son adversarios de Dios. (Hebreos 10:27).
5)      Tienen por inmunda la sangre de Cristo y afrentan al Espíritu de gracia. (Hebreos 10:29).
6)      Retroceden. (Hebreos 10:38-39).
¿Qué es RESTAURACIÓN?
§  Es la acción y efecto de restaurar (reparar, recuperar, recobrar, volver a poner algo en el estado primitivo).
§  Son procesos que se llevan a cabo para preservar o devolver la originalidad.
§  Cuando algo es restaurado en la Escritura, siempre crece, se multiplica o mejora, de manera que su condición final supera su estado original (Joel 2.21–26).
En la Palabra encontramos diferentes maneras de restauración según la perspectiva de Dios:
1.      Restauración acorde la Ley Mosaica (Éxodo 22. 1-3)
2.      Restauración material (Job. 42.10-12)
3.      Restauración Espiritual y Familiar (Marcos 10.29-30)

Requisito para ser Restaurado: CONVERTIRSE.
Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos. Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová. Y te libraré de la mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes. (Jeremías 15: 19-21)
Dios habla por medio del profeta Jeremías, y les dice: si se convierten yo los restauraré. Requisito para ser restaurado: CONVERTIRSE.

Consecuencias de la “CONVERSIÓN”:
 Vienen las bendiciones, las promesas y el pacto de Dios.
A.   PROTECCIÓN         1) Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce.
B.   DEFENSA                2) Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová.
C.   LIBERACIÓN           3) Y te libraré de la mano de los malos.
D.   REDIMIR                  4) Y te redimiré de la mano de los fuertes.

Después de la restauración: la “bendición espiritual”.

“Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.
Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.
El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.
Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.” (Joel 2:28-32)

Implicancias de la restauración en el individuo:
La mejor manera de resumir todo lo que significa la restauración para el creyente individual sería invocar una sencilla palabra utilizada tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo: vida.
a)      En Deuteronomio 30:20, Moisés dice del Señor: «Él es vida para ti».
b)      En Colosenses 3:4, Pablo habla de «Cristo, vuestra vida».
c)      Y Jesús dice: «Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia» (Jn 10:10).

Restauración, para el individuo, significa reemplazar la muerte espiritual con la vida espiritual.
 Ezequiel 36.25–28 describe gráficamente esta sustitución.
“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios.” (Eze. 36:25-28)

Consecuencias de la restauración para la Iglesia y al individuo.
§   La restauración significa la creación de algo que supera al original.
§   La Iglesia alcanzará un nivel de madurez y unidad que sólo podrá ser medido en términos de la «medida de la estatura de la plenitud de Cristo» (Ef 4:13).
§   la Iglesia se convierte en un templo santo (Ef 2:21).
§   El templo será habitado por un sacerdocio consagrado que ofrece sacrificios aceptables a Dios por medio de Jesucristo (1 P 2:5)

La labor del creyente espiritual:
ü  “Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. (Santiago 5:19-20).
ü  El proverbista escribió: “El fruto del justo es árbol de vida, y el que gana almas es sabio.” (Proverbios 11:30)
ü  El apóstol Pablo aconseja: “"Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado" (Gálatas 6:1).
ü  Y agrega “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.” (Gá. 6:2)

Conclusión
La iglesia tiene una labor ineludible: la “restauración” del caído.
Los creyentes maduros no deben ser indiferentes en la relación con los inmaduros. Debe haber una preocupación unos por otros (1 Co. 12:25), visitar a los hermanos débiles y desalentados, y a soportar unos a otros (Ef.  4:2, 31, 32). Los miembros de una congregación son una familia, y deben hacer todo lo posible que esa relación sea armónica. (Sal. 133:1).

