domingo, 14 de junio de 2015

Heresiología – Tratado sobre las herejías. (Parte III)

Sectas

¿Qué es una secta?

                En general, se trata de un grupo no ortodoxo, esotérico, devoto de una persona, objeto o un conjunto de ideas.
                “Es una corrupción o perversión del verdadero cristianismo”.
               “Una secta es una perversión religiosa. Es una creencia y practica en el mundo de la religión que exige devoción a un concepto o líder (o grupo) religioso centrado en una doctrina falsa. Es una herejía organizada” (“Conozca las marcas de las sectas”, por Dave Bresse)

DEFINICIÓN DE SECTA

Etimológicamente suele atribuirse al término "secta" un étimo latino con doble procedencia:
·         por un lado el verbo latino sequor-sequi, secutus/secuta, significando seguir, seguido/a, que reflejaría el seguimiento de los adeptos al fundador o líder de la secta;
·         por otro la posible derivación seco-secare, sectus/secta, que alude a la separación de un grupo, al desgajamiento de una rama de un árbol o religión e ideología ya existente y más numerosa (Altarejos y cols., 1999). En español, esta segunda acepción parece ser el verdadero étimo de secta.
La Real Academia Española de la Lengua (en su diccionario de 1970) da dos acepciones muy relacionadas de lo que en castellano significa secta:
·         la primera como "doctrina particular enseñada por un maestro que la halló o explicó, y seguida y defendida por otros",
·         y la segunda sería una "falsa religión enseñada por un maestro famoso".

TIPOLOGÍAS

Para realizar una clasificación tipológica de estos grupos se puede atender a diferentes criterios.
ü  Para G. Ferrari (1991) los criterios son los de la matriz religiosa o teológico-doctrinal subyacente, complementado con la atención al origen histórico:
  • ·         hebrea, cristiana ("Davidianos", "Supremo Orden Universal de la Santísima Trinidad").
  • ·         islámica ("Nizaríes"), oriental ("Meditación Trascendental").
  • ·         religiones tradicionales o tribales ("Iglesia del Señor").
  • ·         sectas de características unificacionistas ("Moon: Iglesia de la Unificación del Cristianismo Mundial").
  • ·         de características traumáticas-terapéuticas de desarrollo de potencialidades ("La Comunidad", "Agora", "Movimientos del Potencial Humano").
  • ·         sectas esotéricas ("Neognosis: Iglesia Gnóstica Albigense Española").
  • ·         y sectas satánicas ("La Pirámide de Seth", "Comunidad del Espíritu de la Gran Águila", "Juicio Nera").

ü  B. Wilson (1970) atiende a la doctrina de salvación como criterio, clasificándolas en ocho tipos:
  • ·         conversionistas ("Bautistas Del Séptimo Día").
  • ·         revolucionistas ("Niños de Dios", "Testigos de Jehová").
  • ·         introversinistas ("Iglesia Cristiana Palamariana", "Hermanos en Cristo").
  • ·         manipulacionistas ("Alfa Omega", "CEIS", "Iglesia de la Cienciología", "Raschimura").
  • ·         taumatúrgicas ("Daniel del Vechio", "Sociedad Teosófica").
  • ·         reformistas ("Agora", "Edelweiss", "Moon", "Ananda Marga").
  • ·         utópicos ("Arco Iris", "Hare Krishna").
  • ·         y mixtos ("Mormones").

SECTAS DESTRUCTIVAS

Al margen de criterios meramente tipológicos, hay un grupo de sectas que resultan socialmente inquietantes y potencialmente delictivas, que son objeto de una atención especial por parte de los especialistas. Son las denominados SECTAS DESTRUCTIVAS, lesivas desde el punto de vista psicológico, social y jurídico.
a)      en su dinámica de captación y o adoctrinamiento utiliza técnicas de persuasión que propician la desestructuración de la personalidad del adepto o la dañan severamente,
b)      ocasiona la destrucción total o grave de los lazos afectivos y de comunicación efectiva del sectario con su entorno social habitual y consigo mismo,
c)       lleva a destruir, a conculcar, derechos jurídicos inalienables en un Estado de Derecho.
Si entendemos por S.D. todo movimiento totalitario con una estructura jerarquizada (grupo cultural, religioso, científico,...) en el que se presta absoluta devoción a una persona, doctrina o idea, en el que se utilizan técnicas de manipulación, persuasión y control, cuyos objetivos son el poder y / o el dinero, y que origina en los adeptos una dependencia del grupo en detrimento de su entorno familiar y social, para identificarlas habrá que fijarse cuando se analice la dinámica de un grupo en los siguientes aspectos:
·         en manos de quién reside el poder.
·         grado de respeto del líder hacia sus adeptos.
·         si su estructura respeta la libertad individual y vida familiar.
·         en el origen.
·         la utilización y el control de las finanzas.
·         Y en las técnicas de captación de los adeptos.

¿Cómo podemos identificar una secta?

  • ·         Jesús no es el centro de atención (2 Co. 11:4).
  • ·         Tienen otra autoridad literaria aparte de la biblia.
  • ·         Afirman ser las únicas que están en lo cierto.
  • ·         Hacen uso de sus propias y privadas interpretaciones de la Biblia.
  • ·         Enseñan al hombre a conseguir su propia salvación.
  • ·         Tienen una teología (doctrinas) cambiantes.
  • ·         Traen una nueva verdad.
  • ·         Rechazo al cristianismo histórico u ortodoxo.
  • ·         Pretenden tener explicación para todos los misterios de la vida.
  • ·         Deben ser fieles a sus líderes, aunque estos estén equivocados.
  • ·         Se presentan como cristianos, para poder infiltrar sus creencias.
  • ·         Muchos de sus seguidores se enojan cuando se les contradice.

Características de las sectas

ü  Aislacionismo: Las sectas a menudo tienden a aislarse para facilitar el control físico, intelectual, emocional, financiero y social de sus miembros
ü  Apocalipticismo: Enfocadas en predicciones a catastróficas para dar a los miembros un objetivo futuro y un propósito filosófico de evitar el apocalipsis o ser salvado en él.
ü  Nueva filosofía o enseñanzas: según le han sido reveladas a su líder o líderes directamente de Dios.
ü  Adoctrinamiento: Desarrolla y aplica métodos para reforzar las creencias y normas del grupo.
ü  Manipulando las condiciones fisiológicas: Privación de sueño o alimentos, que debilita la voluntad y el pensamiento crítico del individuo. A menudo lo anterior se combina con adoctrinamiento intensivo.

Los grupos sectarios muestran gran variabilidad:
  • ·         De lo estético a lo promiscuo.
  • ·         Del conocimiento esotérico a enseñanzas simplistas.
  • ·         De ricos y poderosos a débiles y pobres.