La Iglesia de Jesucristo debe alcanzar la plenitud de Cristo. Dios nos dice: “Sino que esto es lo que les mandé, diciendo: ``Escuchad mi voz y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo, y andaréis en todo camino que yo os envíe para que os vaya bien.” (Jeremías 7:23)
Juan Salgado Rioseco

domingo, 16 de agosto de 2015

Decadencia espiritual (Parte II)


La decadencia espiritual, es el proceso de deslizamiento que una persona realiza de una posición o camino correcto hacia una posición espiritual que le ocasionara peligro espiritual, en la cual tiene dos posibles salidas: la restauración o la apostasía.

B.         Es responsabilidad de cada uno, de mantenernos firmes, aferrado a la roca de la Fe, con diligencia aprobado delante de Dios. La Biblia nos manda:
  1. Examinarnos a nosotros mismos. (2 Co. 13:5). Para conocer el estado en que se encuentra nuestra alma delante de Dios.
  2. Con diligencia presentarnos de Dios aprobado. (2 Ti. 2:15). Para no avergonzarnos.
  3. Que atendamos a las cosas de Dios  (He. 2:1). Para no deslizarse del camino de Jesucristo
  4. No dejarse mover fácilmente (2 Tes. 2:2). Un distanciamiento lento, casi imperceptible al principio, del lugar espiritual de absoluta seguridad
  5. Limpiarse de toda contaminación de carne y de espíritu. (2 Co. 7:1). Para  perfeccionar la santidad en el temor de Dios”
  6. Procurar la salvación, con temor y respeto hacia Dios. (Filp. 2:12). Para no perder el deseo de hacer lo que a él le agrada (v.13).
  7. Guardar el corazón. (Prov. 4:23; Mt. 12:35; 15:19). Para impedir la corrupción.
  8. Hacer la voluntad de Dios. (Sal. 143:10). Para que el Espíritu nos guié.
  9. Hacer morir lo terrenal. (Ro. 8:13; Col. 3:5-6).  Porque vivir conforme a la carne, es morir.
  10. Confiar en el Señor. (Prov. 3:5-8; Sal. 37:3; 62:8; He. 6:18). Para continuar en la esperanza que Dios nos da.
  11.  Andar en el Espíritu (Gá. 5:16). Para no satisfacer los deseos de la carne.
  12. Andar como digno en el Señor. (Col.1:10). Para llevar fruto en toda buena obra, y crecer en el conocimiento de Dios.


C.         Si nos empezamos deslizar del camino trazado por Jesucristo, estamos descuidando la salvación comprada a precio de sangre en la cruz, produciendo el decaimiento espiritual y exponiéndolos a peligros eternos de:

1.      El peligro de ser desaprobado por el Creador que nos ha dado vida y propósito. (2 Co. 10:18; 2 Ti. 2:15)
2.      El peligro de no ser tenido por digno de la resurrección de los justos. (Lc. 20:34-36)
3.      El peligro de ser condenado en el juicio final. (2 Co.5:10)
4.      El peligro de ser blanco de la ira divina. (Ro. 2:4-11; 1 Tes. 1:10; Ap. 11:18)
5.      El peligro de castigo eterno en el infierno. (Mt.13:40-43)
6.      El peligro de encarcelamiento eterno en prisiones de oscuridad, de ser consignado eternamente a las tinieblas de afuera. (Mt. 25:30)
7.      El peligro de ser separado para siempre de la presencia de Dios. (2 Tes. 1:6-10)
8.      El peligro de cargar con culpa y vergüenza por toda la eternidad. (1 Jn. 2:28; Lc. 16:19-31)
9.      El peligro de la “segunda muerte”, de la cual no habrá nunca resurrección alguna de ninguna clase. (Ap. 20:12-15)
10.  El peligro de “extraviarse del camino”, los cuales serán castigados en el día del juicio. (2 Pe. 2:15, 9).
11.  El peligro de “apartarse  de la justicia y hacer lo malo”, morirá por causa de su infidelidad y de sus pecados. (Ez. 18:24).
12.  El peligro de ser tentado por nuestras propias concupiscencia”, da a luz el pecado y la muerte. (Santiago 1:13-15).