¿Cómo o por qué se llega a pertenecer a una secta?

Aunque en psicología gusta de hablar del "caso único" para indicar que no hay dos personas iguales, lo que en el tema de las sectas querría decir que cada adepto ha llegado a ingresar en su grupo sectario llevado por una historia personal propia y diferente de la de los demás, sí que se pueden encontrar algunos elementos comunes a la mayoría de las trayectorias de estas personas, sin que por ello sea necesario que todos los adeptos cumplan con todos estos criterios, ni en el mismo grado. Entre los múltiples factores no excluyentes entre sí que, actuando de forma combinada, pueden predisponer o propiciar el ingreso en una dinámica sectaria hay que considerar:
a)      Que los contenidos y formas del mensaje del grupo sectario estén en sintonía con los esquemas mentales, necesidades, intereses y valores existenciales del sujeto. Desde este punto de vista serán más "captables" los sujetos insatisfechos con las opciones religioso-espirituales disponibles en su entorno que busquen solución a sus inquietudes existenciales, los atraídos por experimentar nuevos estados de conciencia o de trance, y los que tiendan a procesar mentalmente la información de una forma más mágica que racional.
b)      Proximidad del "reclutador". Aumentará la probabilidad de la captación si la persona de contacto con el grupo sectario es significativa para el sujeto a captar y merecedora de su confianza, en virtud de variables como su ascendencia (educativa, profesional o personal), respetabilidad o grado de parentesco o de amistad, por ejemplo.
c)       Que el sujeto atraviese una situación de crisis en el momento de la captación, entendiendo por situación de crisis cualquier acontecimiento problemático y / o doloroso experimentado por el sujeto de manera puntual o continuada que lleve a los límites su capacidad de afrontamiento y de resolución de problemas, o que incluso las supere. En este tipo de estados el sujeto puede experimentar niveles elevados de "malestar subjetivo" (en forma de ansiedad, angustia, trastornos psicofisiológicos, desorientación, culpabilidad,...) que necesita ser aliviado, cosa que se consigue, entre otros muchos modos, cediendo el control de uno mismo a la disciplina de un grupo.
d)      Juventud. Cuando el sujeto está todavía en las fases evolutivas de construcción, definición o estabilización de su identidad personal frente a la de sus educadores o iguales, se es más receptivo a todo tipo de alternativas de conducta, y especialmente a aquellas opciones que faciliten una distintividad clara y rápida.
e)      Relacionada estrechamente con lo anterior, si el sujeto procede de un sistema familiar desestructurado o disfuncional (malos tratos, autoritarismo, sobreprotección, carencias afectivas, comunicación interpersonal coercitiva, carencia de apoyo,...) aumentará la probabilidad de encontrar en otro grupo de personas (sectario o no) la satisfacción de la necesidad humana de afiliación o pertenencia.
f)       También en relación con los dos puntos anteriores, una pobre educación u orientación durante el desarrollo del sujeto como persona puede conducir a desadaptaciones de tipo social, de tal modo que, de adulto, se sienta amenazado por el ritmo social, desarraigado, carente de valores sólidos, insatisfecho con la vida que lleva, desilusionado, y, en fin, carente de interés o sobrepasado por las ofertas socioculturales, con lo cual se puede entender o explicar fácilmente el ingreso en una secta como forma de conseguir cierta "estabilidad social", al encontrar en el grupo una microsociedad perfectamente regulada y estructurada que "ordenará" la vida del sujeto mientras no se cuestione sus normas.
g)      Ignorancia de las maniobras "manipuladoras" de las sectas. Naturalmente, quien no esté prevenido ante las técnicas y tácticas de captación, adoctrinamiento o conversión y retención de las sectas puede ser "engañando" o "programado" con mayor facilidad que otros con una postura más crítica ante esos contenidos y formas.
h)      Condición física y psicológica del sujeto. Podrían considerarse facilitadores de la captación sectaria todos aquellos factores propios de la constitución del sujeto que de una u otra forma limiten sus capacidades de autocontrol e independencia, ya sean discapacidades físicas, enfermedades crónicas, o trastornos de personalidad u otras psicopatologías.
El perfil general de un miembro potencial de una secta incluye algunas o todas las siguientes características:
·         Desencanto con las religiones convencionalmente establecidas.
·         A veces, desencanto con la sociedad en su conjunto.
·         Tiene necesidad de aliento y apoyo.
·         Emocionalmente necesitado
·         Necesita un sentido de propósito, una razón para vivir.
·         Necesitado económicamente.

Líder de una secta:

  • Es un individuo a menudo carismático, quien es considerado especial por sus adeptos por diversas razones:
  • El líder ha recibido una revelación especial de Dios.
  • El líder afirma ser la encarnación de una deidad, ángel o mensajero especial.
  • El líder afirma haber sido designado por Dios, un extraterrestre o un espíritu para una misión especial. 
  • El líder afirma tener capacidades y dones especiales, como visiones, discernimiento, etc.

Con frecuencia:
·         el líder es considerado impecable e inmune a toda crítica;

·         no puede ser rechazado ni contradicho.

Juan Salgado Rioseco

miércoles, 3 de junio de 2015

¿Soy un CRISTIANO o soy un simple religioso?