CONCLUSIÓN
Es necesario congregarnos para escuchar la palabra de Dios. Es indispensable cultivar el habito diario de una lectura Bíblica, alimentar nuestro espíritu para que no desfallezca por falta de alimento. "No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. (Mateo 4.4). Está comprobado que los creyentes que en grupo o en forma individual, beben continuamente de las fuentes vivas de las Escrituras, suelen ser más perseverantes y firmes en su fe, y raramente se enfrían o decaen de su fervor para adorar y servir a Dios. “No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si alcanzo aquello para lo cual fui también alcanzado de Cristo Jesús. (Filipenses 3:12)

Juan Salgado Rioseco

martes, 4 de agosto de 2015

Decadencia Espiritual (Parte I)

El escritor del libro de Los Hebreos escribió: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. (2:1)

Nos encontramos con una advertencia dirigida a creyentes judíos quienes habían creído en Jesús como el mesías esperado, sin embargo se estaban deslizándose nuevamente a las creencias judías del judaísmo tradicional que no habían aceptado de Jesucristo como Mesías. Es un llamado, es una obligación moral, de dar atención y cuidado especial y completo a lo que habían recibido por evangelio y retener la confesión en la nueva fe. Sin embargo, había un peligro inminente si ellos persistían en esa actitud, traería como consecuencia el deslizamiento nuevamente a las costumbres o ritos del judaísmo; usando las palabras del proverbista “conserva el buen juicio y no pierdas de vista la discreción”. (3:21).

La interrogante a tal situación “¿Cómo escaparemos nosotros si nos despreocupamos de tan gran salvación?” Salvación que empezó a ser ofrecida por el Señor y fue confirmada por los que primero la escucharon. A esto Dios también la confirmó utilizando señales, maravillas, diferentes milagros y dones que distribuyó según su voluntad por medio del Espíritu Santo.” (He. 2:4). Los receptores de esta carta mostraban indicios que estaban descuidando la fe, trayendo como efecto una decadencia espiritual y otros ya habían desertados de la creencia que Jesús de Nazaret era el Mesías anunciado por los profetas.

Al hablar de decadencia o declinación espiritual nos referimos a un creyente cuya vida espiritual no se encuentra vigorosa y saludable. El decaimiento es la falta de ánimo y fuerza, el desaliento, la debilidad la falta de fuerza o energía de continuar firmes en el camino o meta señalado. Con sus actitudes y comportamiento estaban demostrando descuido, falta de interés, de atención, derivándose en una falta de responsabilidad por seguir los preceptos de la nueva fe.
Se estaban deslizándose del camino de Jesucristo a las sendas o formas antiguas de la creencia ritualista del pueblo judío; escapándose de los nuevos preceptos, evadiéndose de las nuevas responsabilidades. Habían caído en una flaqueza espiritual.

Para el pueblo de Dios en Cristo Jesús existe el mismo problema. Mostramos decadencia  espiritual, en una forma tan gradual que no nos damos cuenta que estamos caminando por sendas carnales. Algunas veces se necesita un golpe fuerte en la vida, como una tragedia, una crisis para comprender nuestra desesperada necesidad de volver a reencontrarnos con Dios.

¿Por qué se produce el decaimiento espiritual?

Existen varias causas, convergen muchos factores que contribuyen en gran manera al proceso: de extrañar nuestras CONCUPISCENCIAS (deseos de la carne), al ENFRIAMIENTO (descuido del servicio a Dios), posteriormente el DECAIMIENTO (debilidad espiritual) y finalmente conducen a la APOSTASÍA (renegar de la fe).

El origen de este proceso se encuentra escrito en la Biblia, Jeremías 5:25: “Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien”

A.         Proceso del DECAIMIENTO ESPIRITUAL:

1.         DESCUIDO O NEGLIGENCIA ESPIRITUAL: “La pereza hace caer en profundo sueño, Y el alma negligente padecerá hambre.” Proverbios 19:15.