  
 Las Iglesias de Dios en Cristo Jesús (2 Tes. 2:14), tienen como cimiento orgánico lo que escribe Pablo en su carta a los Efesios (2:4-6), forman un solo cuerpo y hay un solo Espíritu,…  Hay un solo Señor, una sola fe y un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos que gobierna a todos, trabaja por medio de todos y vive en todos nosotros. Y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, (1 Tm. 2:5), quienes se rigen por estos principios fundamentales, son como piedras vivas, edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. (1Pe 2:5). 
En estos veinte siglos, la iglesia ha sufrido  una multiplicidad de procesos, algunos impuestos y otros adopcionistas o adaptacionistas, de acuerdo al contorno religioso imperante, al devenir social, al momento político, a la presión militar, a los encuentros con las diversas culturas y a la expresión popular de las masas en su búsqueda de solucionar o llenar por la fe su constante discriminación he empíricas sensaciones del sufrimiento, en el contacto directo con una realidad adversa, por la experiencia de no poder alcanzar calidades de vida, y  por la percepción de no lograr sus añorados sueños.
¿Cuánto se ha desviado la institucionalidad religiosa de la fe primitiva del cristianismo? ¿Cuánto sustento bíblico tienen los sistemas gobernables de las diferentes familias del cristianismo? ¿La transmisión de las enseñanzas es acorde a lo que establece la comisión pastoral? ¿Cuánto influyen las tendencias endógenas y los factores exógenos dentro de la diversidad del cristianismo?
La progresiva fragilidad organizacional, deriva en una fragmentación sin control de los movimientos religiosos pentecostales; la difuminación de los principios fundamentales de la fe ante la acelerada adopción del relativismo ético moral han puesto en crisis el liderazgo clásico; las relaciones con el estado, las instituciones políticas, las masas populares, plantean diversos problemas a causa de la globalización de las sociedades y  a los cambios culturales que trae consigo; el posicionamiento de tendencias humanista agnósticas en los estratos de alta dirección social – política, ha producido a través de medios legislativos normativas anti bíblicas contraria a los postulados de la enseñanza ortodoxa de la iglesia, lo que ha derivado confrontaciones con las tendencias más conservadoras del cristianismo.
La globalización ha traído nuevas herramientas comunicacionales, lo que trae consigo una homogeneización cultural, ético moral y nuevas tendencias sincretista religiosas  producido por el encuentro étnico religioso, concluyendo en un principio herético “mientras no hagas daño, sigue tu voluntad”,  esta nueva orientación de vida con lleva a problemas endógenos en el cristianismo y socavamiento de sus cimientos  más primitivo que son las enseñanzas de Jesús y el mandato apostólico.
¿Qué es problema endógeno en el cristianismo? que se forma o engendra en el interior de algo  o que se origina en virtud de causas internas. En un gran porcentaje de estos  factores endógenos terminan en “herejías” o seudo cristianismo; los efectos de estos problemas son los que crean la necesidad de cambiar posiciones o énfasis doctrinales, los sistemas organizacionales,  usos y costumbres, como tienen su génesis en el interior de la organización y son producto de las interacciones de sus participantes y de la tensión provocadas por la diferencia de objetivos e intereses, gran parte de ellos terminan en el sesgo y fragmentación de algunas comunidades cristianas.
Podemos identificar algunas de las diversas problemáticas, ya sean por el factor endógeno como exógeno, que sufren las iglesias cristianas entre otros:
1.        La pérdida de la verdad bíblica, en pro de dogmas, usos y costumbres que ha adoptado la Iglesia en el transcurso del tiempo, por su adaptacionismo social.
2.        La pérdida de la disciplina y obediencia bíblica debido a:
1)   La secularización imperante en oposición a los postulados de la iglesia.
2)   la sociabilización con la culturización de sus miembros para ser integrados en una sociedad contraria a los principios primarios del cristianismo.
3)   las políticas laicistas que conducen a la iglesia a la herejía.
4)   al nominalismo imperante de sus miembros, sin compromiso ni identificación confesional bíblico.
3.        La relativización moral, bautizándola con un lenguaje religioso.
4.        La pérdida de una adoración genuina y transparente acorde a los postulados apostólicos, cuando sus componentes se corroen por los elementos de moda de la sociedad.
5.   La erosión constante de la fe evangélica por el impacto de la teología neoliberales y de la prosperidad.
6.     Las ambigüedades que han adoptado el liderazgo clerical frente a las Leyes humanista que se están implementando, como el aborto terapéutico, acuerdo de la unión civil, entre otros, lo que ha traído confusión y distorsión en la fe de la gran masa laica y seglar de la sociedad.
7.  La desaparición de los signos, valores o comportamientos propios o identificativos del cristianismo, lo que ha traído consigo la secularización de la sociedad a través de las políticas sistemáticas de gobiernos agnósticos principalmente en lo educacional, en los cambios éticos morales del comportamiento social.

Ante estas señales de corrosión y corrupción de la fe del punto de vista cristiano, la resultante es ¿Cómo deben reaccionar las diversas comunidades cristianas?, especialmente las que manifiestan o exteriorizan  su fe a través del  movimiento pentecostal. Debemos reflexionar sobre la forma como enfrentar estas problemáticas y otras, Sin embargo, el punto central es: "La Iglesias debe tornarse a las Escrituras y al cumplimiento del fundamento apostólico.
Juan Salgado Rioseco

domingo, 24 de mayo de 2015

Heresiología – Tratado sobre las herejías. (Parte II)

“Herejías”

 El término "herejía" viene del griego heresis (=elección) que en la Sagrada Escritura aparece con el sentido de grupo o facción, o también de división. En este sentido adquirió ya un carácter negativo y condenatorio en los comienzos de la iglesia.
En la Segunda Carta de Pedro se profetizaba con gran acierto acerca de la naturaleza y efectos de las herejías: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.  Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. (2Pe 2:1-3), 
1.       Mormonismo:
a)      Que el Padre tiene un cuerpo tangible de carne y hueso.
b)      Que el Espíritu Santo aún no tiene un cuerpo tangible pero lo tendrá.
c)       Que Padre, Hijo y Espíritu Santo son personas distintas que sólo están unidas en propósito, negando la única esencia/physis/naturaleza divina.
d)      Que existen otros dioses, o seres exaltados, aunque no son adorados y no tienen nada que ver en la salvación humana.
2.       Testigos de Jehová
a)      Que Jesucristo es Hijo de Dios, pero no Dios, sino inferior a Dios.
b)      Que Jesucristo tiene cualidades divinas o naturaleza divina pero sin implicar que comparta esta naturaleza con Dios. También tienen cualidades divinas los ángeles, Satanás y los cristianos ungidos que resucitarán.
c)       Que Jesucristo es un ángel poderoso. Es el único arcángel, llamado Miguel en los cielos y Jesús en la tierra.
d)      Que el Espíritu Santo no es una persona, sino la energía activa (no potencial) de Dios.
3.       Unitarismo
a)      En general la creencia en la unicidad natural y personal de Dios, rechazando cualquier doctrina que implique la existencia de personas en la Divinidad (Trinidad).
3.1 Que niegan la divinidad del Hijo y del E.S o la consubstancialidad de éstos con Dios
3.1.1 Posturas adopcionistas:
a)      Que Jesucristo es humano aunque elevado a la categoría divina o bien al nacer, o bien en el bautismo o bien tras su muerte y resurrección. Dios adopta a Jesús como su Hijo, pero esto no significa que Jesús sea Dios, sino exaltado a lo divino.
3.1.2. Posturas arrianas:
a)      Que el Verbo, Cristo, fue creado de la nada y que hubo un tiempo en el que no existió.
b)      Que el Verbo, Cristo, es inferior al Padre pues es creado.
c)       Que por tanto, el Verbo tiene una naturaleza distinta al Padre y no es Dios como es Dios el Padre.
3.1.3. Posturas semiarrianas:
a)      Que el Verbo no fue creado sino engendrado antes de todos los tiempos, pero que aun así su naturaleza no es igual (sino semejante) a la del Padre y por tanto está subordinado a éste.
3.1.4. Servetismo
a)      Que el Hijo no es eterno, sino creado en el momento de la encarnación, humano y divino, pero no de la misma naturaleza que Dios e inferior a éste.
b)      Que el Espíritu Santo no es una persona, sino una fuerza o manifestación de Dios.
3.1.5. Socinianismo y Cristadelfinaos
a)      Que Jesús es hombre, aunque nacido milagrosamente. No existía antes de nacer y ahora existe eternamente por voluntad de Dios, igual que los que se salven.
b)      Que el Espíritu Santo no es una persona sino el poder de Dios.
3.2 Que no niegan la divinidad del Hijo y del E.S
3.2.1. Monarquismo / Modalismo / Unitarismo pentecostal

a)      Que Dios es uno en divinidad y persona, y que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo sólo son formas en las que se manifiesta. Con lo que no se niega la divinidad del Padre, del Hijo o del Espíritu Santo, pero sí se niega que sean personas distintas.

Pastor Juan Salgado Rioseco

domingo, 5 de abril de 2015

El Amor Fraternal entre cristianos


 “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndolos los unos a los otros.” (Romanos  12:10). 
Según el N.T. Peshitta en Español, (Traducción de los antiguos manuscritos arameos) traduce así: “Sed afectuosos unos con otros con amor fraternal; con honra, daos preferencia unos a otros;”
William Barclay, en su comentario del Nuevo Testamento escribe “Debemos ser afectuosos en nuestro amor a los hermanos. La palabra que usa Pablo es filostorgos, y storgué es la palabra griega para el amor de la familia. Debemos amarnos porque somos de la familia. No somos extraños para los demás de la iglesia, ni ellos para nosotros. Y mucho menos unidades aisladas. Somos hermanos y hermanas porque tenemos un mismo Padre, Dios.”  

Romanos 12:10 es un versículo esencial con respecto a la relación o comunión que deben tener los cristianos en sus respectivas comunidades, nos guía a ser cariñosos, afables y amables unos con otros debido a que somos una familia.

El apóstol Pablo utiliza en este texto la palabra griega “filostorgos”, que es una palabra compuesta por filos (la forma sustantiva de fileo) y storge. El amor Storge, favorece sentirse a gusto y cómodo con la compañía del amigo, promueve el afecto natural de la convivencia, es el refugio emocional, el que mantiene la atmósfera de confianza y seguridad. Es el que se acomoda y hace sentir bien la compañía mutua. Podría describirse como una relación compuesta de afecto natural y el sentimiento de pertenecerse el uno al otro, ser leales unos con otros, amar con ternura. Se refiere al amor y afecto que debería encontrarse en las relaciones familiares: afecto, lealtad y preocupación.

Podemos parafrasear el texto bíblico mencionado “En cuanto a su amor fraternal, que haya entre ustedes una profunda amistad y afecto familiar.”  Los miembros de la familia cristiana necesitan brindarse amor “storge” unos a otros en forma permanente, cultivar un afecto familiar profundo que conforte y ayude a sentirse integrado a toda la familia de la fe.

A estos aspectos anteriormente mencionados, el apóstol agrega “prefiriéndoos los unos a los otros”, con una disposición humilde debería considerar a los hermanos creyentes como mejores que nosotros (Fil. 2:3). Otras versiones nos dicen: “previniéndoos con honra unos a otros” (Reina Valera 1909); “dando preferencia los unos a los otros” (Reina Valera 1977); “Dándose preferencia y respetándose mutuamente (Dios Habla Hoy).

El Maestro enseña al respecto “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros.” (Juan 13:34), Jesús estaba dándoles a sus discípulos su mandamiento de despedida, basándose en la demostración futura de su sacrificio en la cruz por amor a ellos y a todos los que en Él crean en los siglos venideros y lo replica en el texto 15:17 “Esto os mando: que os améis los unos a los otros…”. Qué ejemplo de amor fraternal.

Con respecto a lo que escribe el apóstol  Juan en 1 Jn. 3:10-15, W. Barcley escribe «Aunque Juan es un místico, tiene una mentalidad muy práctica; y, por tanto, no deja la integridad como algo vago e indefinido. Alguien podría decir: «Muy bien, acepto el hecho de que la única cosa que prueba que una persona pertenece a Dios es la integridad de su vida; pero, ¿qué es integridad?" La respuesta de Juan es clara y contundente: Ser íntegro es amar a nuestros hermanos. Eso, dice Juan, es un deber que no deja lugar a dudas. Y pasa a aportar varias razones por las que ese mandamiento es tan central y tan vinculante. »  y agrega: “La ética cristiana se puede resumir en una palabra, amor, y desde el momento que una persona se rinde a Cristo se compromete a hacer del amor la línea central de su vida.”

 Podemos definir usando el texto bíblico de 1 Jn. 3:16-18, podemos buscar una definición practica del amor fraternal. Sabemos lo que puede alcanzar  o hacer el verdadero amor, porque Cristo dio su vida por nosotros. Teniendo en cuenta ese paradigma, nosotros también debemos estar dispuestos a dar la vida por nuestros hermanos; un amor fraternal practico, si alguien es rico o tiene los recursos suficientes  y ve a un hermano en necesidad y no siente el deseo de ayudarlo, ¿cómo puede vivir el amor de Dios en él? La grandeza del cristiano es ser solidario con los que necesitan ayuda, debemos tomar el consejo del apóstol Juan, que nuestro amor no debe ser sólo de palabras, pues el verdadero amor se demuestra con hechos.

El autor del libro de los Hebreos  (13:1) insta a que el amor fraternal debe permanecer entre los cristianos, en especial la hospitalidad, y nos da una posible causa “porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles...”, además motiva a ser solidario, ayudar a los demás a demostrar su amor, estimulándolos a hacer el bien. (10:24), argumenta su posición escribiendo que Dios no es injusto para olvidarse de todo el trabajo que se efectúa bajo el prisma del amor fraternal y además recordará a los que han demostrado su amor ayudando al pueblo de Dios y que continúan esforzándose en forma sincera y permanente hasta que vean completamente realizada su esperanza (6:10-11).

El salmista en 133:1 escribió “Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía.”, una de las características del amor fraternal es la armonía, esta es una relación de paz, concordia y entendimiento entre dos o más personas en una correspondencia mutua; para conservar una armonía, lo importante es mantener el respeto mutuo y en algunos casos se debe negarse a sí mismo para alcanzar un entendimiento armónico y saludable en una relación.