“Cuando comían sus pastos, se saciaron, y al estar saciados, se ensoberbeció su corazón; por tanto, se olvidaron de mí.” Oseas 13:6.

a.         Características del descuido espiritual: Después que el enemigo a seducido la vista del creyente hacia las cosas de este mundo, viene la falta de diligencia, ya no ora lo suficiente, ni lee la biblia, ya no está buscando a Dios como antes entonces viene:

  • Negligencia (falta de aplicación)
  • Pereza espiritual (Flojo en lo que debe o necesita ejecutar)
  • Ociosidad (desocupación)
  • Conformismo (Práctica del que fácilmente se adapta a cualquier circunstancia)  
b.         Consecuencias del descuido: Cuando el descuido ya ha ganado terreno en la vida del creyente vienen consecuencias:

  • Tibieza
  •  Estancamiento
  •  Deslizarse
  •  Descuidar la salvación
“Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Ojalá fueses frío, ó caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. ” (Apocalipsis3:15-16)

2.         PONER FUNDAMENTOS FALSOS. “Más el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre la tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y fue grande su ruina” Lucas 6:49.

2 Timoteo 2:19 y 21 que dice: “Pero el FUNDAMENTO de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el Nombre de Cristo. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra”.

3.         DESLIZAMIENTO: (Salmos 73) “En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos…” Salmos 73:2-3 

4.         LA MUNDANALIDAD (amor al mundo): “Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?" Marcos 8:36. "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él." (1 Jn 2:15)

5.         EL PECADO. “¡Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado.” Isaías 3:11  “El alma que pecare, esa morirá” (Ezequiel 18:4).

Juan Salgado Rioseco

domingo, 14 de junio de 2015

Heresiología – Tratado sobre las herejías. (Parte III)

Sectas

¿Qué es una secta?

                En general, se trata de un grupo no ortodoxo, esotérico, devoto de una persona, objeto o un conjunto de ideas.
                “Es una corrupción o perversión del verdadero cristianismo”.
               “Una secta es una perversión religiosa. Es una creencia y practica en el mundo de la religión que exige devoción a un concepto o líder (o grupo) religioso centrado en una doctrina falsa. Es una herejía organizada” (“Conozca las marcas de las sectas”, por Dave Bresse)

DEFINICIÓN DE SECTA

Etimológicamente suele atribuirse al término "secta" un étimo latino con doble procedencia:
·         por un lado el verbo latino sequor-sequi, secutus/secuta, significando seguir, seguido/a, que reflejaría el seguimiento de los adeptos al fundador o líder de la secta;
·         por otro la posible derivación seco-secare, sectus/secta, que alude a la separación de un grupo, al desgajamiento de una rama de un árbol o religión e ideología ya existente y más numerosa (Altarejos y cols., 1999). En español, esta segunda acepción parece ser el verdadero étimo de secta.
La Real Academia Española de la Lengua (en su diccionario de 1970) da dos acepciones muy relacionadas de lo que en castellano significa secta:
·         la primera como "doctrina particular enseñada por un maestro que la halló o explicó, y seguida y defendida por otros",
·         y la segunda sería una "falsa religión enseñada por un maestro famoso".

TIPOLOGÍAS

Para realizar una clasificación tipológica de estos grupos se puede atender a diferentes criterios.
ü  Para G. Ferrari (1991) los criterios son los de la matriz religiosa o teológico-doctrinal subyacente, complementado con la atención al origen histórico:
  • ·         hebrea, cristiana ("Davidianos", "Supremo Orden Universal de la Santísima Trinidad").
  • ·         islámica ("Nizaríes"), oriental ("Meditación Trascendental").
  • ·         religiones tradicionales o tribales ("Iglesia del Señor").
  • ·         sectas de características unificacionistas ("Moon: Iglesia de la Unificación del Cristianismo Mundial").
  • ·         de características traumáticas-terapéuticas de desarrollo de potencialidades ("La Comunidad", "Agora", "Movimientos del Potencial Humano").
  • ·         sectas esotéricas ("Neognosis: Iglesia Gnóstica Albigense Española").
  • ·         y sectas satánicas ("La Pirámide de Seth", "Comunidad del Espíritu de la Gran Águila", "Juicio Nera").