El apóstol Pablo ejemplarizaba el amor fraternal de los hermanos (as) de Tesalónica (1 Ts. 4:9- 10a), encontraba  que no era necesario escribirles sobre el amor fraternal que deberían tenerse como hermanos en Cristo, porque Dios ya les había enseñado a amarse unos a otros. Recociendo que ellos el amor no era solo por lo que habitaban en Tesalónica, sino por todos los hermanos de Macedonia. Qué ejemplo o modelo de amor nos entrega esta iglesia del primer siglo, el amor fraternal es manifestado por lo que alguien hace, no por lo que alguien dice (1 Cor. 13:4-8).

El apóstol de los gentiles les escribe a los creyentes romanos que su amor debe ser real, sincero, detestar el mal, apegarse sólo al bien y respetarse unos a otros (Ro. 12:9, 10); a las comunidades de Galacia,  les instruye que no importa los dogmas religiosos sino lo que importa es la fe que trabaja por medio del amor (5:6), que nos abusen de la libertad que les ha dado Jesucristo en complacer los deseos perversos, como el egoísmo, la ambición, la tacañería, celos, peleas, divisiones, sino deben ayudarse los unos a los otros siempre con amor (13, 26), debido a que si siguen atacándose y haciéndose daño unos a otros, van a terminar por destruirse todos (15), por lo tanto, en nuestras relaciones debemos evidenciar los frutos del Espíritu (22). Debemos andar dignamente de acuerdo a nuestro llamado, siendo siempre humildes, amables, teniendo paciencia, soportándonos con amor unos a otros, debido  a que el Espíritu nos ha unido con un vínculo de paz. Debemos hacer todo lo posible por conservar esa unidad, permitiendo que la paz nos mantenga unidos. (Ef. 4:1-3). Siendo humildes y cada uno considerando a los demás como más importantes que nosotros mismo, no buscando nuestro propio bien, sino el de los demás.  (Flp. 2:3-4).

Con respecto al tema, el apóstol Pedro, (1 Pe. 1:22), nos dice que obedeciendo la verdad no solo nos purificamos, además podemos amar sinceramente a nuestros hermanos (as) de la fe, y nos insta a amarnos los unos a los otros de todo corazón.  Escribe: “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;” (1 Pe 3:8-9). 

En su segunda carta el apóstol de la circuncisión escribe que  al servicio a Dios,  debemos añadirle el afecto hacia los hermanos en Cristo y a ese afecto, añadirle  amor. Si todas estas cosas están presentes en nuestras vidas y aumentan, entonces no seremos creyentes inútiles y no habremos conocido en vano a nuestro Señor Jesucristo. Sin embargo, si a alguien le faltan estas cosas, entonces está tan corto de vista que está ciego y ha olvidado que sus pecados fueron perdonados, por tanto, debemos esforzándonos a demostrarlo en vida, y así nunca caeremos de la presencia de Dios, sino que recibiremos una grandiosa bienvenida en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 .Pe 1:7-11).


El escritor del libro de Apocalipsis (2:4) escribió “Pero tengo esto contra ti: que has dejado tu primer amor.”

viernes, 23 de enero de 2015

Heresiología – Tratado sobre las herejías. (Parte I)


El apóstol Pedro en su primera carta (3:15), motivaba a sus receptores a  preocuparse a honrar sólo a Cristo como Señor y estar siempre listos a responder a todo el que les pida razón de su esperanza. "Estén siempre preparados para responder…" Es el término griego apología que es un vocablo compuesto por “apo” (de) y “logos” (palabra), se refiere a la defensa legal en los ambientes de la Corte (Hechos 19:33; 22:1; 25:16; 26:1-2, 24). Los cristianos, que tienen como razón de vida servir al Señor Jesús, deben estar preparados en todo momento para hacer defensa de su fe. 
Una de las implicancias de este texto, según Pedro, el cristiano debe tener conocimiento acabado de las enseñanzas de Jesús, para estar preparado en todo momento y en cualquier circunstancia u ocasión; la misma idea tiene el apóstol de los gentiles, Pablo, que debemos esforzarnos a presentarnos aprobados ante Dios como un servidor que no tiene nada de qué avergonzarse y que enseña correctamente a poner en práctica el mensaje de la verdad. (2 Ti.2:15).
Estos dos textos bíblicos cobran relevancia, debido que los actuales tiempos para los cristianos están cada día más convulsivos en cuanto a su fe que trastorna la normalidad de la vida comunitaria de la iglesia, además ha entrado en conflicto  con las ideologías agnóstica humanista imperante en las sociedades occidentales.
Lo que ha traído consigo situaciones cada día más problemáticas, que dificultan las relaciones y suscitan enfrentamientos no solo verbales sino con una escalada de violencia en la interrelación iglesia –sociedad, uno de los factores son las nuevas leyes que han promulgado los gobiernos ateos o agnósticos con la ayuda colaboracionista de los seudos cristianos humanistas.
Los cristianos se encuentran en conflicto, el que va ir escalando de acuerdo a las promulgaciones de nuevas leyes dictatoriales que esta imponiendo el secularismo ateo, debido a que nuestros inalterables principios, intereses, valores y pensamientos son absolutamente disímiles y contrapuestos a las propuestas de la secularización de los gobiernos, que han tomado el camino de los antivalores y optado decadencia moral de la sociedad, por la supuesta vía de los DD.HH. de las minorías.
A esta situación se agrega el secularismo en el interior de las diversas y variadas comunidades religiosas cristianas y el liberalismo de las tendencias de los seudos ministerios aparecidos en las últimas décadas, que están carcomiendo los cimientos basados en el fundamento apostólico del cristianismo.
Este tipo de comportamiento va desde la apostasía a la herejía. La apostasía es la negación, renuncia o abjuración a la fe, en el Nuevo Testamento el término griego apostasía solo aparece en dos pasajes, Hechos 21:21 y en 2 Tesalonicenses 2:3, donde se enseña que antes de la venida del día del Señor habrá una rebelión contra Dios, un abandono de la fe. Mientras la herejía, se usa generalmente para designar un error o desviación  en materia de fe, y se puede describir como una enseñanza doctrinal que es contraria a la enseñada normativa comúnmente  dada por la Iglesia de acuerdo con las Sagradas Escrituras y ligada al fundamento apostólico primitivo.
Las Escrituras nos dan testimonio que estos problemas iban a ocurrir, con respecto a la segunda venida de nuestro Señor y nuestra reunión con El, el apóstol Pablo escribió: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (2 Tesalonicenses 2:1-3), entre otros textos. Sobre la herejía, encontramos “Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.” (Tito 3:10-11). El apóstol Juan escribió “Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.  Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.” (1 Jn 2:18-19).  
El apóstol Pablo escribió al respecto «No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.» (Gá. 1:7-8).
Es de suma importancia de tener cuenta las palabras del Pedro, que el cristiano debe tener conocimiento acabado de las enseñanzas de Jesús, para estar preparado en todo momento y en cualquier circunstancia u ocasión y estar siempre listos a responder a todo el que les pida razón de su esperanza
Uno de los medios es el estudio de la “Heresiología” (tratado sobre la herejías), herramienta asociada la apologética teológica, para que el cristiano pueda estar preparado para presentar defensa de la fe. Como dijo Judas "Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.” (Judas 3).

¿Para qué estudiar la Heresiología?

A través de examinar atentamente las desviaciones doctrinales que se están efectuando en el interior del cristianismo, estudiar la “Heresiología”, nos va a capacitar para combatir las sectas, nos va auxiliar en la evangelización, nos va motivar a prepararnos en defensa de la sana doctrina, nos va aumentar la fe y nos hará mas responsable como cristianos.
Es prioritario que los cristianos deben recurran permanente a la fuente del conocimiento: las enseñanzas de Jesús y tener la capacidad necesaria de transmitirla como fue legada desde el génesis a través del fundamento apostólico; efectuando el proceso de aprendizaje lo más fiel posible para que la calidad de los discípulos sea aprobado delante de la presencia de Dios y así los respectivos ministerios cumplan con el objetivo trazado por el Maestro, perfeccionar, equipar a los santos o reparar el daño encontrado en creyentes nuevos a causa del pecado; los respectivos ministerios de liderazgo tienen la función de preparar y equipar a los creyentes para hacer obras de servicio en la Iglesia de Cristo Jesús.
El proceso de aprendizaje debe contener diversas acciones que tiendan a la transmisión de conocimientos y valores relacionados con la recepción y la asimilación de la buena noticia transmitida desde los orígenes del cristianismo primitivo. Este proceso debe tener como “base” las primitivas enseñanzas de Jesús que deben ser el cimiento legado conocido como el “fundamento apostólico”, enseñanzas que actualmente llamamos “doctrinas” donde se basa el sistema de creencias que postula el cristianismo actual, las cuales son aplicadas a través de mandamientos, dogmas  y usos o costumbres que dan origen a los rituales, estatutos o reglamento de las diversas familias de cristianismo.
Debemos precisar que una doctrina es un conjunto de enseñanzas, principios o posiciones basadas en un sistema de principios o de conocimiento. Las doctrinas bíblicas se basan en las Escrituras la que dan bases a la praxis cristiana, por otro lado en el proceso de transmisión de estas doctrinas hay desviaciones por la interpretación libre ajenas de las analogías de las Escrituras, sin el contexto respectivo, la que dan origen a las “herejías”, que precisamente nacen de una divergencia entre los diversos pensamientos teológicos, sobre el significado que se formulan en  los dogmas respectivos.
Hemos enunciado la “praxis cristiana”, esta quiere decir aprender haciendo y aprender de lo que hacemos. Praxis no es solo reflexión (que sería teoría) ni tampoco solo acción (que sería practica) sino combinación de reflexión y acción. El término generalmente suele usarse para dominar el proceso por la cual una teoría pasa a formar parte de una experiencia vivida.
Podemos señalar que existen “doctrinas” bíblicas, legalistas y heréticas de acuerdo a la interpretación de la Biblia, posición y de los énfasis doctrinales o de fe. De estas dos últimas clasificaciones emanan las “sectas”, podemos definirla como un grupo religioso que niega uno o más de los fundamentos de la verdad bíblica o sean apartados del fundamento apostólico.

            
“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1)
No olvidemos las advertencias de la Palabra de Dios:

   “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1)
       
“Por qué se levantaran falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañaran, si fuere posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:24)
Juan Salgado Rioseco

          

domingo, 31 de agosto de 2014

La Iglesia: Perfil, ética, de su clase dirigencial o Liderazgo


La Iglesia de Dios en Cristo Jesús. (Parte XII) 

"y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia." (Jeremías 3:15).
El apóstol Pablo en el capitulo tres de su primera carta a Timoteo, le instruye y da indicaciones con respecto al perfil que deben tener los servidores de Cristo que aspiran ejercer el liderazgo en sus comunidades; debemos precisar que son diferentes a los requisitos generales exigidos a los que  aspiran a ser salvados y ser miembros de la familia de Dios. Estos últimos deben ser cumplidos por todos los que se convierten a Jesucristo sin excepción, en cambio, para aquellos que por su testimonio personal, idoneidad o en cumplimiento de su llamado para el servicio de la Iglesia de Dios en Cristo Jesús alcanzan puestos de gestión administrativa o de conducción espiritual, se les demandan exigencias personales de mayor integridad con el fin de mantener la pureza y la conducción eficiente de la iglesia; además de tener seguridad que el nombramiento sea producto de la voluntad de Dios y la capacitación del Espíritu Santo, avalado por el testimonio personal, una conducta intachable ante el mundo y los miembros de la comunidad  donde aspira ser un líder espiritual y no de una mera aspiración o realización humana o de un espiritualismo falso.

¿Porque se les exige más requisitos a aquellos que aspiran los puestos de conducción espiritual? debido a que tienen la capacidad de influir en su comunidad, sus decisiones pueden mantener o desviar a sus dirigidos del plan de salvación que Dios tiene para ellos; además para mantener a la iglesia de Dios en Cristo Jesús sin mancha ni arruga, que camina en pos del encuentro de su esposo el Cordero de Dios, solo con su santidad lograra desposarse con Él.
Las sagradas Escrituras, utilizan cuatro palabras para designar a los que ocupan cargos de eminencia: obispos, presbíteros, ancianos, y pastores. El término ‘anciano’ indica la experiencia y entendimiento espiritual  maduro de aquellos que son así descritos; el término ‘obispo’ o ‘supervisor’ indica el carácter de la obra emprendida” (WEV). Pastores, (Poimen), es el nombramiento que se hace metafóricamente a los que ejercen la labor de ancianos (Efesios 4:11).