ü  B. Wilson (1970) atiende a la doctrina de salvación como criterio, clasificándolas en ocho tipos:
  • ·         conversionistas ("Bautistas Del Séptimo Día").
  • ·         revolucionistas ("Niños de Dios", "Testigos de Jehová").
  • ·         introversinistas ("Iglesia Cristiana Palamariana", "Hermanos en Cristo").
  • ·         manipulacionistas ("Alfa Omega", "CEIS", "Iglesia de la Cienciología", "Raschimura").
  • ·         taumatúrgicas ("Daniel del Vechio", "Sociedad Teosófica").
  • ·         reformistas ("Agora", "Edelweiss", "Moon", "Ananda Marga").
  • ·         utópicos ("Arco Iris", "Hare Krishna").
  • ·         y mixtos ("Mormones").

SECTAS DESTRUCTIVAS

Al margen de criterios meramente tipológicos, hay un grupo de sectas que resultan socialmente inquietantes y potencialmente delictivas, que son objeto de una atención especial por parte de los especialistas. Son las denominados SECTAS DESTRUCTIVAS, lesivas desde el punto de vista psicológico, social y jurídico.
a)      en su dinámica de captación y o adoctrinamiento utiliza técnicas de persuasión que propician la desestructuración de la personalidad del adepto o la dañan severamente,
b)      ocasiona la destrucción total o grave de los lazos afectivos y de comunicación efectiva del sectario con su entorno social habitual y consigo mismo,
c)       lleva a destruir, a conculcar, derechos jurídicos inalienables en un Estado de Derecho.
Si entendemos por S.D. todo movimiento totalitario con una estructura jerarquizada (grupo cultural, religioso, científico,...) en el que se presta absoluta devoción a una persona, doctrina o idea, en el que se utilizan técnicas de manipulación, persuasión y control, cuyos objetivos son el poder y / o el dinero, y que origina en los adeptos una dependencia del grupo en detrimento de su entorno familiar y social, para identificarlas habrá que fijarse cuando se analice la dinámica de un grupo en los siguientes aspectos:
·         en manos de quién reside el poder.
·         grado de respeto del líder hacia sus adeptos.
·         si su estructura respeta la libertad individual y vida familiar.
·         en el origen.
·         la utilización y el control de las finanzas.
·         Y en las técnicas de captación de los adeptos.

¿Cómo podemos identificar una secta?

  • ·         Jesús no es el centro de atención (2 Co. 11:4).
  • ·         Tienen otra autoridad literaria aparte de la biblia.
  • ·         Afirman ser las únicas que están en lo cierto.
  • ·         Hacen uso de sus propias y privadas interpretaciones de la Biblia.
  • ·         Enseñan al hombre a conseguir su propia salvación.
  • ·         Tienen una teología (doctrinas) cambiantes.
  • ·         Traen una nueva verdad.
  • ·         Rechazo al cristianismo histórico u ortodoxo.
  • ·         Pretenden tener explicación para todos los misterios de la vida.
  • ·         Deben ser fieles a sus líderes, aunque estos estén equivocados.
  • ·         Se presentan como cristianos, para poder infiltrar sus creencias.
  • ·         Muchos de sus seguidores se enojan cuando se les contradice.