La elección de los líderes espirituales y para los que ejerzan esta labor dentro de sus diferentes estamentos u organización, debe ser analítica tras de una investigación previa de todos los antecedentes requeridos, con el propósito de elegir a la persona más adecuada, capacitada e idónea en el cargo o función que se requiere. Antes de efectuar el nombramiento en el cargo, se deben tener en cuenta las normas que las Sagradas Escrituras enseñan y los intereses espirituales de la comunidad a la cual se le va a designar; verificar la idoneidad, integridad, testimonio personal anterior a la propuesta del cargo, la disposición, el carácter, la actitud para someterse a las ordenanzas bíblicas y disposiciones de la organización de la comunidad.
La elección de una persona para ser siervo de Dios debe ser "a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Ef. 4:13), en el grado de amor y obediencia; sensatez  y respetabilidad; integridad y trasparencia; obediencia y mansedumbre ; elegir solo a los más aptos e idóneos, a los que están capacitados  para enseñar a la fe a otros, que tengan dominio propio, experimentados en las cosas espirituales; no un neófito, ya que no sea que envaneciéndose caiga en la condenación de la soberbia (1 Ti. 3:6); que tenga el respeto de la gente que no es de la iglesia, además de los miembros de la congregación.   El proverbista escribe (11:14), “Donde no hay dirección sabia, el pueblo caerá”;

¿Cuál es la obra que deben realizar los que alcanzan cargos de conducción en la Iglesia de Cristo?  instruir a la congregación, enseñarles la palabra de Dios; exhortar o amonestar, basándose en textos bíblicos; edificar y perfeccionar a los santos, (Efesios 4:11, 12); preparar obreros, (2 Timoteo 2:2); restaurar a los descarriados, (Lucas 15:3-7; Gálatas 6:1-3); disciplinar de acuerdo a la enseñanza bíblica (Romanos 16:17; 1 Corintios 5; 2 Tesalonicenses 3); y proteger a la iglesia, (Hechos 20:29, 30; Hebreos 13:17), debido a que su labor es velar por las almas de su dirigidos (“como quienes han de dar cuenta.”)
Se debe precisar, que los cargos espirituales o conducciones administrativas o de servicio, no son sinónimos de monarquía, hereditarios, autoritarismo, señorío o vanagloria, menos de despotismo, más bien de servicio al Cuerpo de Cristo; aunque a lo largo de estos siglos siempre han habido quienes desean mandar, dirigir, o dar órdenes, ocupar lugares de privilegios o estar en lugares de sobre estima, omitiendo que su deber y responsabilidad debe ser el cumplimiento de sus obligaciones por la causa de Cristo y su Iglesia, en una actitud de mansedumbre y humildad de corazón (Mateo 11:29); la mansedumbre no es debilidad, sino poder bajo un perfecto control; la persona que posee esta cualidad perdona las injurias, corrige las fallas y gobierna muy bien su propio espíritu, en bien de la causa del Cuerpo de Cristo. El apóstol Pedro aconseja al respecto, dice a los ancianos, “No como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey” (1 Pedro 5:3). "...el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos"… (Marcos 10:43-44); los verdaderos conductores o siervos espirituales deben estar dispuesto a sufrir por amor a la obra de Cristo.

Según el apóstol Pablo, la persona que ejerce el liderazgo espiritual debe tener ciertas cualidades espirituales para que sean idóneos en el ejercicio de su labor: la valentía a la hora de dar testimonio (2Ti. 1:6-8), ser capaz de soportar el sufrimiento por la causa de Cristo (2 Ti. 1:8 b; 2:3; 4:5), la fidelidad a la fe transmitida (1:13, 14; 2:15; 3:14), el desinterés en cuanto a lo material (2:4), el amor al esfuerzo y al trabajo (2:5, 6), la reflexión, la inteligencia (2:7), una vida pura o santa (2:19-22), la paciencia (2:24), la facultad de enderezar a los adversarios con suavidad (2:25), el conocimiento de las Escrituras (3:15-17).

Escribiendo a los creyentes de Tesalónica, Pablo les recuerda la conducta que él y su equipo habían tenido en medio de ellos y los insta a imitarlos apartándose de los que vivían desordenadamente. "Ustedes son testigos, y Dios también, de que nos hemos portado de una manera santa, recta e irreprochable con ustedes los creyentes; ...les hemos encargado que se porten como deben hacerlo los que son de Dios que los llama a tener parte de su propio reino y gloria." (1 Ts 2.10-12 VP), la conducta del siervo de Dios en todo momento y lugar debe ser irreprochable.


El apóstol Pedro, nos agrega otras cualidades que son imprescindible para aquellos que desean la obra de la conducción espiritual: tener cuidado con la grey del Señor (1 Pe.5:2), el liderazgo no debe ser ambicioso (1 Pe. 5:2), no debe ser dictatorial o autoritario (1 Pe. 5:3), debe ser ejemplo de la grey (1 Pe. 5:3), revestirse con humildad (1 Pe. 5:5) y confiar en el Señor (1 Pe. 5:7).

Los líderes espirituales  deben ser "ejemplos de los creyentes" (1 Ti. 4:12; 1 Pe. 5:3), dignos de imitación; su fidelidad a Cristo debe ser norma o ejemplo de acuerdo a lo establecido a las Sagradas Escrituras (1 Co. 11:1; Fil. 3:17; 1 Ts. 1:6; 2 Ts. 3:7, 9; 2 Ti. 1:13); las transgresiones morales graves descalifican a los creyentes a asumir cualquier puesto de liderazgo espiritual en especial al que aspira asumir el pastorado (1 Ti. 3:8-12), pueden obtener el perdón salvífico de gracia, sin embargo, no son aptos menos idóneos para servir como modelos de fe, de santidad, además de cumplir rigurosamente los requisitos que las misma  Escrituras imponen a los que desean el liderazgo pastoral. (1 Ti. 4:11-16; Tit. 1:9), al no ser encontrados irreprensibles (1 Ti. 3:2).


La  Iglesia no deben apartarse de los requisitos establecidos por Dios, para que su cuerpo ministerial sirvan de "ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza" (1 Ti. 4:12).
En esta parte hemos visto, lo imprescindible que el ministro de Dios sea acorde al corazón de Dios, comisionado de acuerdo a las Sagradas Escrituras, donde la integridad, la trasparencia, el testimonio del verdadero salvado, la irreprensible, la búsqueda de la perfección en el diario vivir y la capacidad para conducir la grey de Dios sean el aval de su ministerio.

martes, 22 de julio de 2014

La Iglesia: su cimiento, fundamento y meta

La Iglesia de Dios en Cristo Jesús. (Parte XI) 
Cimiento es "principio y raíz de algo", el génesis o cimentación de la Iglesia de Dios se encuentra en Jesucristo; la palabra fundamento, su origen etimológico se encuentra en el latín, conjunto de principios iniciales a partir de los que se elabora, establece o se crea, Jesús dijo: "si me amáis, guardar mis mandamientos" (Juan 14:15).
La gran declaración de Jesús de Nazaret: “Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” (Mateo 16:18).
La profunda y más esencial declaración del Maestro, se encuentra en este texto bíblico; es una declaración radical para su tiempo, a eso, le adicionamos el contexto del judaísmo de la época de Jesús, nos encontraremos con que las palabras del Maestro con llevaron a una de las osadías religiosas revolucionarias que provocarían los cambios sociales, políticos y religiosos, en algunas circunstancias o épocas dramáticos,  que han influenciados durante veintiún siglos la vida de los seres humanos de todo el orbe.
No entraremos en el análisis exegético de la pericopa en cuestión, se han escrito volúmenes al respecto; nos circunscribiremos a la naturaleza misma de la iglesia, trataremos de buscar en la Palabra de Dios su real principio, unción, poder, virtud y las armas con que fue dotada para cumplir su propósito y alcanzar la meta propuesta por la deidad.
El lugar geográfico donde se pronunciaron estas palabras fue en Cesárea de Filipos, (Mateo 16:13), era una ciudad literalmente edificada sobre una roca. Jesús preguntó “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?”, ante la respuesta de Pedro “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” (v.16), Jesús declara “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.” (v. 17), nos encontramos, en la respuesta de Pedro, una revelación de Dios mismo; en esta aseveración se encuentra el fundamento de toda la obra de Dios, que teniendo su génesis en la cruz de Cristo y abarca hasta la consumación de los siglos.
Una revelación que marca la partida de una nueva relación con Dios, teniendo como principal gestor al Hijo del Dios viviente, como cabeza de este pueblo que va hacer injertado en el olivo de Israel (Ro.11:16-18,24). Por lo tanto, nos es a través de filosofías o razonamientos escolásticos, no se basa en interpretaciones bíblicas racionales, en doctrinas eruditas o en la comprensión teológica de Cristo, sino en una revelación interior que produce Dios en el corazón del ser humano. Es por eso, que los cristianos precisamos que es Dios quien obra en el interior de nosotros tanto en el querer como el hacer (Fil.2:13). Consecuencia de este accionar: somos unidos a la familia de Abraham y participamos de los pactos y las promesas que desembocan en Cristo.
La incipiente comunidad mesiánica de Jesús de Nazaret es edificada teniendo como cimiento al pueblo primigenio de la fe: Israel. Sin embargo, esta edificación se ha realizado de acuerdo a lo que Jesucristo ha establecido para ella, aunque siempre vinculada a la primera asamblea de Dios (Ro.11:25-26).
      Pablo, el apóstol de los gentiles escribe en la carta a los Efesios en el cap. 2:14-16, "Porque él (Jesucristo) es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades."
      ¿Que es "pared intermedia de separación, enemistades, la Ley de los mandamientos expresados en ordenanzas?  
      De acuerdo a la tradicional interpretación cristiana se refiere a la Ley de Moisés. Sin embargo el apóstol Pablo en este párrafo bíblico no se refiere a la Torah escrita o Ley de Moisés en forma específica, sino a la Torah oral (esta colección llamada Mishna, fue redactada sucesivamente entre los año 383 y 3980 de la era hebrea), son las interpretaciones rabínicas dadas en el transcurso de los tiempos, muchas de las cuales no vienen de Dios, sino de una interpretación especifica dada por una escuela rabínica especifica, en un momento especifico. Jesús habló de esto cuando dijo en Marcos 7:9  "Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.", o como está escrito en el evangelio de Marcos 7:13  "invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas." así también lo dejo registrado el evangelista griego Lucas en Lucas 11: 46. :"Y él dijo: !!Ay de vosotros también, intérpretes de la ley! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis." La pared intermedia de separación la derribo Jesucristo, abolió las enemistades y la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas (los mandamientos de los mandamientos).
Aun mas, el Apóstol Pablo, en Colosenses 2:3-15 escribe: "Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.". Pablo está hablando de una serie de tradiciones que se fueron levantando alrededor de la Torah escrita, que fueron mandamientos de los mandamientos que hacían difíciles a los gentiles poder vivir dentro del Pacto Abrahamico, pero Cristo la anulo, clavándola en la cruz para que su iglesia entrara en plenitud al Reino de los cielos..
Hemos escrito que genealógicamente la Iglesia de Dios en Cristo Jesús está injertada en el olivo de Israel, por el sacrificio de Jesucristo en la cruz. (Ro. 11:16-19). En este pasaje bíblico, los patriarcas representan el primer pedazo de masa y la raíz, y han dejado a sus descendientes (toda la masa y las ramas) un legado de completa espiritualidad, unida en forma indisoluble a Dios por lo que Él hizo por Israel, como consecuencia de esas acciones, la Iglesia de Cristo Jesús es la continuadora de la obra de Dios, ahora no a un pueblo especifico, sino a todos los seres humanos dando cumplimiento al pacto que hizo con Abraham (Gn. 12:1-3).
 La cimentación de la iglesia la coloca Pablo en la carta a los Efesios 2:19-22, "Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu." Este párrafo pone en manifiesto que la Iglesia de Dios en Cristo Jesús tiene un cimiento firme, el cual fue establecido por Cristo y los apóstoles, con la promesa de que "las puertas del Hades no prevalecerán contra ella." (Mateo 16:18).
Los apóstoles fueron enseñados por el Maestro por un periodo de aproximadamente tres años,testigos de la resurrección de Cristo, hecho transcendental en sus vidas, transmisores como testigos directos de los que aprendieron, vieron y fueron testigos, Pablo en 1 Corintios 2:13 escribió " Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual."
Desde el génesis de la iglesia de Dios en Cristo Jesús se sometió a lo establecido por Jesucristo y transmitido por los apóstoles a través de enseñanzas, ordenanzas y acuerdos aceptados por la iglesia y sus líderes en Jerusalén; el mismo apóstol de los gentiles se sometió a este devenir inicial de la Iglesia (Hechos 16:4) "Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen."
Los apóstoles, orientaron su accionar, a dar una constitución espiritual solida a los creyentes y establecer una estructura para recibir a los que iban hacer agregados a las noveles comunidades; sus enseñanzas fueron las normas de la doctrina y la práctica en las Iglesias de los primeros siglos (Hechos 2:42) "Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones." preceptos u ordenanzas por los cuales se edificaron las Iglesias locales.
La obligación de la iglesia es seguir sobreedificándose sobre este fundamento, no olvidando que la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo (Efesios 2:20). El apóstol Juan escribió en su primera carta en el cap. 5:3, "Porque este es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos."
Pablo escribe en su carta a los Filipenses "Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios." (3:13-15). 
La iglesia tiene una meta establecida por Jesucristo, alcanzar la perfección, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo (Efesios 4:13), y un lugar preparado por el mismo Jesús, Él dijo: "En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino." (Juan 14:2-4), para ser una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante. (Efesios 5:27).

Juan Salgado Rioseco
 

 

 

 

 

 

 

Dios Santo y el Pecado (Parte VII)

El Servidor de Dios no debe quebrantar la Ley del Eterno y Santo para ser victorioso en la lucha contra el pecado. “ Ahora bien, ¿debe...