Características de las sectas

ü  Aislacionismo: Las sectas a menudo tienden a aislarse para facilitar el control físico, intelectual, emocional, financiero y social de sus miembros
ü  Apocalipticismo: Enfocadas en predicciones a catastróficas para dar a los miembros un objetivo futuro y un propósito filosófico de evitar el apocalipsis o ser salvado en él.
ü  Nueva filosofía o enseñanzas: según le han sido reveladas a su líder o líderes directamente de Dios.
ü  Adoctrinamiento: Desarrolla y aplica métodos para reforzar las creencias y normas del grupo.
ü  Manipulando las condiciones fisiológicas: Privación de sueño o alimentos, que debilita la voluntad y el pensamiento crítico del individuo. A menudo lo anterior se combina con adoctrinamiento intensivo.

Los grupos sectarios muestran gran variabilidad:
  • ·         De lo estético a lo promiscuo.
  • ·         Del conocimiento esotérico a enseñanzas simplistas.
  • ·         De ricos y poderosos a débiles y pobres.

¿Cómo o por qué se llega a pertenecer a una secta?

Aunque en psicología gusta de hablar del "caso único" para indicar que no hay dos personas iguales, lo que en el tema de las sectas querría decir que cada adepto ha llegado a ingresar en su grupo sectario llevado por una historia personal propia y diferente de la de los demás, sí que se pueden encontrar algunos elementos comunes a la mayoría de las trayectorias de estas personas, sin que por ello sea necesario que todos los adeptos cumplan con todos estos criterios, ni en el mismo grado. Entre los múltiples factores no excluyentes entre sí que, actuando de forma combinada, pueden predisponer o propiciar el ingreso en una dinámica sectaria hay que considerar:
a)      Que los contenidos y formas del mensaje del grupo sectario estén en sintonía con los esquemas mentales, necesidades, intereses y valores existenciales del sujeto. Desde este punto de vista serán más "captables" los sujetos insatisfechos con las opciones religioso-espirituales disponibles en su entorno que busquen solución a sus inquietudes existenciales, los atraídos por experimentar nuevos estados de conciencia o de trance, y los que tiendan a procesar mentalmente la información de una forma más mágica que racional.
b)      Proximidad del "reclutador". Aumentará la probabilidad de la captación si la persona de contacto con el grupo sectario es significativa para el sujeto a captar y merecedora de su confianza, en virtud de variables como su ascendencia (educativa, profesional o personal), respetabilidad o grado de parentesco o de amistad, por ejemplo.
c)       Que el sujeto atraviese una situación de crisis en el momento de la captación, entendiendo por situación de crisis cualquier acontecimiento problemático y / o doloroso experimentado por el sujeto de manera puntual o continuada que lleve a los límites su capacidad de afrontamiento y de resolución de problemas, o que incluso las supere. En este tipo de estados el sujeto puede experimentar niveles elevados de "malestar subjetivo" (en forma de ansiedad, angustia, trastornos psicofisiológicos, desorientación, culpabilidad,...) que necesita ser aliviado, cosa que se consigue, entre otros muchos modos, cediendo el control de uno mismo a la disciplina de un grupo.
d)      Juventud. Cuando el sujeto está todavía en las fases evolutivas de construcción, definición o estabilización de su identidad personal frente a la de sus educadores o iguales, se es más receptivo a todo tipo de alternativas de conducta, y especialmente a aquellas opciones que faciliten una distintividad clara y rápida.
e)      Relacionada estrechamente con lo anterior, si el sujeto procede de un sistema familiar desestructurado o disfuncional (malos tratos, autoritarismo, sobreprotección, carencias afectivas, comunicación interpersonal coercitiva, carencia de apoyo,...) aumentará la probabilidad de encontrar en otro grupo de personas (sectario o no) la satisfacción de la necesidad humana de afiliación o pertenencia.
f)       También en relación con los dos puntos anteriores, una pobre educación u orientación durante el desarrollo del sujeto como persona puede conducir a desadaptaciones de tipo social, de tal modo que, de adulto, se sienta amenazado por el ritmo social, desarraigado, carente de valores sólidos, insatisfecho con la vida que lleva, desilusionado, y, en fin, carente de interés o sobrepasado por las ofertas socioculturales, con lo cual se puede entender o explicar fácilmente el ingreso en una secta como forma de conseguir cierta "estabilidad social", al encontrar en el grupo una microsociedad perfectamente regulada y estructurada que "ordenará" la vida del sujeto mientras no se cuestione sus normas.
g)      Ignorancia de las maniobras "manipuladoras" de las sectas. Naturalmente, quien no esté prevenido ante las técnicas y tácticas de captación, adoctrinamiento o conversión y retención de las sectas puede ser "engañando" o "programado" con mayor facilidad que otros con una postura más crítica ante esos contenidos y formas.
h)      Condición física y psicológica del sujeto. Podrían considerarse facilitadores de la captación sectaria todos aquellos factores propios de la constitución del sujeto que de una u otra forma limiten sus capacidades de autocontrol e independencia, ya sean discapacidades físicas, enfermedades crónicas, o trastornos de personalidad u otras psicopatologías.
El perfil general de un miembro potencial de una secta incluye algunas o todas las siguientes características:
·         Desencanto con las religiones convencionalmente establecidas.
·         A veces, desencanto con la sociedad en su conjunto.
·         Tiene necesidad de aliento y apoyo.
·         Emocionalmente necesitado
·         Necesita un sentido de propósito, una razón para vivir.
·         Necesitado económicamente.

Líder de una secta:

  • Es un individuo a menudo carismático, quien es considerado especial por sus adeptos por diversas razones:
  • El líder ha recibido una revelación especial de Dios.
  • El líder afirma ser la encarnación de una deidad, ángel o mensajero especial.
  • El líder afirma haber sido designado por Dios, un extraterrestre o un espíritu para una misión especial. 
  • El líder afirma tener capacidades y dones especiales, como visiones, discernimiento, etc.

Con frecuencia:
·         el líder es considerado impecable e inmune a toda crítica;

·         no puede ser rechazado ni contradicho.

Juan Salgado Rioseco

miércoles, 3 de junio de 2015

¿Soy un CRISTIANO o soy un simple religioso?

  
 Las Iglesias de Dios en Cristo Jesús (2 Tes. 2:14), tienen como cimiento orgánico lo que escribe Pablo en su carta a los Efesios (2:4-6), forman un solo cuerpo y hay un solo Espíritu,…  Hay un solo Señor, una sola fe y un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos que gobierna a todos, trabaja por medio de todos y vive en todos nosotros. Y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, (1 Tm. 2:5), quienes se rigen por estos principios fundamentales, son como piedras vivas, edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. (1Pe 2:5). 
En estos veinte siglos, la iglesia ha sufrido  una multiplicidad de procesos, algunos impuestos y otros adopcionistas o adaptacionistas, de acuerdo al contorno religioso imperante, al devenir social, al momento político, a la presión militar, a los encuentros con las diversas culturas y a la expresión popular de las masas en su búsqueda de solucionar o llenar por la fe su constante discriminación he empíricas sensaciones del sufrimiento, en el contacto directo con una realidad adversa, por la experiencia de no poder alcanzar calidades de vida, y  por la percepción de no lograr sus añorados sueños.
¿Cuánto se ha desviado la institucionalidad religiosa de la fe primitiva del cristianismo? ¿Cuánto sustento bíblico tienen los sistemas gobernables de las diferentes familias del cristianismo? ¿La transmisión de las enseñanzas es acorde a lo que establece la comisión pastoral? ¿Cuánto influyen las tendencias endógenas y los factores exógenos dentro de la diversidad del cristianismo?
La progresiva fragilidad organizacional, deriva en una fragmentación sin control de los movimientos religiosos pentecostales; la difuminación de los principios fundamentales de la fe ante la acelerada adopción del relativismo ético moral han puesto en crisis el liderazgo clásico; las relaciones con el estado, las instituciones políticas, las masas populares, plantean diversos problemas a causa de la globalización de las sociedades y  a los cambios culturales que trae consigo; el posicionamiento de tendencias humanista agnósticas en los estratos de alta dirección social – política, ha producido a través de medios legislativos normativas anti bíblicas contraria a los postulados de la enseñanza ortodoxa de la iglesia, lo que ha derivado confrontaciones con las tendencias más conservadoras del cristianismo.
La globalización ha traído nuevas herramientas comunicacionales, lo que trae consigo una homogeneización cultural, ético moral y nuevas tendencias sincretista religiosas  producido por el encuentro étnico religioso, concluyendo en un principio herético “mientras no hagas daño, sigue tu voluntad”,  esta nueva orientación de vida con lleva a problemas endógenos en el cristianismo y socavamiento de sus cimientos  más primitivo que son las enseñanzas de Jesús y el mandato apostólico.
¿Qué es problema endógeno en el cristianismo? que se forma o engendra en el interior de algo  o que se origina en virtud de causas internas. En un gran porcentaje de estos  factores endógenos terminan en “herejías” o seudo cristianismo; los efectos de estos problemas son los que crean la necesidad de cambiar posiciones o énfasis doctrinales, los sistemas organizacionales,  usos y costumbres, como tienen su génesis en el interior de la organización y son producto de las interacciones de sus participantes y de la tensión provocadas por la diferencia de objetivos e intereses, gran parte de ellos terminan en el sesgo y fragmentación de algunas comunidades cristianas.
Podemos identificar algunas de las diversas problemáticas, ya sean por el factor endógeno como exógeno, que sufren las iglesias cristianas entre otros:
1.        La pérdida de la verdad bíblica, en pro de dogmas, usos y costumbres que ha adoptado la Iglesia en el transcurso del tiempo, por su adaptacionismo social.
2.        La pérdida de la disciplina y obediencia bíblica debido a:
1)   La secularización imperante en oposición a los postulados de la iglesia.
2)   la sociabilización con la culturización de sus miembros para ser integrados en una sociedad contraria a los principios primarios del cristianismo.
3)   las políticas laicistas que conducen a la iglesia a la herejía.
4)   al nominalismo imperante de sus miembros, sin compromiso ni identificación confesional bíblico.
3.        La relativización moral, bautizándola con un lenguaje religioso.
4.        La pérdida de una adoración genuina y transparente acorde a los postulados apostólicos, cuando sus componentes se corroen por los elementos de moda de la sociedad.
5.   La erosión constante de la fe evangélica por el impacto de la teología neoliberales y de la prosperidad.
6.     Las ambigüedades que han adoptado el liderazgo clerical frente a las Leyes humanista que se están implementando, como el aborto terapéutico, acuerdo de la unión civil, entre otros, lo que ha traído confusión y distorsión en la fe de la gran masa laica y seglar de la sociedad.
7.  La desaparición de los signos, valores o comportamientos propios o identificativos del cristianismo, lo que ha traído consigo la secularización de la sociedad a través de las políticas sistemáticas de gobiernos agnósticos principalmente en lo educacional, en los cambios éticos morales del comportamiento social.

Ante estas señales de corrosión y corrupción de la fe del punto de vista cristiano, la resultante es ¿Cómo deben reaccionar las diversas comunidades cristianas?, especialmente las que manifiestan o exteriorizan  su fe a través del  movimiento pentecostal. Debemos reflexionar sobre la forma como enfrentar estas problemáticas y otras, Sin embargo, el punto central es: "La Iglesias debe tornarse a las Escrituras y al cumplimiento del fundamento apostólico.
Juan Salgado Rioseco

Dios Santo y el Pecado (Parte VII)

El Servidor de Dios no debe quebrantar la Ley del Eterno y Santo para ser victorioso en la lucha contra el pecado. “ Ahora bien, ¿debe...